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miércoles, 22 de junio de 2011

Hungría.

- Hace un montón que no escribo de música. Estuve escuchando un montón de discos nuevos que salieron este año: Junior Boys, Wild Beasts, Antlers, Bill Callahan. Todo me gustó, pero nada me inspiró a escribir. Así que me pareció mejor escribir sobre el disco que más escuché en lo que va este año, y que inevitablemente va a ir unido a lo que fue el comienzo del 2011.
- En general, uno siempre cae en tratar de escuchar música nueva, así cómo descubrir algunos artistas viejos. Tengo la teoría de que en ese patrón hay un lapso de tiempo musical que uno tiende a ignorar: La música que salió hace unos cinco, seis, siete años. ¿Que pasó musicalmente en el 2007?  Es bastante difícil poder darse cuenta ahora, visualizarlo bien: Uno necesita más distancia. Y todo lo que uno escucha de hace cinco años suena un poco demodé, porque no es demasiado nuevo ni moderno, pero tampoco es realmente viejo o no sabemos (de burros nomás) si lo que escuchamos es vigente o sigue valiendo la pena. Un montón de prejuicios boludos, ya se, pero existen.
- “Hungría”, de Gepe, es del 2007. Haciendo un esfuerzo y pensando en esa época, me acuerdo de cuando salió, de la salida de la folktrónica, o la mezcla entre las bases electrónicas más bien mínimas con charangitos, guitarras criollas y bombos legueros. En ese momento lo escuché muy poco. Y este año, a causa de una trancadera importante con los Dënver y Javiera Mena, decidí volver a escuchar a ver que ofrecía este otro músico del pop chileno.
- Es un disco más bien corto, de 10 temas en 35 minutos. Aunque los primeros temas arrancan relativamente ‘para arriba’, el clima del disco es más bien acústico, sereno y un tanto lánguido. Mucho shaker, maraca, acústicas, algunos climas de teclados, pero por sobre todo la voz de Daniel Riveros. En una entrevista parte del documental ‘Al unísono’ (que pueden ver aquí) el cantante comenta que aunque empezó a tocar la batería y luego se pasó a la guitarra, su instrumento favorito es la voz. Y se le nota, mucho. Gepe tiene una cadencia muy agradable y se esfuerza muy cuidadosamente en pronunciar cada sílaba con la forma e intención adecuada. Es de esas personas que por cómo cantan nos parece que son mejores personas.
- Ya lo hablamos varias veces con Amadeo en este blog, pero lo menciono de nuevo porque Gepe es de esa escuela: Tiene un algo, un no-se-qué, que te da la sensación de que es una persona muy tranquila y que alcanzó cierto nirvana personal. De que tiene la verdad, o que al menos se dejó de joder con ciertas dudas existenciales y esta por encima de esas cosas. Es lo mismo que me pasa (en distintas formas) con Britt Daniel de Spoon, o con John Darnielle de Los Mountain Goats. Escucharlos me da cierta paz y serenidad. Aunque está claro que esta sensación que me dan estos cantantes habla bastante más de mí que de ellos.
- Gepe tocó en vivo en Montevideo, una vez, en la pequeña sala Zabala Muniz, junto con Martín Rivero.  Yo no fui a verlo, pero un amigo sí y me contó esto: Gepe terminó tocando para unas 8-12 personas, cosa que le chupó absolutamente un huevo y metió un gran show bailando y agitando cómo si el lugar estuviera lleno.
- Cuando un día se me ocurrió canturrear la letra de ‘Esgrima’ y de ‘Celosía’ me di cuenta lo difícil que son de recordar las letras de Gepe. Y la verdad que sigo sin entender bien de qué pueden ir bien las letras. Supondría (con el mayor de los respetos) de que no hablan específicamente de nada. Creo que podría estar cantando en árabe, o inventar palabras a lo Sigur Ros, y el efecto emocional de las canciones sería el mismo. La lírica de las canciones es como un agregado, un color, un timbre de teclado, una capa de reverb sobre el disco.
(Se le esta dando mucha bola mediática al pop chileno. Puede ser que haya cosas que no estan taaan buenas de como estén pintadas. Pero creo que lo más destacable que tienen todos sus artistas es siempre una cierta actitud cero-bullshit que tienen todos. No hay una vuelta, un “juego” ni un yeite, ni nada por el estilo en su propuesta. Son gente que hace canciones, siguiendo la eterna y un tanto arcáica tradición del cantautor y no mucho más. Y lo hacen muy bien. Y punto.)
- No creo que “Hungría” sea un gran disco. No creo que su compositor haya pensado alguna vez en crearlo así. Es un disco que se refugia en su pequeñez, en todos sus espacios y silencios. En sus últimos tres temas, tristes y menores. En ‘hebra prima’, que es un tema tan poco apropiado para terminar un disco, y que lo cierra. Y no se me puede ocurrir un final mejor para ese disco.
**
Como buen melómano romántico, siempre tiendo a asociar emociones y situaciones de la vida con la música que estoy escuchando en cierto momento. Un día en febrero iba en un ómnibus a tener una conversación potencialmente muy dolorosa, conversación que terminó aún peor de lo que esperaba. En el trayecto fui escuchando este disco, empezando con “Esgrima”, el primer tema. Me parecía raro escuchar algo tan ‘alegre’ en ese viaje, pero lo hice igual - recién descubría el disco y bueno, quería escucharlo.
Ahora cada vez que arranca “Esgrima” me acuerdo precisamente de ese momento, de ese ómnibus, del calor que hacía, de la ropa que tenía puesta, de las cuadras que caminé, de las cosas que compré en un Kiosco. Y lo extraño es que para haber sido un momento bastante jodido, lo recuerdo con una serenidad y nostalgia agradable.  Escucho “Esgrima”, y su letra que no se entiende de que está hablando, y me acuerdo de ese día, y me sonrío. Y ya pasaron un montón de meses, y todavía no entiendo bien porqué pasa. Tal vez podría haber pasado con algún otro disco, u otra canción. Tal vez no. Pero por esas cuestiones es que termino escribiendo cosas como esta.

viernes, 4 de febrero de 2011

Quirky Scottishmen IV.

O, una carta de amor a Billy McKenzie.

(esto viene de aquí, aquí y aquí)

01.

En mis momentos de insomnio me imagino que, en algún futuro lejano, digamos el año 2749, en el planeta Tierra, hay una estatua gigante de Billy McKenzie. Es toda plateada y esta cincelada con golpes lustrosos. Parece un cuadro de acrílico plateado. Mira hacia el futuro, hacia el horizonte que se eleva por sobre el mar (porque esta, obviamente, en una ciudad con vista al mar). Está vestido como un aviador de los años 30, pantalones bombachos holgados en los muslos y ajustados en los tobillos, botas, una de esas camperas peluchonas. Bajo su brazo izquierdo tiene un casco futurista. A pesar de ello, en su cabeza se observa una boina, por supuesto. A su alrededor zumban hombres en jet packs, naves unipersonales, gigantescos cilindros de carga manejados a la distancia, seres mitad murciélago mitad humano, humanoides brillantes que vuelan por el poder de su propia pila atómica incorporada en el torax, medianas unidades de transporte público. En el pedestal en el que se apoya hay una placa dorada en la cual se lee: “Billy McKenzie dice: ‘¡Crean siempre en ustedes mismos, niños!’”.



