viernes, 5 de agosto de 2011

Todas las ciudades son Nueva Orleans



Introducción

Hace unos días terminé la segunda temporada de Treme, la nueva serie de David Simon, creador de The Wire y santo devoción de El Baile Moderno. Me gustó mucho y creo que ha tenido bastante menos prensa de lo tuvo la serie policíal basada en Baltimore, lo cual es comprensible ya que el perfil de Treme es bastante más bajo.
Se dijo que The Wire es una serie sobre los conflictos de los sistemas y las estructuras de poder que hay en una ciudad moderna: la policía, el puerto, las escuelas, la prensa. Pero también es una postal sobre Baltimore, esa ciudad fea y gris que igual se la ve con unos ojos amables, con cariño. Por ahí va Treme, aunque tomando este concepto de serie-como-postal con más énfasis. Treme es toda acerca de Nueva Orleans, en su música, su cultura, sus tradiciones y problemas, luego del huracán Katrina.

Si la serie anterior de Simon era lenta, esta lo es aún más, llevando un tiempo muuy sereno, que va totalmente en contra de lo que uno esta acostumbrado en otras series. También es mucho más europea y artie, aunque mantiene ese “Gen The Wire”, esos hilos invisibles, esa estructura. O sea: Para la gente que extrañaba The Wire, eso que extrañan van a encontrarlo acá: Esa vitalidad, un montón de personajes complejos, queribles, odiosos, y como mínimo un par de escenas por capítulo memorables. Aunque en otro ambiente, y todo armado de forma mucho más suelta y libre, sin un main-motif o caso importante a seguir, y las historias que acompañan a sus personajes se van entrelazando y desarrollando.

Algunos personajes
(here be spoilers)



Antoine Batiste: Antoine es lo más parecido que tiene Treme a un Jimmy McNulty. Un trombonista que la vive luchando y buscando shows en los cuales participar, tomandose taxis para ir de un lado a otro. Persona pedante, que vive su vida en plan “feel good” y sin preocuparse mucho por nada, Antoine es muy querible y se termina cruzando y uniendo a varios de los personajes (siendo exmarido de LaDonna, conociendo a casi todos los músicos de la serie, contratando a Sonny en su banda, etc). Además de estar en todos los capítulos, Antoine comparte con McNulty más o menos los mismos defectos: Alcoholismo, Infidelidad y ser un padre de lo más desprolijo e irresponsable. Al igual que el detective de Baltimore, uno tiene ganas todo el tiempo de que Antoine reciba una buena patada en el culo (cosa que ocurre). Pero no para de ser un personaje encantador, y cuando puede demuestra que tiene un gran corazón, como cuando le regala su trombón nuevo a un viejo colega que perdió todos sus instrumentos en el Huracán, o en su rol como profesor de música que termina ejecutando mucho mejor de lo que esperamos.



LaDonna Batiste/Williams: Una de las críticas que Amadeo hizo de The Wire es la poca presencia femenina que tiene la serie. Esto es razonable porque bueno, era una serie policial con un contenido muy masculino e inevitablemente en el mundo de la polícia y el narcotráfico hay más hombres que mujeres. Pero igual se notaba esa carencia, aunque los pocos personajes femeninos eran muy buenos. Por suerte en Treme eso no ocurre y tenemos muchos personajes femeninos fantásticos para elegir.
LaDonna es ex-esposa de Antoine y no se cansa de repetir el error que fue “haberse casado con un maldito músico”, y su odio a todo el gremio en general. Es dueña de un bar de mala muerte , una vieja herencia familiar, y su marido actual es un dentista muy correcto y copado que vive en Baton Rouge (capital de Lousiana). La indecisión de irse a vivir con su marido o quedarse en Nueva Orleans es uno de los hilos de la serie. LaDonna es muy fuerte, de esas mujeres intensas, seguras de sí mismas y muy atractivas, a quien le pasa de los sucesos más jodidos y sórdidos de toda la serie. Y del cual sale, no airosa, a duras penas, pero sigue adelante, cómo tal vez sólo ella sola podría.

Davis McAlary: Uno de los personajes más interesantes y odiosos de la serie, Dj Davis es un hipster insoportable, intelectualoide, careta y que va dando tumbos por la vida. Es el clásico rich kid con familia acomodada que dedicó vivir la vida bohemia falsa, en su casa desprolija y desordenada y con sus planes delirantes que son pagados y mantenidos por su familia que parece sacada de Arrested Development. 

Sí, es odioso, pero yo banco a Davis. Lo banco porque es un personaje real, muy real, y todos en algún momento conocimos a alguien así. Su entusiasmo y energía funciona de motor para un montón de eventos de la serie y de la vida de los otros personajes, y es un buen tipo, un tipo sincero, con un amor real por las cosas que le gustan. Davis esta totalmente enamorado tanto de Nueva Orleans como del concepto de Nueva Orleans, y lo grita a los cuatro vientos todo el santo día. Un individuo fantástico que es totalmente feliz con solo caminar por el barrio de Tremé, respirar el aire costero y escuchar una marching band a lo lejos, tocando en un funeral.>



Toni Bernette: Pobre Toni. Ella es una abogada más buena que una rodaja de pan integral sin sal, que se encarga de un montón de casos de gente desaparecida por el huracán, así como gente con problemas con el sistema judicial. Toni es de esas personas que decidió laburar y romperse el lomo toda la vida, que es incapaz de decir que no a un nuevo caso no importa cuan difícil imposible y hermético parezca. Las arrugas en su cara son como marcas de todo su esfuerzo y todo lo que lloró, tanto por los problemas de los demás como por los suyos propios. Sus relaciones tanto con su esposo Craig, como con su hija Sofía y el policía Terry son una parte importante de la serie y una de mis partes favoritas de ella.

Sofía Bernette: Me gusta Sofía porque es un balance muy ajustado entre el clásico estereotipo de “chica buena” y “chica mala” pre-adolescente. No necesitamos verla más de 5 segundos para darnos cuenta de que Sofía es una buena buenaza, inteligente y super capaz. Pero la vida va en su contra y la lleva a revelarse, a empezar a salir y emborracharse y hacerle imposible la vida a su madre. La relación entre ambas es muy interesante y es muy fácil empatizar con ambos lados del conflicto, entendiendo el enojo de Sofía y la incomprensión de su madre. Sofía, además, funciona cómo los ojos inocentes en la serie, en como ve a la ciudad, sus eventos, y la política y sus funcionarios.



Jeanette Desautel: Jeanette es LO MAS, y es la entrada de Treme en el mundo de la gastronomía. Una Chef que se dedica en la primera temporada a luchar por su seguro y garantía de los daños que recibió a causa del huracán, intentando mantener su restaurant que se va a pique. En la segunda temporada, harta de todo, decide irse a vivir a Nueva York y la serie la sigue, dando un refrescante cambio de foco en otro ambiente con otros personajes, lidiando con todo tipo de cocineros desde el facho terrorífico hasta el restaurant de David Chang que parece ser el sueño de cualquier cocinero hecho realidad. Al comienzo de la serie, Jeanette tiene una relación media chonga con Davis, que puede resumirse en una sola frase que le dice ella a él en un bar: “No te das cuenta que mi única vida sentimental en Nueva Orleans sos vos? Me tengo que ir de aquí ya mismo!
Al fin de la segunda temporada, Jeanette consigue una oportunidad y vuelve a Nueva Orleans. Un poco una lástima, porque su vida en Nueva York, con sus dos roomates fumadores de porro, el cambio constante de trabajos y sus one-night-stands desastrosos eran un gran soplo de aire en la serie.



Albert y Delmond Lambreaux: Dos personajes que se entienden mucho mejor juntos. Albert Lambreaux es un jefe indio de Mardi Gras, que sigue una vieja tradición surgida de la mezcla cultural entre los indígenas nativos con los negros esclavos que llegaron a Estados Unidos. Albert es un viejo terco, terco, terquísimo, obtuso super fiel y conservador a sus creencias. Decide volver a Nueva Orleans luego del huracán, solo, y se dedica a re construir su vieja casa a mano, negándose a que su familia colabore con él. Todos conocimos a un viejo amargo y terco y encantador como Albert.
Delmond es su hijo cool (en el sentido más elegante del término), un trompetista éxitoso en la escena de jazz más tradicional de Nueva York. La relación entre ellos es interesantísima, de cómo se rechazan pese a que se dediquen a lo mismo y sigan diferentes tradiciones. Hay cierta escena donde el padre va a ver a su hijo a un show en Nueva York. En el medio del set, podemos ver como Delmond mirá al público mientras toca y ve a su padre totalmente en otra, ignorando el show, charlando con otra gente. Al bajar del escenario, Albert lo felicita diciéndole que vio todo el set nota por nota y estuvo buenísimo.
De a poco en la serie sus mundos musicales se van fusionando de a poco (literalmente, podríamos decirlo) y su relación se vuelve un poco más saludable, pero sin obviar la terquedad absoluta del padre, que cede lentamente al mundo de su hijo pero sin admitirlo jamás. Delmond, lentamente, empieza a aceptar y apropiarse de la tradición indígena de su padre, encontrándose más identificado con ella que con el jazz tradicional que interpreta.



Annie y Sonny: Mmm. Esta pareja tal vez sea lo menos interesantes de la serie, pero igual merecen ser mencionados. Ellos son músicos callejeros, Annie tocando el violín, Sonny el teclado. Su relación se va desarmando en parte por la adicción a las drogas de Sonny y el talento natural de Annie y las oportunidades que le surgen a causa de eso, contrastado con las habilidades de su pareja y la vida bohemia que llevan.
En la 2nda temporada están separados. Annie sigue por su camino tocando en mejores lugares y con mejores músicos, mientras que la historia de Sonny sigue el clásico trayecto de caída y redención, que es un poco aprovechado para mostrar la vida en el puerto pesquero de Nueva Orleans. Nada muy destacable, pero son lindos de ver, especialmente a Annie tocando el violín, papel que hace Lucía Miccarelli, una violinista clásica. Realmente, verla y escucharla tocar es todo un placer.


Final

Una cosa que hablé con Javier sobre Treme es el rol de la música en vivo en la serie. Además de ser un hilo conductor, cada show y parte donde tocan bandas (que pueden ser 3-4 por capítulo) no son sólo un decorado, pasan cosas, eventos y emociones en el medio de los shows, que son importante para el desarrollo de la historia. Peleas, gente que no esta conectada con su banda, boicots en vivo, y mucho más. Es muy sutil y esta solucionado todo de una forma muy elegante. Y nunca vi una serie donde puedan mostrar tan bien las dinámicas de lo que es tener una banda desde dentro, así como la composición de las canciones, el conseguir fechas, la relación entre bandas y sus músicos, los egos, etc. Cuando muestran a un músico haciendo un tema mediocre, por ejemplo, REALMENTE es un tema mediocre. Lo mismo cuando alguien hace una buena canción o interpreta una buena versión. El desarrollo de la banda de Dj Davis, en la cual se da cuenta que la banda es demasiado buena para él mismo y termina auto-echándose de la misma, es genial. Y también la participación de Sonny en la banda de Antoine, donde un personaje principal queda totalmente secundario en otro contexto.

Hablé con algunos amigos que se decepcionaron un poco con la segunda temporada. La primera ya tenía eso de ser bastante ‘suelta’(en el sentido de 'loose' en inglés) y su mayor defecto era que no tenía un hilo conductor general. Esto se acentúa aún más en la 2nda, donde se agregan más historias y personajes más inconexos, y hay muy poca tensión dramática, y los capítulos se terminan sin que uno se muera de ganas de saber qué ocurre en el siguiente. La 2nda temporada igual agrega en algunos capítulos bastante más violencia y un poco de presencia de la policía, un guiño a The Wire pero también como parte de una realidad bastante dolorosa que ocurrió realmente en la ciudad: El crimen disminuyó a causa del huracán, pero lentamente empezó a volver a los mismos niveles de antes, y esa bajada de la tranquilidad a la realidad progresa lentamente, capítulo a capítulo.

Hace un poco más de un año alguien que vino de Estados Unidos comentó que Montevideo le recordaba bastante a Nueva Orleans. Tenemos varios puntos en común: La costa, los inmigrantes, la cultura negra, el barrio sur, la ciudad vieja y conservada. Tal vez por eso me sentí tan cómodo en el mundo de Treme. Terminada la 2nda temporada no estoy todavía seguro sí el formato tan inconexo y borroso de Treme es un defecto o tal vez es una falta de costumbre y es simplemente estamos frente a una nueva forma de narrar historias. Simon descubrió que su fuerte es mostrar pequeños mundos urbanos, y acá utiliza explota eso al máximo: La Nueva Orleans que muestra esta viva, radiante, decadente y hermosa, una conjunción perfecta entre las casas derruidas, las paredes con hongos y humedad, y sus habitantes, cansados, felices, tristes y enamorados que se chocan y cruzan sin parar. Para algunos, falta más drama, emoción, y golpe de efecto. Para otros, es más que suficiente.

martes, 26 de julio de 2011

Mini-Biblioteca Inexistente



Una pequeña selección de algunos artículos que me gustaron mucho, y que además estan conectados en cierta forma: Todos hablan de proyectos personales, intensos y complicados creados mayormente por una pulsión personal, ni por plata ni por fama ni nada de eso.


1) Entrevista a Matt Haughey, creador de uno de mis sitios favoritos en Internet, el blog comunitario Metafilter. Me gusta mucho su actitud anti-startup, y que el es muy feliz con su sitio, sus tres empleados, que le dan para vivir comodamente y sin intentar ser el nuevo Facebook, y en cambio hacer un buen sitio que esta funcionando hace ya 12 años.


2) Entrevista a los hermanos Tarn y Zach Adams, creadores del demencial y complejísimo videojuego Dwarf Fortress. Dos geeks de la vieja escuela, viviendo a sanguches de pavo y gaseosas y picando código toda la noche, solo preocupados por su pasión y su proyecto que “posiblemente tenga su versión 1.0 dentro de 20 años, aproximadamente”. Capos.


3) Excelente introducción al vasto mundo del Fan Fiction. Contando desde sus orígenes en los 60s, los fans de Star Trek, el Slash Fiction, la locura de Harry Potter y la saga de Twilight, así como las visiones tan dispares entre distintos autores que apoyan o condenan este género.

martes, 5 de julio de 2011

¿Single pop del año?



Posiblemente no, pero es un temazo igual y no paro de escucharlo desde que Tom Ewing lo puso en su tumblr. Al menos debe ser el primer tema pop en mencionar a Kate Middleton. Por cierto, esa del video es la versión completa pero yo estuve escuchando más este Radio Edit:

miércoles, 22 de junio de 2011

Hungría.