02.

Como tantas otras cosas valederas de mi vida, The Associates apareció de la mano de un español iconoclasta (que rareza que algunos agentes de España, que tiene ese inmemorial mal gusto musical me hayan recomendado algunas de las bandas más significativas en mi existencia) que hablaba de Billy McKenzie y Alan Rankine como si fuesen la segunda venida de un Cristo melodramático, irónico, demasiado elegante de traje-y-corbata y pelo engominado para ser glam, demasiado histriónico y absurdista para encajar en el mundo del post punk con total comodidad.

Obviamente que lo primero que me llamó la atención cuando finalmente “Sulk” cayó en mis manos fue el falsetto de McKenzie, esa voz que combina perfectamente hastío, ansiedad, desesperación y ambigüedad sexual. Realmente, ¿qué le pasa a la voz de Billy McKenzie? ¿Cómo se volvió tan alta? Me pregunto si hablaba como un tipo normal. Su voz es de aquellas que no te olvidas nunca jamás, y más allá de los arreglos vanguardistas, staccatados, furiosos, de Rankine y compañía, lo queda impreso es ESA voz demasiado cálida para ser una diva (parecía un chico realmente vulnerable y no su mera imitación o alguien que alguna vez fue eso pero ahora está enterrado bajo cincuenta capas de estrellato autoimpuesto) pero demasiado alienígena y alienada para ser normal, procedente de la clase de persona que podría confesarte su más oscuro secreto de la nada y llorar en el medio de la noche.

03.

¿Se acuerdan de cuando en la primaria nos decían a todos que los próceres se habían muerto pobres, olvidados, en un país ignoto, en una habitación de hotel, que lo único que poseían era ese traje con el que los enterraron y su pelela? Bueno, todo eso es obviamente una mentira. Sarmiento quizás murió en Paraguay en una habitación de mierda, vetusta, pero porque Sarmiento estaba LOCO. ¿Todo el resto? Tenían unos pesos en el banco. En realidad, muchachos, la verdadera tragedia es ser un músico más talentoso que la media que ha tenido un roce con la fama, UNO y solo uno, un momento fugaz en que una de sus canciones sonaba en la televisión y en la radio, en las discotecas y en las playas, y después siguió haciendo buena música sin jamás recapturar el oído popular. Esos son los que terminan mal, solos, deprimidos, hinchados y sin un peso.



Imagínense a Billy McKenzie en el cobertizo de herramientas del jardín de la casa de su padre en Dundee (“la cuarta ciudad más grande de Escocia”), deprimido, observando sus 40 años muy de cerca, un hombre que hacía poco había declarado que “se arrullaba cada noche para dormir”, con cicatrices que comenzaban a asomar en su sien de héroe de acción, triste por la muerte de su madre, sentado en una reposera de fierros blancos y tiras de plástico mientras se toma una sobredosis de amitriptyline, temazepam y paracetamol.

Yo ni siquiera sabía que te podías morir tomando paracetamol.

04.

El problema es que una de las canciones que compusieron su breve recorrido por la fama es, probablemente, una de las mejores canciones del siglo XX. ¿Cómo sino se explica de donde sale “Party Fears Two”.

Miren, es una canción que escuché tantas, tantísimas veces que puedo acordarme del principio de memoria, y no hablo de letras, hablo del “ta na nan na nan na nan. tuuuuuntururuntuntuntuntututuntututuntututututuntututututun, tururun”. Bueno, quizás eso sea un mal ejemplo. Pero la manera en que se inicia la canción, con ese piano, como notas distantes en un salón de baile abandonado, con un extraño eco, para luego desatar esa cascada de sintetizadores que nos traen a la mente la imagen de McKenzie y Rankine apareciendo en el escenario subidos a un carro tirado por galgos, ataviados como caballeros españoles del siglo XVII.

Cuando finalmente escuchamos la voz de McKenzie eleva a una canción que ya parecía ser demasiado inteligente para su propio bien, que se balanceaba entre el absurdo y el compromiso, justamente porque no resuelve el conflicto entre lo irónico y lo sincero. McKenzie canta una canción con letras absurdas y surrealistas de un modo totalmente honesto. Los desafío, sino, a escuchar el “awaaaaaaaaaaaaaaaakeeeeeeeeeee meeeeeeee” sin que el esqueleto quiera salírseles por la boca y temblar.

Pero, realmente, ¿de qué carajo habla “Party Fears Two”? En primera instancia, es la descripción de una noche en la ciudad. Lo grandioso es que es una descripción no adjetivizada. O sea: ¿es una noche normal? ¿es una noche desastrosa? ¿el narrador se siente avergonzado de el mismo? Es una canción profundamente dubitativa en un sentido, compuesta de fragmentos de significado que, en algunos casos, chocan y se entremezclan y, si uno lee la porción de una frase significa algo completamente diferente que si se la lee precedida por las estrofas anteriores (el ejemplo más claro es “And you say it’s wonderful / to live with I never will”). La maldita canción está repleta de frases increíbles, de potenciales remeras que son demasiado witty para ser entendidas.

Es, en otras palabras, una composición de fiesta en el sentido más completo y hermoso del término. Una canción confusa, desesperante, repleta de picos de emoción, de momentos de fealdad, de memorias a medio recordar (lo mejor: “Have I done something wrong?” quién sabe, quizás lo hiciste). Con una sabiduría preclara acerca de lo que produce alcohol expresada en una frase telegráfica.

Y, sobre todo, con un deseo poderosísimo de romper algún tipo de restricción. O sea, ¿por qué carajo McKenzie canta de esa manera? ¿Por qué tiene ese coro de almas en pena en momentos puntuales de la melodía? Todo el tiempo McKenzie parece estar arañando un cascarón. Que es lo que hacemos cuando vamos de fiesta. La vida es aburrida, la secuencia tradicional de días se vuelve agobiante y lo único que nos queda es el fin de semana, ese territorio perverso y mítico en cuyas noches se supone que todo puede suceder y que la mayoría de las veces termina siendo una rutina suplementaria. Es un tema jubiloso que lucha contra la frustración todo el tiempo. Qué momento ese del final en el que Billy repite la frase inicial pero con un desgano desolador, que solo expresa la más profunda tristeza.

I'll have a shower
And then phone my brother up
Within the hour
I'll smash another cup
Please don't start saying that
Or I'll start believing you
If I start believing you
I'll know that this party fears two

And what if this party fears two?
The alcohol loves you while turning you blue
View it from here
From closer to near
Awake me

Don't turn around
I won't have to look at you
And what's not found
Is all that I see in you
My manners are failing me
I'm left feeling ugly
And you say it's wonderful
To live with I never will

So what if this party fears two?
The alcohol loves you while turning you blue
View it from here
From closer to near
Awake me

I'm standing still
And you say I dress too well
Still standing still
I might but it's hard to tell
Even a slight remark
Makes nonsense and turns to shark
Have I done something wrong?
What's wrong's the wrong that's always in wrong

I'll have a shower
And then phone my brother up
Within the hour
I'll smash another cup

En definitiva, la fiesta te teme y vos le temes a la fiesta también.



05.