- Hace un montón que no escribo de música. Estuve escuchando un montón de discos nuevos que salieron este año: Junior Boys, Wild Beasts, Antlers, Bill Callahan. Todo me gustó, pero nada me inspiró a escribir. Así que me pareció mejor escribir sobre el disco que más escuché en lo que va este año, y que inevitablemente va a ir unido a lo que fue el comienzo del 2011.
- En general, uno siempre cae en tratar de escuchar música nueva, así cómo descubrir algunos artistas viejos. Tengo la teoría de que en ese patrón hay un lapso de tiempo musical que uno tiende a ignorar: La música que salió hace unos cinco, seis, siete años. ¿Que pasó musicalmente en el 2007?  Es bastante difícil poder darse cuenta ahora, visualizarlo bien: Uno necesita más distancia. Y todo lo que uno escucha de hace cinco años suena un poco demodé, porque no es demasiado nuevo ni moderno, pero tampoco es realmente viejo o no sabemos (de burros nomás) si lo que escuchamos es vigente o sigue valiendo la pena. Un montón de prejuicios boludos, ya se, pero existen.
- “Hungría”, de Gepe, es del 2007. Haciendo un esfuerzo y pensando en esa época, me acuerdo de cuando salió, de la salida de la folktrónica, o la mezcla entre las bases electrónicas más bien mínimas con charangitos, guitarras criollas y bombos legueros. En ese momento lo escuché muy poco. Y este año, a causa de una trancadera importante con los Dënver y Javiera Mena, decidí volver a escuchar a ver que ofrecía este otro músico del pop chileno.
- Es un disco más bien corto, de 10 temas en 35 minutos. Aunque los primeros temas arrancan relativamente ‘para arriba’, el clima del disco es más bien acústico, sereno y un tanto lánguido. Mucho shaker, maraca, acústicas, algunos climas de teclados, pero por sobre todo la voz de Daniel Riveros. En una entrevista parte del documental ‘Al unísono’ (que pueden ver aquí) el cantante comenta que aunque empezó a tocar la batería y luego se pasó a la guitarra, su instrumento favorito es la voz. Y se le nota, mucho. Gepe tiene una cadencia muy agradable y se esfuerza muy cuidadosamente en pronunciar cada sílaba con la forma e intención adecuada. Es de esas personas que por cómo cantan nos parece que son mejores personas.
- Ya lo hablamos varias veces con Amadeo en este blog, pero lo menciono de nuevo porque Gepe es de esa escuela: Tiene un algo, un no-se-qué, que te da la sensación de que es una persona muy tranquila y que alcanzó cierto nirvana personal. De que tiene la verdad, o que al menos se dejó de joder con ciertas dudas existenciales y esta por encima de esas cosas. Es lo mismo que me pasa (en distintas formas) con Britt Daniel de Spoon, o con John Darnielle de Los Mountain Goats. Escucharlos me da cierta paz y serenidad. Aunque está claro que esta sensación que me dan estos cantantes habla bastante más de mí que de ellos.
- Gepe tocó en vivo en Montevideo, una vez, en la pequeña sala Zabala Muniz, junto con Martín Rivero.  Yo no fui a verlo, pero un amigo sí y me contó esto: Gepe terminó tocando para unas 8-12 personas, cosa que le chupó absolutamente un huevo y metió un gran show bailando y agitando cómo si el lugar estuviera lleno.
- Cuando un día se me ocurrió canturrear la letra de ‘Esgrima’ y de ‘Celosía’ me di cuenta lo difícil que son de recordar las letras de Gepe. Y la verdad que sigo sin entender bien de qué pueden ir bien las letras. Supondría (con el mayor de los respetos) de que no hablan específicamente de nada. Creo que podría estar cantando en árabe, o inventar palabras a lo Sigur Ros, y el efecto emocional de las canciones sería el mismo. La lírica de las canciones es como un agregado, un color, un timbre de teclado, una capa de reverb sobre el disco.
(Se le esta dando mucha bola mediática al pop chileno. Puede ser que haya cosas que no estan taaan buenas de como estén pintadas. Pero creo que lo más destacable que tienen todos sus artistas es siempre una cierta actitud cero-bullshit que tienen todos. No hay una vuelta, un “juego” ni un yeite, ni nada por el estilo en su propuesta. Son gente que hace canciones, siguiendo la eterna y un tanto arcáica tradición del cantautor y no mucho más. Y lo hacen muy bien. Y punto.)
- No creo que “Hungría” sea un gran disco. No creo que su compositor haya pensado alguna vez en crearlo así. Es un disco que se refugia en su pequeñez, en todos sus espacios y silencios. En sus últimos tres temas, tristes y menores. En ‘hebra prima’, que es un tema tan poco apropiado para terminar un disco, y que lo cierra. Y no se me puede ocurrir un final mejor para ese disco.
**
Como buen melómano romántico, siempre tiendo a asociar emociones y situaciones de la vida con la música que estoy escuchando en cierto momento. Un día en febrero iba en un ómnibus a tener una conversación potencialmente muy dolorosa, conversación que terminó aún peor de lo que esperaba. En el trayecto fui escuchando este disco, empezando con “Esgrima”, el primer tema. Me parecía raro escuchar algo tan ‘alegre’ en ese viaje, pero lo hice igual - recién descubría el disco y bueno, quería escucharlo.
Ahora cada vez que arranca “Esgrima” me acuerdo precisamente de ese momento, de ese ómnibus, del calor que hacía, de la ropa que tenía puesta, de las cuadras que caminé, de las cosas que compré en un Kiosco. Y lo extraño es que para haber sido un momento bastante jodido, lo recuerdo con una serenidad y nostalgia agradable.  Escucho “Esgrima”, y su letra que no se entiende de que está hablando, y me acuerdo de ese día, y me sonrío. Y ya pasaron un montón de meses, y todavía no entiendo bien porqué pasa. Tal vez podría haber pasado con algún otro disco, u otra canción. Tal vez no. Pero por esas cuestiones es que termino escribiendo cosas como esta.

lunes, 20 de junio de 2011

Lawrence CAPO



Este link es demasiado bueno para dejarlo pasar: Parece que la gente de Domino Records hicieron unos programas de radio especiales la semana pasada, con varios invitados. Uno de ellos fue Lawrence Hayward, de Felt, que armó un programa de 3 horas con una montaña de exquisiteces muy raras de pop e indie de los 70s y 80s, entre otras cosas. Lo estuve escuchando y no conocía casi ningún tema y todo lo que escuché me gusto mucho. Pueden escucharlo entero aquí. Disfruten.

miércoles, 15 de junio de 2011

Chasing Quitely. (O: dos días en Crack Bang Boom)



Resulta que hace unos cuantos meses me enteré de que había una convención de comics en Rosario (la segunda que se organiza ahí, gracias a los excelentes oficios de Eduardo Risso) en la que venía Frank Quitely, uno de mis artistas favoritos, conocido por All Star Superman, New X-Men, We3 y otros, por su estilo fluido, sus diseños de personajes controversiales y hermosos y por ser uno de los mejores storytellers actualmente trabajando en el negocio.

Luego de mucho dudar, decidimos ponernos en marcha, viajar a la hermosa ciudad fluvial de paseo y turismo y visitar la convención con el objetivo de que me firme mi Absolute All Star Superman y me haga un dibujito, un Jimmy Olsen, un sketchito de nada. También pensé en armar mi primer sketchbook temático, pero luego me olvidé y no compré el cuadernito.

Esta es la triste crónica de lo sucedido.

Sábado.

Luego de levantarnos temprano y sufrir los ruidos de nuestra habitación con vista a la calle (muy bonita, pero se escuchaban todos los colectivos, basureros y niños en rollers que gritaban por la calle), nos levantamos, damos una vuelta, compramos un par de giladas, comemos en un lugar de calidad media (buena suprema, fea paella) y finalmente yo me marcho a la charla de Quitely en el reconvertido (aparentemente hace poco) cine El Cairo. Una muy bonita sala, donde CB Cebulski, gordo piola pero que le rechazó la carpeta a mi amigo personal @rigilk, terminaba de contar cosas sobre que pretendían hacer con las ediciones digitales, porque lo habían vuelto Frankenstein al Punisher y etc.

Luego de un breve movimiento e intercambio de público, mucha gente abandonando el auditorio luego de que Cebulski terminara, llegó Quitely y se sentó adelante flanqueado por su traductor y con Andrés “La Papa” Accorsi haciendo el trabajo de coordinación y preguntación de la charla. A pesar de mis miedos, el auditorio no estaba lleno, aunque si tenía una buena cantidad de gente. Yo llegué frenéticamente a pedir mi entrada creyendo que todos los habitantes de Rosario iban a hacer cola para hacerse firmar las nalgas por Frank Quitely.

La charla tuvo muchas anécdotas y momentos interesantes, de los cuales destaco los siguientes:

- Contó que cuando comenzó a trabajar en Estados Unidos, scouteado por DC, obviamente, y su primer trabajo fue Flex Mentallo, Morrison lo había pedido específicamente por su “visión inocente y poco formada sobre el comic de superhéroes”. Que había leído comics de superhéroes de joven, pero se le había pasado y nunca más los había vuelto a tocar ni con un palo, a pesar de trabajar de dibujante, posiblemente porque en 2000AD no hay superhéroes.

- Contó que Alan Gran le propuso hacer “The Scottish Connection” porque los dos son escoceses y que él se sentía emocionado de trabajar con Grant. Que DC le metió mano un montón al guión, que al principio era más detectivesco y casi no aparecía Batman. Que al final, cuando se lo mostró a su madre, ella dijo “tu dibujo está muy bien” “¿y la historia?” le preguntó. “La historia es una basura” fue su respuesta. Cuando le contó eso a Grant, el tipo le dijo “si, la historia es una mierda, pero no te dije nada porque quería que estuvieses emocionado al dibujarla”.