Punto de vista: como si estuvieses dentro de una nave espacial observando por el parabrisas. Se ve un pequeño planetoide de colores rojos y grises que se acerca rápidamente. Cráteres, rocas y polvo.

Vemos la nave que despliega uno de esos anacrónicos trenes de aterrizaje que parecen hechos de caños de hierro (por si importa, la nave es uno de esos transbordadores / jet espaciales. Líder 1 cruzado con Astrotrain). El terreno es, obviamente, baldío y pedregoso, una puna sin hippies.

De pronto aparecen unos bichos que parecen piedras con piel, grandes bocas con dientes cuadrados en el medio de una cara de arcilla, dos ojos redondos de caricatura, sin nariz, sin orejas. Textura rugosa. Dos brazos con cuatro dedo gruesos como velas les salen de los costados. Los bichos se desplazan arrastrándo su triste cuerpo con los brazos. No intentan elevarse ni saltan. Se expresan en un lenguaje que parece producido al chasquear la lengua.

Los astronautas (porque hay astronautas, bajaron de la nave hace instantes) descubren que los bichos son bastante amistosos y que los quieren arrastrar a una caverna cercana. Dubitativamente primero, y luego entusiasmados, los hombres se dirigen al lugar.
Al entrar en la caverna descubren un altar hecho de piedra sobre el que descansa el inmaculado cráneo de Billy Mckenzie. Mediante gestos, los cosmonautas descubren que las bolas de roca han estado venerándolo durante milenios, que cada 50 rotaciones de su planeta (unos 78 días humanos) realizan un ritual con la esperanza de que cante, lo cual, creen más allá de toda duda, traerá el fin de los tiempos.

06.

Q: ¿Tienen alguna fobia?

Alan: Och, solo las usuales. Estar usando un casco espacial con diez escorpiones reptando en su interior (risas) Creo que eso sería muy terrorífico.

Billy: Odio a las ratas. Cada vez que veo una quiero matarla. Y odio a los alsacianos. Hacer las compras – odio los supermercados, y no puedo soportar tiendas como Woolworths o Marks and Spencers, si camino y paso frente a un lugar como Top Man o algo así, realmente me pone enfermo. Y no puedo nadar ni siquiera si mi vida dependiese en ello. Le tengo miedo al agua, especialmente a las aguas profundas.

(De una entrevista con Smash Hits de 1982)

martes, 1 de junio de 2010

But Willie and Rebecca prove they're all wrong

- Lo que más sorprende de conocer a alguien famoso es lo vulgar y "normal" que es el evento. Estabamos en la esquina de siempre, con amigos, pero también estaba Chan Marshall ahí, jugando y acariciando a la perra de mi amiga. Estuvo sentada al lado mío un buen rato, a escasos centímetros. Podía verle de cerca las pecas, y sentirle el perfume. Es una mujer muy hermosa - tan hermosa como cualquier otra mujer hermosa de su edad. Pero claro, ella además es Chan Marshall.
- Hay un montón de historias acerca de su performance errática, de sus shows irregulares, de que es una persona complicada. Pero el jueves pasado ella se presentó muy simpática, cariñosa y accesible. Charlaba con todos, se reía, se hacía compinche.
- El viernes las cosas fueron un poco distintas. La vimos muy poco, llegó tarde y estaba nerviosa. Aunque parece manejarse de una forma mucho más profesional que en sus comienzos, es aparente que sus problemas de pánico escénico siguen estando ahí. Se movía de una forma extrañísima e insegura en el escenario. En la mitad de su show, se retiró por 5-10 minutos. Su banda improvisó un tema instrumental, y luego ella volvió. Parece que no soportó la presión del show en vivo y necesitó unos minutos de descanso para volver al escenario. Apenas terminó su show, se despidió de nosotros muy rápidamente y salió casi que corriendo al hotel. Fue un poco incómodo.
- Su show lo ví de una forma demasiado particular y rara, viendo parte desde el otro lado del escenario, cansado y un poco nervioso, y viéndola nerviosa a ella. Cansó un poco al final, y se extrañó la batería. Pero no escribo esto para hablar de su show, sino para hablar de una canción de ella. Una que no tocó el viernes y que muy posiblemente jamás haya tocado en vivo.



- "Willie Deadwilder" es un tema que jamás había escuchado de ella. Viene de bonus junto con el DVD "Speaking for Trees", del 2004. Es una outtake del "You Are Free", con M.Ward en guitarra folk y Chan cantando. Dura dieciocho minutos, y solo tiene tres acordes.
- "Willie Deadwilder" es un experimento que funciona. Es increíblemente repetitiva, con Chan cantando - o más bien narrando - durante la misma base de acordes que tiene apenas unos cambios mínimos, y no se terminá jamás. La letra es larguísima y no la leí entera, pero todo lo que entendí y los fragmentos que he leído me han gustado. Es una historia de amor muy larga y elaborada, yendo y viniendo de los protagonistas a un punto de vista más personal. Es difícil percibir sí fue toda escrita inicialmente, o tiene partes improvisadas.
- Brian Eno dijo hace un montón de años que la repetición es una forma de cambio. Cada vez que uno escucha lo mismo es ligeramente diferente, simplemente por ya haberlo escuchado antes. Pero "Willie Deadwilder", además de ser repetitiva, cambia todo el tiempo, por el hecho de los pequeños cambios de pulso y arpegiado de la guitarra, y la letra que jamás se repite de la canción. Es siempre igual, pero siempre distinta. Y termino cayendo en el trance de esos tres acordes, y la voz susurrada de Chan, y cuando se termina, siempre me parece que podría durar para siempre. Y ahí es cuando le pongo play otra vez.

Cat Power - Willie Deadwilder


Willie Deadwilder and Rebecca
They knew that they loved one another
He said fuck this cabby life
She said fuck this old trailer
He said I want you for my wife

Willie Deadwilder and Rebecca
They saw the same things at once
They shared the kind of stuff everybody dreams of
Finding out about, it's all about love

Willie Deadwilder and Rebecca
They got a few more years to go
Gonna have some good old times
No more sad, sad bad times
It's all that they've been waiting for
Someone to knock at the door
I tell you there are some people living alone
There are some people with nowhere to go
There are some people who don't believe in love
But Willie and Rebecca prove they're all wrong

First time I saw him he smiled at me
And the first time I saw her she was beautiful
Sixty-two plus forty-six equals one hundred and eight
Possible years they'll live long too
That's almost half of the rest of his life
That's over half for her

Willie was shot once in his mind
His cry out saved his life
Second time through the heart
The doctor pulled the bullet from his side
He had a job to do, he thought
That's his way of life
To take that car and pick her up
To be a man for her
Broken down and cut in two
She had been married for most her life
Now she's finally free for awhile

Long enough to see this man and what he means
When he tells her that God in on his side
No matter what, and will you marry me

Willie Deadwilder and Rebecca
They want to live a life
I wish I had a million dollars
So we could throw it all away
I wish I had a million dollars
So we could light it aflame
I wish I had one million dollars
So we could spend it every day

I'm on the same side as you
I'm just a little bit behind
And please don't bring me down
Please don't let me go
I'm looking for a new kind of thing
A place that makes my heart sing
Another question answered from above

Please don't let it worry you now
Please don't let it worry you now
I've seen inside your heart and soul
It's beautifully jacketed
An open hand and a mind to lend
There's nothing more romantic
Than a distant place behind your smile
Tells my eyes that I am coming home
Please don't bring me down
Please don't let me go

My heart is a worried thing
Memories have planted
Seeds of a field I now want to reap and sow
Maybe when I'm sixty-two, maybe when I'm forty-six
Maybe when I'm thirty maybe the next time I see you
We will have our universe for the first time, again
Rings around our sweet friendship
Will tear up in into a run
Galloping forever more until tomorrow is gone

I deeply say to you now
I deeply say to you now
I deeply say to you now
There's another question answered from above
You're the kind of friend of mine I never had
You're the kind of love I had that I never thought there was
Saint saint saint saint Augustine
Far far far away Georgie Koontz (?)
We gotta stake this thing out
We gotta laugh the whole day through
We gotta live the way that we want to

As long as God is willing, I am too
And as long as you are here, I am too
As long as he and she can forgive and love again and still love us too
You take my heart and you give it to me
You show me love I've never seen
You take my heart and give it to me

When Dylan sang Ramona in the taxi that night
I knew it right away would either be hard or be right
'Cause I'm not Ramona, and you didn't write that song
'Cause you're not Dylan, and I know we really do get along
Get along and get on with what it is you got to do
Go on get along with whome'er you choose
This is your life
But if God is willing, then I'm willing too, oh
I'll be in the front, back and side of you
Just many happily waiting for you
Saint saint saint saint saint Augustine
Far away far way Georgie Koontz (?)
You know what it is
You know what it is you got to do

A young little girl named Jennifer gave me a turquoise ring
A native sentiment of joy love and peace, I thank you for this ring
It's beautiful to me
A lady future journalist gave to me a lucky sweater to wear
Stains she had since eighteen, amazing that she did that
It would have been hard to do for me

A man named John wrote a song for me to sing
Also the most unbelievable flowers I have ever seen
He is a very good man
And he has been an even very good man to me
I hope that one day that song I will sing
Another love named Jennifer gives her care to me
A radiant heart with holy power, she believed in me
And with that gift I cry right now
But a memory of her laughing kills the beast

Another love I still love, a familiar face to me
A standing arch above my heart I've never been to reach
He's laid my head on the bed
And told me Sweet, I'm not crazy like the others say
No he's not crazy like me

This is a four hour song
And it will go on and on
A moment in time traveling on even if it is too long
I don't care
I love to share
I love to sing along
I know you do too
Feel the same way so come along
Sing your song
It's all that you have to do

I'm looking for that kind of mind
I never thought I'd find
I'm looking for that kind of love
I never thought was real
I'm looking for your heart
My dear are you
Looking for me
Please don't bring me down
Please don't let me go

With your love I have foothold
I can carry on
But please don't let me worry you now
Please don't let me worry you now
There's nothig I am saying
That could ever be made wrong
I love you, love you so
I love you so strong
Please remember your heart in me
Please remember it's not anatomically correct
Please know there's no boundary
And if God is willing to protect
Our love, a world of love
I think you'd be willing too

Where are you from
And where are you going to
We have so much to do
Where you are going is
Where you do come from
And where I will be is with you
We have so much to do
We have so much to do
We have so much to do
Hurry, hurry, hurry let's go
Hurray, hurray, things are gonna be okay
Hurry, hurry, let's go
All them children are waiting
It's time and they are ready
We got so much to do
And if God is willing
We have got so much
We have got so much  

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Shore Leave



Tom Waits - Shore Leave

¿Los marineros tienen un lugar tan claro en nuestro imaginario popular o simplemente Tom Waits es demasiado bueno evocando imágenes? Porque pocas canciones me hacen imaginarme una imagen tan clara como ésta. Un marinero perdiéndose en la noche de una zona portuaria con el anonimato que le otorga ser por solo un par de días una cara más que nadie va a recordar en un algún punto indeterminado del sudeste asiático, matando el tiempo, tratando de ocultar la angustia con excesos, pero que a pesar de todo no puede evitar pensar en su casa y en la mujer que dejó allá.

Tal vez el mayor mérito de la canción no sea la claridad de la imagen sino la economía de recursos con la que la logra, lo redonda que es la letra, que no tenga ni una línea de más. Y que la canción suene exactamente como esas imágenes. Y el contraste en como Waits termina aullando toda la desesperación contenida en la primer parte de la canción, repitiendo el nombre, diciendo en dos palabras lo mismo que dice todo el resto, "shore leave..."

Well with buck shot eyes and a purple heart
I rolled down the national stroll
and with a big fat paycheck
strapped to my hip sack
and a shore leave wristwatch underneath
my sleeve
in a Hong Kong drizzle on Cuban heels
I rowed down the gutter to the Blood Bank
and I'd left all my papers on the Ticonderoga
and was in a bad need of a shave
and so I slopped at the corner on cold chow mein
and shot billards with a midget
until the rain stopped
and I bought a long sleeved shirt
with horses on the front
and some gum and a lighter and a knife
and a new deck of cards (with girls on the back)
and I sat down and wrote a letter to my wife


and I said Baby, I'm so far away from home
and I miss my Baby so
I can't make it by myself
I love you so


Well I was pacing myself
trying to make it all last
squeezing all the life
out of a lousy two day pass
and I had a cold one at the Dragon
with some Filipino floor show
and talked baseball with a lieutenant
over a Singapore sling
and I wondered how the same moon outside
over this Chinatown fair
could look down on Illinois
and find you there
and you know I love you Baby


and I'm so far away from home
and I miss my Baby so
I can't make it by myself
I love you so


Shore Leave...
Shore Leave...

martes, 27 de octubre de 2009

Dios, no es necesario que ayudes a esta chica.



Si, cagaron. Ezequiel escribiendo de nuevo sobre Belle and Sebastian.

En las letras de Stuart Murdoch encontramos un montón de historias de outsiders, en general, jovenes, en su mayoría mujeres, alienadas y aisladas del mundo. Casi se podrian decir que siempre habla del mismo personaje, cambiandole el nombre y algunos parámetros, y se repiten constantemente en todos sus discos. Comenzando con la joven anónima de "Expectations", de su primer disco Tigermilk, y la chica que hace esculturas de los miembros de la Velvet Underground. Tambien tenemos a Judy de "Judy and the Dream of Horses", Hillary en "If You're Feeling Sinister", la gordita alienada de "Family Tree", el nerd abusado en "Lord Anthony", etc, etc.
Son personajes muy similares en si, perdidos, un tanto patéticos, vistos siempre de una forma amable y comprensiva, un tanto religiosa. Todos conocimos gente así. Claro que estamos en el 2009, y con tanto indie folk hiper-amable y Los Campesinos, uno ya esta acostumbrado a cientos de personajes quirky y raros, y estos pierden el encanto que tenian en 1995, ponele. Recordemos que la mismísima "Expectations" es parte de la banda sonora de Juno. En fin.
Pero a Stuart le siguen gustando mucho estos personajes, observarlos, y colocarlos en situaciones y manipularlos como pequeños muñequitos de Lego, en todas esas canciones que podrian ser pequeños cortos. Su último proyecto musical se llama justamente "God help the girl", que podría ser un resumen de sus obsesiones más típicas. Pero afortunadamente logra reinventar su formula y manteniendola fresca e interesante. Pero no voy a hablar de este último proyecto sino de una canción de su último disco con Belle and Sebastian, "Sukie in the Graveyard", de The Life Pursuit.