- Contó que cuando comenzaron The Authority con Millar lo veían como un comic más bien de culto, una cosa que tenía muy buena prensa pero no las ventas espectaculares que o bien tenía y no se habían percatado, o tendría una vez que la agarrasen ellos. Que su objetivo era hacer cosas cada vez más zarpadas, indecentes, sangrientas e irreverentes con un comic de superhéroes. Que cuando crearon el grupo de personajes que se parecían a los Avengers, Joe Quesada y Bill Jemas les dijeron que estaba buenísimo lo que estaban haciendo, que si querían los hagan más parecidos. Que el “Capitán América” tenía un pentágono en el escudo y “Thor” una capa igual a Thor. Pero que en DC Comics les bajaron el pulgar y les pidieron que los hagan más diferentes y que, además, les comenzaron a censurar diversas cosas, con lo cual su arco en The Authority, en vez de ser cada vez más sacado, terminó siendo cada vez más calmo y tranquilo.

- Contó que The Invisibles era su serie favorita cuando salía y que durante un tiempo se sentía secretamente dolido de que Morrison no lo hubiese convocado para dibujarla. Y que finalmente cuando este le dijo que le estaba reservando el número final, se sintió muy halagado.

- Contó que siempre se sabía que no iba a ser el dibujante “regular” de New X-Men. Que todo el mundo sabía que no podía dibujar un comic por mes, que se esperaba que el dibuje los primeros números nomás para demostrar el cambio radical en look y tono de los X-Men de Morrison. Que fue muy raro cuando los fans comenzaron a quejarse de que porque no llegaba a dibujar un comic por mes y quiénes eran esos verduleros que lo reemplazaban. Que en una convención, en una mesa llena de artistas de X-Men de diversas épocas, mientras los fans llegaban con sus carritos llenos de comics para que se los firmen Claremont, Lobdell, Madureira o Romita Jr, se sacaban fotos, les pedían dibujitos, a Morrison y a él se les sentaban lejos, les daban dos o tres cositas con asco y los miraban como diciendo “no me contagies”.

- Contó que se fue de New X-Men porque le salió la posibilidad de trabajar en el hardcover de Endless Nights. Que Karen Berger lo venía persiguiendo a Gaiman hacía años para que vuelva a Sandman y que finalmente lo convenció cuando Gaiman le dijo “convocame a este dream team de artistas internacionales”. Que a su historia la iba a dibujar Moebius, pero al final agarró algo mejor, se colgó y nunca la hizo. Que ahí le pidieron que lo supla, de apuro, y hasta le permitieron entintarse y colorearse, algo que jamás le habían dejado hacer desde sus primeros trabajos en 2000AD y que a partir de ahí se volvió más común. También dijo que no se entinta o colorea más porque ese trabajo se paga mucho menos que el de dibujante y que tiene que parar la olla en su casa.

- Contó que cuando Morrison le vendió We3 como “es un conejo, un gato y un perro con armaduras” él primero pensó que era una broma y luego pensó “Quizás esta es la primera idea de Grant Morrison que no es buena”.

- Lo mejor que dijo sobre All Star Superman tuvo que ver con la adaptación animada. Cuando le preguntaron por ella se hizo un gran silencio y Accorsi lo miró como diciendo "bueno, dejémoslo acá, entiendo". Luego Quitely se recompuso y dijo que quería contar como había sido su experiencia. Dijo que le había llegado el DVD y que había comenzado a verlo con sus tres hijos. Que a los 5 minutos quedaba solo uno "y creo que la seguía viendo porque me tenía lástima" y que, finalmente, a los 15 minutos apareció su madre, que lo había ido a visitar y le dijo "¿no me hacés una taza de té?", ante lo cual él se levantó, apagó el DVD y nunca más la volvió a poner.

- Finalmente los fans hicieron preguntas, en general buenas, se notaba que la gente estaba ahí porque le gustaba el tipo y no porque era un artista internacional más. Lo más interesante de ésta sección fue que Quitely dijo haber hablado con Kristan, esposa y manager de Morrison, y que ésta le había dicho que el Mozz estaba trabajando en el guión para “Pax Americana”, el primer one shot de Multidiversity, la famosa serie anunciada el año pasado sobre las distintas tierras del universo DC. Lo interesante es que el one-shot es una especie de continuación / reinterpretación / versión de Watchmen pero con los personajes originales de la Charlton. Y que probablemente cuando retornase de Rosario ya lo tuviese en su casa para comenzar a dibujar.

Luego de terminada la sesión, se apresuraron a correrlo de la sala, un tanto brusca y desagradablemente, mientras un montón de fans se abigarraban a su alrededor con copias de sus trabajos buscando una mínima firma. Yo ni siquiera tenía la cámara así que me perdí de sacarle fotos detrás de su mesa. Los organizadores anunciaron que el día domingo iba a estar firmando y realizando sketches en la convención, así que yo, viendo el quilombo y sintiendo que estaba molestando a un tipo que no tenía pautada esa situación en este marco, volví a guardar prolijamente mi Absolute All Star Superman, que había cargado desde las 10 de la mañana, en mi bolso y pensé “mañana me firma y me dibuja alguito”. Iluso.

Domingo.

Luego de que la señora del hotel nos dijese que no podíamos dejar nuestro humilde (pero pesado) bolso ahí porque “no iba a haber nadie que nos atienda a la tarde cuando tuviésemos que pasar a buscarlo”, nos dedicamos a vagar por la ciudad mientras lo llevábamos de a dos, cada uno agarrando una tirita. Quisimos ir al museo de arte contemporáneo y estaba cerrado. Fuimos a la costanera, nos sentamos a tomar un café, comimos en un muy bonito restaurant “d’immigranti” y finalmente caímos a la convención tipo 15 hs, yo muy ilusionado por encontrarme con mi héroe y finalmente hacerme firmar el Absolute que había cargado desde las 11 por segundo día consecutivo.

En la convención hacía calor. Mucho calor. Y había varios stands con cosas interesantes para comprar, pero sobre todo españolas. Qué extraño mundo el de las ediciones españolas, tan lindas, tan completas, libracos goooordooos con tapas duras y todo lo que hizo un equipo creativo en una serie, colecciones de libritos de bolsillo cronológicas de la Legión de Superhéroes, hermosas reproducciones en tamaño grande de Green Arrow / Green Lantern. Si no fuesen españolas las compraría con tanto gusto.

Me encuentro con Accorsi y me dice que Quitely andaba dando vueltas por la convención, que el tipo habla un montón, chupa y baila. Aparentemente salió con ellos la noche anterior. Me deprimo un poco más pero me recompongo pensando que todavía no subió a firmar, que ojalá se emocione al ver que tengo una edición tan cara de su trabajo, en un país bananero y espontáneamente decida que no puede dejarme ir sin un dibujo, una dedicatoria.

Finalmente llega, sube a una tarima llena de plumines y lapiceras y la gente comienza
a hacer cola para que les firme. En el medio anuncian que los dibujos van a ser realizados con número. Corro hasta el stand de recepción y pido uno. Me dicen que, en realidad, ese número no da derecho a un dibujo, sino que da derecho a participar en un sorteo mediante el cual se adjudicarán una cantidad limitada de dibujos. Me pongo muy nervioso.

Hago la cola, llega el momento de pasar frente a él y pedirle una firma. Los otros hermosos nerds a mí alrededor se asombran cuando pelo el Absolute. El tipo me mira con buena onda, pero obviamente no se conmueve ni siente una ancestral empatía conmigo. Yo estoy tan abatatado que ni me animo a pedirle que me dedique la firma. Capaz que es mejor así. Me garrapatea “Frank Quitely” sobre el cachete de Superman en la página 3. “Thank you very much” alcanzo a espetarle. “You’re welcome” me contesta con una sonrisa. Tengo la cámara pero me parece muy cholulo sacarme una foto con él.

Llega la hora del sorteo. Estoy, de entrada, desesperanzado. Nunca tuve suerte en estas mierdas. Tengo el número 25. Sale el 22 y el 24. Solo cinco números. El mío no sale. Veo mientras los afortunados saltan y se emocionan y se paran admirados mientras él dibuja y les da un poco de charla. Evidentemente no son sketches, sino comissions hechas y derechas, a página entera.

Finalmente salimos del lugar, nos encontramos con @rigilk a quién Eduardo Risso acaba de criticar la carpeta bastante duramente, nos acordamos de que es domingo y nos tomamos un taxi a la terminal.

martes, 14 de junio de 2011

La Biblioteca Inexistente (22).


1)El genial Tom Ewing fue invitado por el blog One Week/One Band para escribir durante toda una semana sobre The KLF y el resultado es un increible repaso de la breve carrera y la extensa leyenda de la banda de Bill Drummond y Jimmy Cauty que pueden leer acá en el orden que las fue posteando.

2)Esta nota cuenta la historia de como un norteamericano estudiante modelo se convierte al Islam y termina uniéndose a los rebeldes musulmanes de al-Shabaab en el sur de Somalia y luchando en una guerra civil para derrocar al gobierno e instaurar un régimen musulman. Creo que desperdicia un poco la oportunidad de ponerse en el lugar del otro y tratar de comprender qué puede tener de atractivo para un joven esa vida (¿un poco de islamofobia tal vez?), pero igual es una historia muy interesante.

3)Kasparov reseña una nueva biografía de Bobby Fischer y lo usa como una excusa para repasar la historia de su propia relación emotiva con Fischer. Si no sabés nada de ajedrez, ni de Kasparov ni de la leyenda de Bobby Fischer, con este artículo te alcanza para quedar bien en cualquier conversación en la que surja el tema.

4)Himanshu Suri de Das Racist comenta sobre la explosión de racismo después de la muerte de Bin Laden y rememora su experiencia como hijo de indios en el post-9/11.

5)Una curiosidad sobre periodismo musical; un tal David Moore recuerda en este post la terrible experiencia que fue, como pasante en Pitchfork, recibir para reseñar el primer disco de una banda nueva que nadie conocía pero todos creían que iba a ser grande y con el que no sabía qué hacer: Funeral de Arcade Fire.

6)Gran artículo de Owen Hatherley sobre por qué Black Box Recorder es la perfecta condensación de una cierta forma de pensar Inglaterra, una apropiación conceptual de sus peores rasgos.

7)Una muy buena entrevista a Gary Busey donde demuestra estar más loco que nadie pero al mismo tiempo es bastante piola y alguien con quién te gustaría salir a tomar unas copas.

8)Un muy lúcido intento de entender y explicar ese fenómeno único del hip-hop reciente que es Lil B como persona, como personaje y como un producto de los tiempos que corren.

viernes, 10 de junio de 2011

Me gusta la creciente tendencia en internet de gente criticando a Odd Future diciendo "este es el hip hop que escuchan los hipsters, no los verdaderos fans del género que escuchamos hip hop desde siempre" y que no ve que haya absolutamente ninguna contradicción en esa declaración.

miércoles, 1 de junio de 2011

Algunos Breves Pensamientos Sobre El Eterno Retorno en Dc Comics.


(La imagen del aviso: la nueva JLA de Johns y Lee)

1) Ayer DC Comics anunció, corriendo el velo de misterio que se había posado sobre su status quo post Flashpoint (el crossover que está ocupando su grilla veraniega) que va a rebootear todo su universo y relanzar TODOS sus títulos desde el número 1. Cosa que obviamente levantó polvareda. Sorprende la “audacia” de decidir relanzar de cero títulos legendarios como Action Comics y Detective Comics, los más antiguos de la editorial y de la industria como todo y que ya se estaban acercando al número 1000. Por supuesto que muchos se han ofendido y muchos más se ofenderán, incluyéndome en un primer momento. Pero me parece que hay matices a esta observación y que la movida responde a un interés editorial más preciso y no-tan-destructivo que lo que a primera vista aparenta.

2) Lo que creo, en primera instancia, es que éste, más que un hard reboot de todas las propiedades desde cero, es un soft reboot de ciertos elementos del universo que no funcionan del todo bien. Y, también, que es un producto de los cambios en las altas esferas creativas que sufrió DC el año pasado. La llegada de Jim Lee y Geoff Johns como co-publisher y chief creative officer, respectivamente, buscaba rescatar al costado creativo de la editorial del micro-micro-management de Dan Didio, que se había expresado catastróficamente entre Countdown y Final Crisis y la había hecho perder muchos lectores. A partir de ese momento se comenzó a percibir un intento de recomposición de las relaciones con los creadores y un fuerte deseo de criar nuevos talentos capaces de reemplazar a Geoff Johns y a Grant Morrison como los capitanes del crucero DC. Por eso le han dado tantas series nuevas a Jeff Lemire o Chris Robertson y han contratado a Paul Cornell de modo exclusivo. Ahora bien, si Johns está al mando de toda ésta operación, y todos los indicios apuntan a que así es, ya que es su miniserie, sus personajes y las declaraciones sobre el post-Flashpoint lo han puesto en primera plana, careciendo, sorprendentemente, de declaraciones fastidiosas de Didio, entonces es muy poco probable que vayan a joder con sus series, especialmente con Green Lantern, gallina de los huevos de oro. Lo mismo para Batman, no se van a meter con Morrison y la intrincada madeja que está tejiendo. Básicamente, porque estas dos franquicias dan guita, venden mucho y porque son, para bien o para mal, las flagship de la editorial en los últimos años. Tampoco creo que se vayan a meter con la Legión, con Firestorm, Aquaman o Deadman, todos personajes tocados con la varita de Johns en los últimos años, reformulados, rescatados o retraídos a un pasado de gloria. ¿Pero qué pasa con Superman, Wonder Woman, los Titans, la JLA, la JSA incluso Flash, todas franquicias que en los últimos años han venido de capa caída, con marchas y contramarchas y cambios de dirección y de equipo creativo? Bueno, para eso está Flashpoint. Probablemente esas sean rebooteadas, reseteadas o sencillamente toqueteadas para limpiarlas un poco y proveerles de un nuevo punto de partida.

3) No creo, entonces, que veamos un reboot completo y radical, empezando de cero. Pero hay que tener en cuenta que, por otro lado, ya es hora de un reboot para el universo DC. El último realmente importante (Crisis on Infinite Earths, Infinite Crisis no cuenta, porque fue para-mundial, o sea, trajo de nuevo el multiverso pero no afectó la trama general de la tierra 0, el punto focal donde viven nuestros héroes) ya tiene más de 25 años. Y el anterior a ese, la Silver Age, sucedió justamente 25 años antes. Es la única forma, lamentablemente, de re-enfocar un universo tendiente al caos. Y nos vamos a tener que acostumbrar a ello, a que siempre las mismas historias sean contadas otra vez, con nuevos creadores que, quizás, agreguen cosas nuevas, y siempre siempre siempre descendiendo en el caos. Porque un universo compartido, en términos superheroicos, es entropía tarde o temprano.

4) Por otro lado, el razonamiento de DC es sólido en términos empresariales. Y bastante astuto. La industria del comic norteamericana viene teniendo, desde principios del año pasado, una tendencia a la baja en sus ventas y al estancamiento y hasta crisis de sus circulaciones y flujos de dinero. Finalmente, la crisis generalizada los alcanzó y, especialmente DC y Marvel, no saben muy bien qué hacer para remontar. La idea de lanzar 52 nuevos números uno responde a eso: vender y mucho. Está empíricamente comprobado que los lectores de comic compran mucho más si es un primer número, y la maquiavélica idea de DC es aumentar de un batacazo todas sus ventas con una masa inmensa de números uno. Esto es algo nunca hecho antes, habría que ver cómo funciona, pero en primera instancia yo no tendría motivos para desconfiar de su éxito. De algún modo este elemento, tan frio, tan calculador, tan contraproducente para la seriedad de la industria, me produce una cierta admiración. Porque ha sido práctica corriente en los últimos años, de ambos lados: cerrar series, relanzar de cero, luego renumerar esa serie nueva de acuerdo a la numeración histórica del personaje desde sus orígenes (o sea, se suman todas las revistas que tuvo Hulk y se llega, ponele, al número 600, se lo pone en la tapa y se lo vende como número aniversario, a los dos años se cierra esa serie y se la relanza de 1, a los dos años se la renumera y así). La audacia y, básicamente, completa desfachatez de hacerlo a un nivel macro me parecen bastante sintomáticas de lo que está pasando con los “panfletos” en la industria y, básicamente, me parece una hija putada sincera. Este aumento será, sin embargo, de corto plazo, pero para suplir ese efecto shock me parece que han tomado la otra decisión realmente revolucionario de estos anuncios.