A esta altura estoy totalmente convencido de que The Life Pursuit es el mejor disco de B&S. Es fresco, energizante, barroco, desprolijo y tiene de sus mejores canciones. Sin duda los muchachos aprendieron de trabajar con Trevor Horn, y agarraron lo mejor de su anterior sonido chamber pop con el sonido más disco y 70s de su disco anterior, Dear Catastrophe Waitress. El resultado es la conclusión de una transformación genial que nadie esperaba: La banda más ligera y delicada del indie escoces logrando sonar como Bowie en la época del Ziggy Stardust, baterias machacantes, teclados chillones, bajos con distorsión, solos de guitarra enchastrados en efectos y modulación. Como alguna vez comento Amadeo en un viejo post de su blog, The Life Pursuit es básicamente "la venganza de los nerds" de Belle and Sebastian, dondee deciden mandar todo a cagar, salir a bailar y divertirse.

Belle and Sebastian - Sukie in the Graveyard

"Sukie in the Graveyard" es el mejor ejemplo de no solo el cambio de sonido sino el cambio de actitud de la banda. De nuevo tenemos a una protagonista, Sukie. Si, es joven, es una outsider, esta posiblemente un poco mal de la cabeza, pero la perspectiva esta vez es diferente.

Sukie was a kid, she liked to hangout in the graveyard
She did brass rubbings, she learned you never had to press hard
When she was finished hanging out she was all alone
She decided that she better check in at home
There was an awful row between her mum and dad
They said she hadn't done this, she hadn't done that
If she wanted to remain inside the family home
She'd have to toe the line, she'd have to give it a go
It didn't suit Sukie
So she took her things and left

Sukie was a kid, she liked to hang out at the art school
She didn't enrol, but she wiped the floor with all the arseholes
She took a bijou flat with the fraternity cat
She hid inside the attic of the sculpture building
She had a slut slave and his name was Dave
She said ‘Be my photo bitch and I'll make you rich'
He didn't believe her but the boy revered her
He got her meals and he got her a bed
He watched behind the screen and she started to undress
He never got far
Just lookin' and playing guitar

Autumn hanging down all the trees are draped like chandeliers
Sukie saw the beauty but she wasn't wet behind the ears
She had an A1 body and a face to match
She didn't have money, she didn't have cash
With the winter coming on, and the attic cold
She had to press her nose on the refectory wall
They served steamed puddings she went without
She had to pose for life for all the scholars of art
She didn't feel funny, she didn't feel bad
Peeling away everything she had
She had the grace of an eel, sleek and stark
As the shadows played tricks on the girl in the dark


Resumiendo: Una chica que se escapa de su casa, y vive una vida bohemia donde termina trabajando como modelo en una escuela de Arte. Pero en contraste con Hillary, Antony, Judy, y otros personajes, no hay fragilidad en Sukie. No hay nada de "uh, pobre chica". La música sigue el ritmo de la historia, rápida, desenfrenada y divertida, y aunque se puede leer entre líneas que la vida de Sukie no tiene mucho futuro, no es algo que se juzgue. La voz redentora desapareció y dio lugar a una que celebra a la protagonista,que no se siente ni rara ni mal al desnudarse enfrente a la clase.
Podriamos decir en si, que la misma actitud que tiene Stuart para sus personajes, la tomo para su propia banda.
O básicamente, Fuck Art, Let's Dance!

martes, 14 de julio de 2009

Wichita Lineman Was A Song I Once Heard



Si hay algo que deberíamos lamentar en este blog es que nunca hayamos hablado de los inmensos KLF. Uno de los proyectos musicales/ artísticos más increíbles de la historia del pop, el dúo de Jimmy Cauty y Bill Drummond fue tan gigante que, quizás, excusa que no hayamos escrito más sobre ellos.

Para los no iniciados: The KLF estaba compuesto por los sres Drummond y Cauty que se especializaba en actos de anarquismo musical y burla artística. Entre sus muchos logros se cuentan: haber creado uno de los primeros mash ups comercialmente exitosos (“Doctorin’ The Tardis”, una mezcla entre la canción de Dr. Who y “Rock And Roll Part 1” de Gary Glitter), haber viajado a Suecia con un fotógrafo y periodista del NME buscando a Abba para que les permitan usar un sampleo de Dancing Queen en uno de sus discos luego de un fallo judicial (el viaje fue infructuoso y terminaron destruyendo las copias que restaban), haber escrito un manual (justamente llamado The Manual) para “conseguir un número uno de la manera fácil”, haber tocado en los BRIT Awards con una banda de noise extremo y luego haber depositado una oveja muerta en la puerta de una de las fiestas post-evento…

Sin embargo, los KLF no eran solamente payasos simpáticos, sino que realmente creían y entendían, por un lado, el poder del pop para construir personalidades míticas e inspirar actos gigantescos, y, por otro lado, la necesidad en un mundo (ya) tan surrealista como el pop de los 80 de utilizar tácticas artísticas de guerrilla, simultáneamente como una forma de burla y puesta en ridículo de esa industria pop y como una forma de introducirse en ella, llamar atención a su continua publicidad, construirse como fenómenos más grandes y más extraños que la vida misma. Como los discordianistas de los cuales tomaron su primer apodo (The Justified Ancients Of Mu-Mu) su misión era dar información falsa sobre la gran conspiración pop, mientras se volvían lenta e imperceptiblemente parte de ella.

La oportunidad para escribir de ellos tiene que ver con la entrada que me permite Ezequiel al haber hablado de “Wichita Lineman”. Durante años para mi esta canción no existía, solo existía su gemelo espectral “Wichita Lineman Was A Song I Once Heard” de los KLF, la canción de la que (nominalmente) trata este post.

Incluida en su álbum “Chill Out” en realidad es un poco injusto llamarle una canción. “Chill Out” es un disco conceptual en el cual los KLF componen la música para un viaje imaginario nocturno desde Texas hasta Louisiana, un lugar que no conocían pero que reconstruyen a partir de sampleos de predicadores, de viejas canciones, de mujeres emocionadas, de noticieros. Es un verdadero paisaje sónico que fue concebido como una sola pieza musical para ser escuchada de principio a fin.

Sin embargo, “Wichita Lineman…” es notoria por ser una de las porciones más identificables como canción. Y también porque funciona, en realidad, como la huella espectral de una canción, como un recuerdo de una mezcla de sonidos y melodías que se remontan a muchos años atrás. Comienza con el sonido de un auto pasando por la autopista e inmediatamente se inician los sintetizadores que puntuarán toda la melodía, unos sintetizadores que traen a la mente el viaje, pero no con la condición de aceleración y maquinización de muchas canciones que lidian con el desplazamiento, sino con un aspecto más bien de somnolencia en el medio de un periplo extendido (como cuando Sam Shepard dice que hay que manejar hasta que el cuerpo deja de existir y, entonces, surge algo diferente). Luego de unos segundos ingresa el otro elemento recurrente de la canción: un predicador sureño terriblemente arengador. No se entiende exactamente qué es lo que dice, pero parecería que está exhortando al hipotético viajero a continuar y no desfallecer jamás hasta llegar a su mítico destino. Y en algún momento comienza a sonar otra línea de sintetizador que parece salida de una de esas canciones que ponen en las películas de Hollywood en los finales felices, pura catarsis y elevación. En conjunción con el predicador causa que la canción se torne una oda a la liberación de la travesía y el espacio.

Sin embargo, hay algo que siempre se mantiene elusivo, que evita que coagule en una canción propiamente dicha. Justo en ese momento en que parece que todo se desencadena, la melodía se corta abruptamente, como si no lograse recordar su propio estribillo. Y sin embargo esos momentos leves de “ganchismo” hacen que la composición se quede en la memoria, que parezca más que una composición construida a base de elementos que parecen sacados del más puro aire.

Es, como dice su titulo, “una canción que alguna vez escuche”, una especie de memoria semi sepultada que resuena en nuestra cabeza y que no podemos completar, un testimonio a la potencia de la música para insertarse en nuestra cabeza y dejar huellas, que se asemejan al sonido distante de un tren en la noche.

jueves, 25 de junio de 2009

Wichita Lineman



Glen Campbell - Wichita Lineman

Hace un par de meses Agustín me mostró un vídeo de youtube con esta canción, comentándome que su intérprete, Glen Campbell, era miembro de The Wrecking Crew, un grupo de músicos de sesión que tocaron en la gran parte de los hits grosos de los 60s (grupo que incluía a Jack Nitszche y a la bajista Carol Kaye, entre varios otros).

Pero la Wrecking Crew no es el punto del post, sino esta canción, que es una preciosísima balada country con unos arreglos y una melodía tremendos. Sería totalmente convencional si no fuese por un par de cambios de acorde totalmente inesperados, por el muy lindo solo de bajo en el puente, y la utilización de sintetizadores para emular el sonido de las lineas telegráficas (que son en parte protagonistas de la canción ).

Ayer escuche la versión de Campbell, muchísimas veces. De noche, me puse a buscar entre los videos relacionados en youtube, alguna otra versión de esta canción aparentemente muy clásica. Y me atrevo a decir que encontre una versión que es igual de buena o hasta mejor que la original.



El artista es Dennis Brown, un clásico cantante de reggae y soul que grabó una versión con tan solo quince años de edad. Los sintetizadores son reemplazados por un austerísimo arreglo de guitarra, y las cuerdas opulentas desaparecen y dan lugar a un amable órgano hammond. La voz de Dennis es sedosa e impecable, y la canta con una soltura increíble, como si la hubiera estado cantando durante más que toda su corta vida. A ver que les parece.

Dennis Brown - Wichita Lineman

lunes, 22 de junio de 2009

Because I Never Really Missed Someone Before

The Wave Pictures - Kiss Me

Aaah, estas son las bandas que me gustan. Me da un poco de verguenza recien escucharla despues de que Diego la recomendó en su blog hace ya año y medio, pero bueno, uno es vago y tonto.
Los Wave Pictures son un trio inglés y lo suyo es un pop lo-fi con muchas deudas a Violent Femmes, Smiths, Modern Lovers, Hefner y cia. En los discos, en la mezcla predomina brutalmente la histriónica voz de David Tattersall, que berrea, desafina y en fin, vomita su corazón con letras ácidas y ocurrentes.
Me gusta mucho cuando en los power trios se animen a hacer solos de guitarra sin sobregrabaciones, o sea, con la guitarra haciendo el solo y el bajo haciendo de base armónica. En esta canción queda totalmente despojado y se nota el "aire" que falta, logrando una sensación muy rara e incómoda.

PD: Los Wave Pictures tocando "Instant Coffee Baby", recontra garpando en vivo:

jueves, 11 de junio de 2009

One April Day



Stephin Merritt - One April Day

Este tema viene de la banda sonora de Pieces of April (película que no vi y me dijieron que no estaba muy buena), que contiene canciones de Magnetic Fields, The 6ths, y esta canción, que es la única compuesta exclusivamente para la película.
La canción es de esos aciertos brutales de Merritt. Cortísima, con una pequeña progresión de acordes y base enteramente acústica, la letra sorprende por lo simple y directa que es, para los estándares de nuestro querido compositor petisito:

one april day, we'll go miles away
and I'll turn to you and I'll say:
"I've always loved you, in my way
I'll always love you, in my way."


Que yo recuerdo no hay ninguna canción de Stephin donde diga tan directamente 'i'll always love you' asi, en primera persona, y sin ninguna vuelta de cuerda compleja o cruel. Ante la duda, en cualquier canción de Merritt, uno puede asegurar que va a ser deprimente. Merritt canta con su voz baritona "Siempre te he amado" y "Siempre te amaré", frases bellas que quedan totalmente agridulces con ese "..de mi forma", que implica una posiblemente dolorosa diferencia de afectos entre los dos protagonistas de la canción.
Nada, Merritt, que sos un puto.

viernes, 24 de abril de 2009

Chipmunk Rock #7



The Normal – Warm Leatherette

Muchas veces nuestra imagen de la música electrónica (al menos la mía) evoca algo equiparable a la imagen del científico loco, encerrado en su laboratorio repleto de máquinas con antenas y pequeños paneles, ganchos y tornillos; trabajando en una monstruosidad mecánica sin nada de presupuesto y con los materiales disponibles. O con el presupuesto que obtiene del CRIMEN. Y el resultado final es un autómata chatarrero, steampunk, el producto de su fetiche por los viejos sintetizadores. Es una imagen fantástica e irreal, la del científico loco, una herencia de Tesla, quizás, y de sus sueños siempre truncados.
Por el contrario, si el diseño y la tecnología nos enseñan algo, es que los objetos electrónicos tienden a la suavidad, a la simplicidad, que las curvas y el blanco, lo homogéneo y tranquilizador, es el futuro del diseño industrial. Que estos productos son justamente eso, productos, hijos de sesiones de mercadeo y de estudios demográficos y de ingentes cantidades de dinero inyectadas en costosos proyectos realizados por empresas que se dedican a manufacturar nuestros sueños tecnológicos. Que no hay nada de individual en ellas. Que las cosas se achican hasta caber el universo en tu bolsillo e imitan las partes blandas del cuerpo, no la incongruencia de Frankenstein.
Me gusta “Warm Leatherette” porque en su simpleza, en su estructura de beats repetitivos y cortantes, en su escasez de recursos, en su atmósfera de dormitorio y computadora personal, en su letra que evoca a la vez la velocidad aerodinámica de un automóvil y su retorcida estructura después de un choque, es a la vez limpio y sencillo, lacerante y chirriante. Como el producto perfecto de la última época en que se podía añorar un pasado industrial, anguloso y pesado y ansiar un futuro digital, curvilíneo y microscópico a la vez e intentar combinarlos. Como el espectro (y la utopía) que aún nos persigue de tanto en tanto de la tecnología y la música electrónica, una y la misma, realizada por genios locos y no por Djs internacionales de beats blandos.