5) Ésta decisión va en contra de la política corporativa largamente arraigada de DC de ir tranquilos, con la corriente, con su anquilosada y conservadora organización empresarial: cada nuevo número de TODA la línea de comics de DC Comics saldrá el mismo día de su publicación en forma digital, disponible automáticamente para el disfrute en cualquier medio electrónico, Ipad, celular inteligente o quién sabe qué. Esto es realmente revolucionario. Es la primera editorial grande que abraza el formato de distribución digital en forma masiva y que ofrece todo su nuevo producto simultáneamente en él. Es, en primer lugar, una aceptación de la muerte tácita del “panfleto”. Ya nadie quiere una revistita de 22 páginas repleta de anuncios que luego es reemplazada por un libro mucho más resistente. Todos quieren leerlas en sus computadoras. Pero es, además, un vuelco sísmico en la relación con los retailers, con los vendedores de comics que forman parte de la columna vertebral de la organización y la venta de comics en Estados Unidos, que, en verdad, proveen a las editoriales de la gran mayoría de su cash flow. Para mí lo que DC está haciendo es comenzar a soltarles la mano, por un lado, a advertirles que tienen que evolucionar o morir, que el futuro está en ser tiendas de libros especializadas en comics y que, quizás, el direct market como lo conocemos está mucho más cerca de la muerte que lo que pensábamos. Obviamente que Diamond sobrevivirá, es demasiado grande y seguirá distribuyendo otras basuras (y trades). Pero el futuro parece incierto e interesante. DC Comics está intentando suplir sus canales de distribución tradicionales y alcanzar a un mercado que percibe como mucho más grande, que es el de las descargas legales. Si ese nuevo segmento es suficiente para suplir las ventas (un comic digital sale bastante menos que uno real) que se espera que se pierdan a medida que se vayan extinguiendo los panfletos (porque en realidad eso es: un acta de defunción desfasada) solo el tiempo lo dirá. También es un intento de superar y reemplazar a Marvel en la cima de la industria, con el doble batacazo de un aumento en lo digital y en las ventas en papel, y que irá a hacer Marvel ahora es algo que habrá que ver con atención (yo pronostico cambios similares en poco tiempo, a Marvel le importan aún menos los retailers).

6) ¿Creativamente? Creativamente, como todo relaunch, va a ser una bolsa de gatos: algunas cosas estarán bien, otras serán un desastre, muchas series “importantes” probablemente tendrán problemas de periodicidad (¿alguien se imagina una JLA dibujada por Jim Lee que salga a tiempo? No, yo tampoco) y dudo MUCHÍSIMO que de acá a un año Action Comics y Detective Comics (al menos) no retornen a sus numeraciones originales. Desde que salió el aviso se sabe que se viene un comic nuevo de Superman con guiones de Grant Morrison, se rumorea a Deadman en Adventure Comics, un nuevo comic de Batgirl con Barbara Gordon y una nueva visión, más diversa étnicamente y con personajes más jóvenes para el universo DC. Pero eso, lamentablemente, no creo que sea lo realmente importante de este anuncio (¿no vieron que casi ni mencionaron equipos creativos?), lo novedoso está detrás. Lo que estará bien serán las series que ya vienen bien y un par de hallazgos interesantes que se sostengan con equipos creativos coherentes. Que es todo lo que siempre podemos esperar. Tendremos que seguir sufriendo y saber discernir entre la inmensa cantidad de basura que vendrá, pero bueno, la labor del lector de comics de superhéroes siempre fue esa.

martes, 24 de mayo de 2011

Return to Innocence




Mientras que los problemas raciales ya no parecen ser centrales a la mayor parte del rap negro, el punto más importante de Das Racist es su variación de las dinámicas raciales habituales del hip hop. Das Racist es después de todo una banda conformada por dos hijos de indios y un latino portando nombres como Himanshu Suri, Víctor Vásquez y Ashok Kondabolu y aunque usualmente no usan beats muy sofisticados sus rimas son geniales. No quiero igual hacer una introducción a la banda ni dar muchas explicaciones sino hablar de esta canción en particular. Tal vez algunos recuerden otro tema con el mismo nombre y van a entender por qué se llama igual cuando lo escuchen y noten sobre qué está construido el track. A muchos que el nombre no les diga nada posiblemente vayan a reconocer la base del tema de alguna propaganda de Greenpeace o algo así. “Return to Innocence” de Enigma.

Enigma era un proyecto del rumano Michael Cretu que tuvo mucho éxito allá por principios de los 90s con una mezcla inmunda de cantos gregorianos, world music y europop berreta. Es una de esas cosas que uno realmente no se puede imaginar que haya existido una época con los factores correctos para que sea exitoso, pero existió. Como todos estos productos new age/world music una de las ideas implícitas más importantes era un racismo romántico que consideraba que había algo inherentemente espiritual en la música folklórica étnica (donde étnico significa “de gente que no es blanca y no vive en el primer mundo”) porque otros pueblos más pobres y más privados de los bienes del capitalismo en realidad son más puros y viven más cercanos a la Madre Tierra. Mientras el consumismo crecía día a día y los yuppies eran el modelo a seguir se alzaba esta visión romántica del tercer mundo y su pureza como algo de lo cual había que aprender, al mismo ritmo que la ecología, la falsa preocupación por la situación en África y la crítica a nuestra sociedad, su velocidad y la forma en la que el hombre estaba destruyendo la naturaleza; todas ideas que por supuesto se popularizaban entre gente que jamás estaría dispuesta a cambiar su estilo de vida. Vale aclarar que estas ideas todavía tienen una continuación directa pero esa es otra historia.

Das Racist en este track toma ese pasticho étnico y después de usarlo un rato como base para rapear, se burlan tatareándolo encima como por tres minutos. Las rimas de este track no dicen nada sobre cuestiones raciales pero la intención cuenta más que mil palabras. Son tres personas provenientes de minorías raciales tomando un tema supuestamente étnico hecho por blancos para blancos y recuperándolo para ellos como parte de uno de sus discursos habituales: la insensibilidad de los blancos bien intencionados pero racialmente confundidos que intentan no ser racistas pero para los cuales toda la gente de piel oscura es intercambiable y más o menos lo mismo (ver los temas “Shorty Said” y “Puerto Rican Cousins”). Y para probar su punto alcanza solo un detalle: la mayoría de la gente que se emociona con el tema original de Enigma siempre pensó que el sample vocal es de un canto nativo americano, pero es en realidad un cantante de música tradicional china. Pero es más o menos lo mismo, ¿no?

viernes, 13 de mayo de 2011

Esta nota de Rolling Stone sobre la actualidad de Billy Corgan publicada hace un tiempo atrás es menos interesante por sí misma o por el insoportable personaje que retrata que como diágnostico y clausura de varios de los mitos de los noventas. Corgan aparece como un personaje ridículo y vergonzoso, auto-paródico. Llora sobre el lugar que se merece en la historia del rock y que no se lo reconocen, habla sobre sus creencias espirituales new-agers y el libro sobre espiritualidad que está escribiendo, parece un loco paranoíco cuando habla del fin del mundo y el 2012, comenta sobre sus relaciones con Sasha Grey, Tila Tequila y Jessica Simpson, le saca el cuero obscenamente a sus ex-compañeros de banda y demuestra constantemente tener una imagen distorsionadísima de sí mismo que nadie en todo el mundo comparte. Pero lo mejor de la nota no es ninguna de las payasadas de Corgan sino la única intervención del baterista Jimmy Chamberlin, que se bancó al pelado infame durante todos los 90s (¿alguien se sorprende que se haya vuelto adicto a la heroína?) y que fue el único miembro original que se sumó a la reunión reciente de Smashing Pumpkins hasta que Corgan lo echó, y que da en unas pocas líneas una explicación lúcida y contundente de su punto de vista:

"En el medio de la última gira, Billy decía que era culpa del agente, después que era culpa de la banda, después que era culpa de los fans. (...) En el gran esquema de las cosas realmente ya no mueve mucho la aguja. Es un par de discos de oro y un poco de plata. ¿A quién le importa? Tengo mujer e hijos, soy completamente feliz. La música es una parte tan pequeña de la vida de la gente hoy en día. La gente ya no se sienta a mirar las tapas de los discos y pensar en Kurt y en Billy como en los noventas. Odié tanto a los noventas"

martes, 10 de mayo de 2011

Cherish The Light Years


Wes Eisold recorrió un largo camino desde los primeros lanzamientos de American Nightmare hasta el nuevo disco de Cold Cave. La evolución fue larga y lenta pero clara. Del hardcore brutal y elemental de American Nightmare/Give Up The Ghost en el que destacaba la poesía de sus letras al hardcore más experimental, matemático y cercano al grindcore de Some Girls; de ahí curioso y un tanto fallido híbrido de hardcore y rap que fue XO Skeletons y al proyecto efímero Ye Olde Maids. Con XO Skeletons era bastante claro que se estaba alejando de la escena hardcore casi definitivamente, pero Ye Olde Maids fue la confirmación. Ahí aparece todo lo que eventualmente sería Cold Cave: canciones oscuras con sintetizadores, con toda la misma angustia de antes pero sin nada de la ira. Era despolijo y atonal, casi nada sonaba como una canción terminada, se le veían las costuras por todos lados, le faltaba un poco de foco, pero Eisold había encontrado una nueva forma que ya no abandonaría. No es difícil imaginarse qué atractivo pudo haberle encontrado a los sintetizadores, después de todo Eisold, nacido sin la mano izquierda, que comentaba en entrevistas cuán frustrante era para él hacer música pero no poder tocar un instrumento, que contaba como de chico soñaba con aprender guitarra hasta que le avisaron que con una sola mano no se puede, estaba por primera vez ocupándose de la instrumentación y componiendo los temas en su totalidad por sí mismo. Después de otro compilado de temas sueltos ya con el nombre de Cold Cave (Cremations, un poco más prolijo, con algunas canciones propiamente dichas) terminó de pulir su sonido gracias a la inclusión en el proyecto de otro músico en plena evolución, Dominick Fernow.

Fernow recorrió una ruta donde el cambio fue más sutil pero igual de constante. Empezó por los comienzos de la década pasada blandiendo sobre el público su propia variedad de harsh noise particularmente brutal. Tocaba en vivo, usualmente en cueros, con una violencia e intensidad notables, parado adelante de los amplificadores con un micrófonos en cada mano que usaba para generar breves pero estremecedoras explosiones de feedback. Esta modalidad lo llevó al centro de la escena noise norteamericana pero pronto empezó a cambiar, a ajustar su imagen, se cortó el pelo, dejó de andar en cueros y empezó a usar camperas de cuero, y más importante, empezó a tocar con sintetizadores en vivo. Su sonido se volvió más sutil, menos violento,  más preocupado por los timbres, las texturas y la atmósfera. Por eso aunque su obra previa a Cold Cave contrasta todavía más que la de Eisold, es dificilmente sorprendente.

En el 2009 un Cold Cave conformado por Eisold, Fernow y Caralee McElroy (ex-Xiu Xiu) editó Love Comes Close, posiblemente el disco que más me gustó de ese año. La combinación justa entre canciones perfectas de synth pop oscuro y noise. Las pegadizas líneas de sinte invitaban a bailar mientras gravitaban sobre bases de ruido que le agregaban a las canciones todo un nuevo nivel de contradicción y significado evitándoles caer en ser canciones puramente pop, eran como destellos de color sobre un fondo gris. Mientras la voz grave de Eisold cantaba letras de angustia, desesperación, enfermedad y desolación. Era una combinación ideal, la música perfecta para (parafraseando a Eisold en un tema de Give Up The Ghost) “bailar al son de todo lo que perdiste, al son de la miseria de tu vida”.

Cherish The Light Years, el nuevo disco de Cold Cave (sin Caralee y con Jennifer Clavin de Miko Mika en su lugar) hace un salto desde Love Comes Close comparable al que ese disco hizo con respecto a Cremations. Eisold parece estar recorriendo la música de los 80s cronológicamente y si en el anterior disco la principal influencia era el synth pop, en este parece ser el new pop. La oscuridad de los otros discos casi desapareció el ruido ya no está, los sintetizadores suenan limpios y estridentes, la desesperación y la angustia existencialista de las letras de Eisold dieron lugar a otras emociones más diversas y hasta se indulge en momentos de melodrama del tipo Morrissey (“I feel guilty being alive/when so many beautiful people have died”). Hay guitarras y bajos y baterías no sintetizados. ¡Hasta hay una trompeta! Es un disco casi alegre. Ya no existe esa contradicción, esa tensión en las canciones que se debatían entre el baile y la desesperación, este disco es pop sin culpa. Al mismo tiempo eso lo hace un poco menos interesante y Cherish The Light Years es un poco menos redondo que su predecesor.

Por sobre todo el disco se siente como el cierre o la apertura de una etapa; como si Eisold hubiese hecho las paces con algo, no sé muy bien con qué. El tema que abre el disco “The Great Pan is Dead” es una conmovedora canción realizada con una sensibilidad y una sensación de grandiosidad y epicidad hímnica totalmente nuevas para él. Dice que esta canción está dedicada a toda esa gente que extraña y que sabe que posiblemente no vaya a ver nunca más en su vida. También dice que llegó a un momento de su vida en el que ya está grande para avergonzarse de sus emociones y que este disco es una carta de amor al camino que lo trajo a este momento de su vida. Dice que pasó los meses previos a la grabación recorriendo ciudades en las que vivió y lugares de su pasado para sumergirse en la nostalgia y no me sorprende. El disco suena a algo así.

El otro gran tema del disco es “Catacombs”, el tema que mejor pone en práctica sus influencias new wave y el más abiertamente pop del disco. Con un beat de batería saltarín y unos sintetizadores prístinos que parece sacados de la banda de sonido de una película de John Huges, Eisold se pone al nivel de la situación y ya no canta con la voz grave y fría de antes. Al contrario su voz suena sensible y emocional y le dice con añoranza a alguien “yo sé que estoy enterrado en algún lugar ahí abajo, en las catacumbas de tu mente [...] y cuando la lluvia ácida inunde tu cerebro, voy a aparecer” y se regodea en la hipérbole autocompasiva cuando pregunta “¿recordás cómo te mudaste y nunca volví a escuchar de vos? A veces finjo que un día vas a volver por mí y esa es la única razón por la que todavía soy parte de este espantoso decorado”.

Hay momentos en los que se extraña la voz de Caralee y hay otros en los que se nota que un disco con estas pretensiones necesitaba otro tipo de producción, que necesitaba un sonido más amplio, más limpio, más ampuloso, que le falta exuberancia, como que la sensibilidad de las canciones se queda corta por la insensibilidad de la producción. Es de cualquier manera un gran cambio para la banda y si este disco es realmente el comienzo de una nueva etapa entonces sólo nos queda esperar a ver qué hace Eisold una vez que se acostumbre y se sienta cómodo en este nuevo papel y le termine de tomar la mano a los nuevos trucos que aprendió.

viernes, 29 de abril de 2011

Todas las cosas que Internet olvidó.

Hace unos días y sin previo aviso desapareció la Encyclopedia Dramatica. En su lugar ahora aparece un sitio con el insípido nombre de Oh Internet, un sitio de aspecto genérico que parece una imitación de Know Your Meme. La ED había sido por mucho tiempo una wiki que autodefinía su misión como registrar y preservar el “internet drama”, o sea, todas las boludeces que pasan en internet todos los días a las que nadie les da importancia y que se pierden y desaparecen con facilidad. Era un sitio hermano de 4chan, en donde se acumulaba el sedimento generado por el movimiento frenético de dicha image board. Miles de artículos documentaban memes, raids, griefers, trolls, escaramuzas en foros y blogs, threads célebres de 4chan e historias y personajes de LiveJournal, DeviantArt, Youtube, etc. Todas cosas que de una forma u otra eran parte de la historia de internet.

La otra gran característica del sitio era que su estilo también mostraba su parentesco con 4chan. Así, la Encyclopedia Dramatica era terreno fértil de humor negro, pornografía, fotos repugnantes, jerga críptica y enormes cuotas de racismo, homofobia y misoginia. Todo eso escudándose siempre detrás del mantra de “nada debe ser tomado en serio, nada debe ser respetado” de la ironía políticamente incorrecta que reina en el público 4chan pero que en sus momentos más border deja entrever la posibilidad de una verdadera misantropía. Lo que sea en nombre del shock, de crear un lugar que no sea seguro para nadie.

El problema es que como dijo Sherrod DeGrippo, creadora de la Encyclopedia, “el shock por el shock mismo ya pasó”. O sea que por un lado la creadora misma se aburrió del sitio y de su tono y también es problable que quisiera hacer una versión más amigable por cuestiones económicas, después de ver que Know Your Meme fue comprado por un suma de siete dígitos. Por otro lado, y esto es lo más interesante, la idea de que esa retórica ya pasó parece estar expandiéndose. Parece ser el nuevo zeitgeist de internet. Es algo que de alguna manera se venía notando. Un aburrimiento generalizado. Y ahora ese sector de la internet sufrió un duro golpe, con uno de sus principales sitios dándole la espalda.

Este cambio se puede adjudicar a varios factores, como un cambio demográfico entre los usuarios de internet. Con el tiempo una buena parte de los vándalos nerds adolescentes de la internet deben haber crecido y se deben haber aburrido y al mismo tiempo un cantidad de gente cada vez más grande no solo tiene acceso a la internet, sino que empieza a entenderla y usarla en toda su extensión, haciendo que los nerds pierdan su hegemonía en el cyberespacio y que la cultura de internet se vuelva mainstream. Términos que antes pertenecían a la jerga in de la élite internética como fail, for the win, lolcat, epic y demás ahora son usados ampliamente a todo lo largo y ancho de la web por todo tipo de gente, quitándole exclusividad y por ende atractivo para muchos, pero al mismo tiempo atrayendo a otros que se dieron cuenta que hay negocios por hacer con eso de la internet culture. Ahí es cuando aparece gente como la Cheezburger Network, un grupo que empezó con el sitio I Can Has Cheezburger?, dedicado íntegramente a las fotos de gatos con textos graciosos, y que rápidamente se convirtió en la historia de éxito más improbable de internet expandiendo su grupo hasta los casi cincuenta sitios que el grupo mantiene ahora, entre ellos el FAIL Blog, The Daily What y el recientemente adquirido Know Your Meme. Acá es donde termina todo, que moot siga indulgiendo a los muchachos anónimos de 4chan si quiere pero los demás se dieron cuenta que hay plata por hacer y no van a dejar que un montón de adolescentes con tendencias sociopáticas se ponga en su camino. Y último pero no menor, está el hecho de que simplemente nos aburrimos, el chiste perdió la gracia hace rato, todo pasa de moda y el momento de la incorreción política ya pasó.

Hay igualmente un costado muy lamentable de esta cuestión y es que la Encylopedia Dramatica era realmente un cofre del tesoro de historia de la internet, el archivo de una subcultura entera. Miles de eventos estaban registrados con lujo de detalle y todo eso desapareció de la noche a la mañana. Es contradictorio que los creadores de un sitio dedicado a archivar lo que nadie más archivaba de repente le den la espalda tan bruscamente al archivismo y dejaran que todo eso se perdiera. Un grupo de archivistas logró rescatar, no gracias a los administradores, una buena cantidad del texto de la Encyclopedia, pero igual se perdieron todas las discusiones, historiales, userpages e imágenes (y había muchas imágenes). Internet es tal vez el medio más grande de nuestra época y nadie está archivando nada excepto por algunos esfuerzos independientes y los sitios muestra una total falta de escrúpulos a la hora de hacer desaparecer cantidades enormes de información como si nada. Todos los que tenemos años de actividad intensa en la web podemos hacer memoria y recordar una buena cantidad de cosas que perdimos en la marea informática. Comentarios en blogs, posts en foros, mails en cuentas que ya ni recordamos. El peor problema de internet parece no ser que le damos toda nuestra información a empresas privadas, como indica la paranoia anti-corporativa, sino que esas empresas estén dispuestas a tirar esa información a la basura en cualquier momento.

sábado, 23 de abril de 2011

Masotta.



(Oscar Masotta, el tercero desde la derecha, en 1958.)

Superhombres, mundos remotos, desdoblamientos de las personalidades y personajes inmortales, recomienzo infinito de anécdotas nuevas sin progresión real del tiempo histórico, personajes que conservan la misma edad a lo largo de veinte o treinta años de apariciones de la tira, fieras y faunas exóticas, ciudades e instrumentos de supertécnica, etc.: se comprende la tentación de explicar el fenómeno de la tira dibujada, su éxito y su popularidad, su carácter de mensaje de masas, a partir de sus efectos y en términos psicológicos (identificación, proyección) o sociológicos.

El “esquematismo” contemporáneo y la historieta, Conciencia y estructura, Pág. 230. 1966.

La historieta es un medio “inteligente” y estético al nivel mismo del contacto: hace posible una cierta contemplación de lo que hace posible constituir el relato. La restricción que obliga al dibujante a traducir hechos de series perceptuales distintas a un verdadero paisaje lunar sin sonidos, ruidos, ni movimientos, y donde las carencias son convertidas en exageraciones y las imposibilidades en efectos, se halla en los fundamentos de una inteligencia comparativa y de una imaginación del espesor del signo. Existe en la historieta y al estado naciente una estética semejante a la que fue introducida en la historia del arte por Schwitters y Duchamp, una táctica analizadora que descompone siempre los mensajes en sus parámetros. La diferencia consiste en que mientras la estética del dadaísmo considera siempre el contexto real como el parámetro que debe ser alcanzado por la transformación, la historieta conserva los resultados de sus traducciones en el interior del marco imaginario.

Reflexiones pre semiológicas sobre la historieta: el ‘esquematismo, Conciencia y estructura, Pág. 286. 1967.

El proyecto de LD –una reflexión militante sobre la historieta- puede parecer complejo, más aún, contradictorio. Ante todo, porque se puede reflexionar sobre la historieta sin que las historietas nos gusten. Y porque tal vez en ninguna época más que en la nuestra, ni de modo más agudo, las cuestiones relativas al gusto se han hecho más chocantes en relación a aquellas referidas a la política, a la ideología, a la moral. Pero nosotros pretendemos escapar tanto a un ideologismo puritano (que siempre nos reprochará que gustemos o gocemos de las cosas) como de un esteticismo aburrido y vacío.

Presentación de LD – Literatura Dibujada. Número #01, Noviembre de 1968.

Contra un decorado de objetos irreconocibles pero duramente perfilados, aparece un universo de relaciones que se resumen y se congelan en un triángulo básico: la gata Krazy, que ama al ratón; éste, Ignatz, que solo busca ladrillos para tirarlos a la cabeza de la gata; y “The Offisa”, el perro, guardián del orden, enamorado de Krazy, el encargado de conducir incansablemente a Ignatz a la cárcel.
(…)
La tradición cuenta que un ratón, enamorado de la beldad, y aconsejado por un adivino, había escrito su declaración de amor en un ladrillo que lanzó a la gata, quién después de recuperarse del desfallecimiento aceptó encantada la proposición del ratón.
(…)
Se entrevé entonces la significación del triángulo, donde el perro, a fuerza de penar al ratón, pone al descubierto completamente el absurdo idealismo de la regla jurídica, mientras que el único realismo reside en el amor de la gata; y la frialdad del ratón es función del instantaneísmo de sus deseos y de su ignorancia de la tradición y la historia: es lo que lo vuelve homogéneo al policía y a la ley.


La historieta en el mundo moderno, Pág. 29-30. 1970.

En primer lugar, la publicidad y las tensiones internas de una sociedad, que al incrementar su industrialización, liberaliza sus costumbres; resultado: afluencia del “girl strip”.

La historieta en el mundo moderno, Pág. 37.

(Sobre Prince Valiant)
Prevalece en la historieta en verdad una pintura no escolástica de la Edad Media y un aire pagano de vida, un cristianismo democrático que se halla en la base, se sabe, de un cierto socialismo utópico.

La historieta en el mundo moderno, Pág. 58.

(Sobre Peanuts)
Schulz, que es amado por todo el mundo, ha sido aceptado por marxistas y cristianos.
Los pibes de Schulz, seres inseguros que desean ser amados, no solo son individuos psicológicos, sino que lo son obviamente. El desciframiento del comportamiento del personaje, en clave psiquiátrica y psicoanalítica, es ofrecido al lector con el comportamiento mismo.


La historieta en el mundo moderno, Pág. 75.

Dick Fulmine fue realmente un superhéroe “a la italiana”, que no sobresalía más que por su fuerza física: de enorme caja torácica, mentón cuadrado y un rostro dibujado según un esquema que hoy nos parece combinar admirablemente los de Clark Kent y los de Mussolini.

La historieta en el mundo moderno, Pág. 129-130.