lunes, 20 de abril de 2009

Nostalgia 98

Pearl Jam - Sometimes

Con 'Sometimes' arranca el No Code, el cuarto disco de Pearl Jam, del que yo consideraría el período más hermético de la banda. Luego iría el Yield, que escuché muchísimo. Luego, empecé a escuchar otra música y les perdí el rastro. Cuando fueron a tocar a Buenos Aires, ya había olvidado totalmente que había sido mi banda favorita cuando tenía 14-16 años.
'Sometimes' - me gusta imaginarme - es de ese tipo de temas que una banda arranca en plan "Hey, tengo este arreglito en guitarra", donde cada uno pone su aporte, todas las piezas encajan mágicamente y que luego deciden dejarlo en su forma más espontánea y austera. Dura 2 minutos y medio, los cuales una buena parte se invierten en una intro y final. En si, el tema es un crescendo delicado a su parte principal, que no es un estribillo pero funciona como tal, donde eddie vedder hace una lista de cosas que 'a veces' hace. Es una idea clásica, y que funciona. A la canción siempre le vi un lado medio optimista-religiosa que ya es sabido que siempre me puede y me gusta.
Cuando salen charlas acerca de Pearl Jam, se habla de sus shows en vivo incendiarios, de lo irritante que puede ser el tono de voz de Eddie Vedder, de los solos de guitarra, de sus miles de discos en vivo, del "Ten", su primer disco. A mi me viene a la mente siempre esta canción.

lunes, 13 de abril de 2009

A Sleepy Golden Storm

Leonard Cohen - Hey, that's no way to say goodbye

Escuche el "Songs of Leonard Cohen" por primera vez en unas vacaciones, por el 2001 o 2002. Todavía no había cumplido 18 años y por alguna cuestión del destino estuve varado en el balneario de Piriápolis durante dos meses.
Mi vieja estaba trabajando en un local de comida armenia. Los dueños, una pareja joven, intelectuales fanáticos de la lingüística y los idiomas, tenian una interesante discoteca en las que estaba este disco, junto con el "Five Leaves Left" de Nick Drake, el "Kind of Blue" de Miles Davis y varios otros discos que iban entre el folk y el jazz y alguna otra cosa más progresiva. Inevitablemente, el disco de cohen y de drake los tengo muy asociados a ese período stuck in Piriapolis que quizás fue el más alienado de mi vida.
Cuando volví de las vacaciones me bajé este disco y lo seguí escuchando bastante. Siempre me pareció muy bueno, austero y con unos arreglos muy raros (esos coros femeninos, la percusión en "So Long, Marianne", los gritos demenciales en la canción que cierra el disco). Después me alejé de él y hace unos meses lo volví a re-escuchar. Me parecío igual de bueno, y por alguna razón me detuve en el tema este, "Hey, That's No Way To Say Goodbye". Recordaba que tenía una melodía muy buena, y me gustaba ese final cortado medio tosco, que esta a medias entre "soy vago y lo termino por acá" y un "el tema ya es perfecto así, ni siquiera necesita final".
Pero recién hace poco re-leí la letra y me di cuenta de lo genial que es y una línea en particular me movió el suelo totalmente.

I loved you in the morning, our kisses deep and warm,
your hair upon the pillow like a sleepy golden storm,
yes, many loved before us, I know that we are not new,
in city and in forest they smiled like me and you,
but now it's come to distances and both of us must try,
your eyes are soft with sorrow,
Hey, that's no way to say goodbye.

I'm not looking for another as I wander in my time,
walk me to the corner, our steps will always rhyme
you know my love goes with you as your love stays with me,
it's just the way it changes, like the shoreline and the sea,
but let's not talk of love or chains and things we can't untie,
your eyes are soft with sorrow,
Hey, that's no way to say goodbye.

Esta letra tiene muchos puntos buenos, imágenes como la descripción del pelo de la pareja en la cama, la costa con el mar, y la caída a tierra de la línea que da nombre a la canción.

yes, many loved before us, I know that we are not new,
in city and in forest they smiled like me and you.


Yo digo, ponele, que hay que tenerla clara para poder comprender esa realidad abrumadora de que bueno, no somos nuevos. Y no solo no somos nuevos sino que los amores anteriores sonrieron con en esa sonrisa dormida y perfecta que pueden tener los amantes a la mañana, y que es algo que hay asimilar y vivir con ello. Y encima este concepto va en una canción que en realidad no se enfoca tanto en esa realidad, algo que en realidad entiendo pero me cuesta definir con palabras. Una relación de amantes oscilante, quizás, o tal vez una pareja estable de años. Solo quedan clara las imágenes, ideas, ligeramente inconexas, y que no, que esa no es forma de decir adiós.

lunes, 30 de marzo de 2009

Quirky Scottishmen (I)



“La primera vez que vi una foto de Orange Juice en un fanzine local, pensé que eran norteamericanos. Se veían como si fuesen la banda de Jonathan Richman”
Roddy Frame, Aztec Camera.

Orange Juice - Rip It Up

Cuando me bajé Rip It Up de Orange Juice yo ya sabía que me gustaban, que la voz de Edwyn Collins, entre colegial enamorado y escritor francés cargado de “ennui”, me parecía fascinante pero distante, que su pop escocés refrescante y engañosamente amateur me parecía la plantilla sobre la cual se alzaba todo el twee… Pero jamás me hubiese imaginado que me iba a abotonar de éste modo a su segundo disco. Y, especialmente, a la canción que le da título.
Ha sido una obsesión constante en los últimos 3 meses, desde principios de año. Casi todos los días la escucho y encuentro nuevo significado bajo su sonido o sencillamente me energiza con su pop perfecto. Es una canción engañosamente simple, que parece manufacturada para tener éxito (y no es casualidad, entonces, que haya sido el único tema de Orange Juice que llegó al Top 40 en Inglaterra) pero que revela una complejidad asombrosa en su escucha. Y esta complejidad se encuentra tanto en su letra, su música como en su posición histórica, tanto dentro de la historia de Orange Juice, la banda, como de la historia del post punk, el “movimiento”.
Recapitulemos: Orange Juice había surgido a principios de los 80 como una banda extraña dentro del post punk. Frente a la experimentalidad sin concesiones de algunos de sus proyectos más arriesgados, OJ planteaba un retorno a la canción pop cristalina, pero emprendida con cierto nivel de autoconciencia e ironía. Sin embargo, eran igual de intelectuales y curiosos que muchas otras bandas post-punk y se habian pasado un buen tiempo investigando tanto el pop clasico de los 60 como el funk y el disco de los 70. Al mismo tiempo, sacaban sus discos por una pequeña discográfica escocesa llamada Postcard Records, que de hecho habían fundado ellos mismos.
Así que, eran una banda post punk menos abrasiva que otras, menos confrontativa, pero al mismo tiempo puramente independiente e interesada en la historia del rock. Provistos de un enorme sentido del humor, eran capaces de reírse hasta de sus desventuras amorosas (como en “Falling & Laughing” o en esta buenísima estrofa de “Consolation Prize”: “I was wearing my frings like Roger McGuinn’s / I was hoping to impress / So frightfully camp, it made you laugh / Tomorrow I’ll buy myself a dress / How ludicrous”).
Lo que nadie esperaba era el cambio fundamental que se iba a producir en su sonido para su segundo disco, Rip It Up. Edwyn Collins, el líder de la banda y principal compositor, despidió a los miembros que consideraba poco profesionales, Steve Daly y James Kirk, y fundó un nuevo Orange Juice con el baterista de Zimbabwe Zeke Manyika, y al ex – guitarrista de Josef K. Malcolm Ross. El objetivo expreso de Collins era, más o menos, pegarla, algo que el disco anterior no había llegado ni de cerca a lograr. Quería un sonido más profesional, una banda que sonase “profesionalmente amateur”, y que conservase el espíritu intelectual del primer OJ.
Y cuando lanzaron el primer single, homónimo, de su nuevo LP, Orange Juice sonaba decididamente diferente. “Rip It Up” comienza con unos sonidos de sintetizador (el Roland 303, que después sería marca de fabrica del acid house) que parecen pompas de gaseosa estallando en el sol de la tarde. Pronto esta base de bajo falsa y moderna se ve acompañada por las guitarras entrecortadas pero seductoras de Ross y por la batería precisa y funky de Manyika, para dar forma a un ritmo entre perezoso y bailable, como una tarde de sabado donde el clima es ideal, fresco y soleado, y uno solo tiene que contemplar la emoción de un día sin nada que hacer. Y pronto comienza a cantar Edwyn Collins en una voz que uno nunca entiende si va en serio. Afectado, lánguido, como si estuviese entonando una elaborada broma privada. Y lo que canta es lo siguiente:

When I first saw you
Something stirred within me
You were standing sultry in the rain
If I could've held you
I would've held you
Rip it up and start again

Rip it up and start again
Rip it up and start again
I hope to God you're not as dumb as you make out
I hope to God
I hope to God
And I hope to God I'm not as numb as you make out
I hope to God
I hope to God

And when I next saw you
My heart reached out for you
But my arms stuck like glue to my sides
If I could've held you
I would've held you
But I'd choke rather than swallow my pride
Rip it up and start again

Rip it up and start again
Rip it up and start again
I hope to God you're not as dumb as you make out
I hope to God
I hope to God
And I hope to God I'm not as numb as you make out
I hope to God
I hope to God

And there was times I'd take my pen
And feel obliged to start again
I do profess
That there are things in life
That one can't quite express
You know me I'm acting dumb-dumb
You know this scene is very humdrum
And my favourite song's entitled 'boredom'

Rip it up and start again
I said rip it up and start again
I said rip it up and rip it up and rip it up and rip it up and rip it up and start again


Una vez más, el foco parece puesto en una relación amorosa, fallida. Pero la manera en que canta Collins, la letra misma, revela una ambigüedad enorme. ¿Es Collins acaso un joven anodino, incapaz de acercase a la chica? ¿O la chica es una bimbo hermosa pero tonta respecto a la cual Collins tiene, ejem, sentimientos menos dignos? Desde la primera estrofa estos dos posibles significados se mezclan, porque las dos primeras frases parecerían referirse al clásico amor romántico (Awww, “algo se sacudió en su interior”), pero inmediatamente desarma esta interpretación sencilla con la frase “You were standing sultry in the rain”. Creo que la clave esta en la palabra “sultry”, que en general significa seductor, pero con connotaciones calenturientas y libidinosas.
E inmediatamente Collins parece renegar completamente de ella (¿O quizás de su propia inacción?) proponiendo “romper todo y comenzar de nuevo”. Sin embargo, en otro giro del destino, retorna de este desprecio, se aferra a la esperanza, rogándole a Dios que ojalá no sea tan tonta y vacua como parece. Porque en el fondo es un engaño, ¿no?, una pose… Por favor díganle que si a Edwyn.
La letra, por si sola, es una pequeña obra maestra de auto-conciencia y desengaño amoroso e intelectual, una lucha entre el corazón, el cuerpo y la cabeza. De algún modo, no puedo evitar pensarla como un comentario de Collins sobre alguna chica bien provista que lo volvió loco para luego decepcionarlo apenas abrió la boca. Las últimas líneas parecerían reforzar la decepción de Collins admitiendo que lo único que le queda es destrozar todo y comenzar de nuevo. Sin embargo, la manera en que Collins canta la letra le da otra capa de rareza: ¿Acaso se esta tomando ALGO en serio? ¿Qué pasa con su tono digno de un homosexual victoriano aburrido? Parece que se esta riendo de si mismo, mucho más que de su posible interés amoroso, de su inocencia y su idealismo, cosa que esta acompañada por el hecho de que incluso las frases mas incisivas están cantadas con una absoluta falta de maldad y saña.
Pero lo realmente interesante, lo que vuelve a la canción un perfecto comentario sobre todo el post-punk continuum y la historia de Orange Juice como banda es que muchas de las frases de la letra, y el sonido general, parecen directamente apuntadas a su propia situación. Acá estaba una banda que había comenzado como “el sonido de la joven Escocia”, como un grupo inocente que buscaba recapturar la magia del pop de los sesenta y que ahora se había transformado en una perfecta maquinaria aceitada, con mucho más de funk y disco que de abrasivos sonidos de guitarras candentes, para muchos traicionando sus inicios honestos e independientes.
Collins contraataca a las acusaciones clamando que en muchos casos lo mejor que se puede ser es romper algo y volver a comenzar, que los saltos estilísticos decisivos son interesantes, válidos y valientes. Y lo canta todo en un tono que es el equivalente sonoro de una sonrisita de arrogancia y superación.
Y contraataca, también, con una estrofa en la que se roba casi completamente el estribillo de “Boredom” de los Buzzcocks, esa canción maravillosa que había aparecido en su primerísimo ep, Spiral Scratch, y que había significado, según a quién le preguntes, el inicio del punk al ser el primer EP lanzado independientemente. Y luego de apropiarse de la excelente rima de Howard Devoto, concluyen el acto de homenaje / defenestración robándose su extrañísimo solo, todo distorsión nerviosa y uñas-sobre-pizarrones. Para continuarlo con un solo de saxofón que parece sacado de una canción de Joe Cocker. Es un acto tan magistral de re-contextualización e irreverencia como el single original, un primo espiritual, que sitúa a los OJ como los más inteligentes de la cuadra, mucho mas que meros posers, como estudiosos de la música y agudos comentaristas sobre “la escena” (sensación que se profundiza cuando uno se da cuenta de que el título de la canción es exactamente igual a una vieja canción popularizada por Bill Haley). Si “Boredom” había sido el sonido de Howard Devoto aburriéndose de la escena rock y, casi casi, del punk mismo (Devoto es un visionario, se aburre del punk cuando recién esta comenzando), “Rip It Up” es el sonido de los OJ aburriéndose del post punk y re-sosteniendo el principio básico que subyacía a ambos estilos musicales: hace lo que tengas ganas sin prestarle atención a ningún idiota dogmático que cree que sabe mejor que vos como debe sonar la música y como debe sonar TU música.
El hecho de que este envuelto en una canción de un comercialismo casi explícito solo hace la paradoja más deliciosa. Porque “Rip It Up” es una mezcla increíble de funk, electronica, pop y punk, una canción enormemente chiclosa y encantadora, una inyección de buen humor y frescura. Pero envuelto detrás de esa aparente facilidad hay un par de dientes que muerden y sonríen sarcásticamente. Lo magnífico de la canción es que ese demonio que oculta puede ser el comentario disgustado sobre el estado de la música de la cual provienen y forman parte (y sobre el mismo deseo de éxito) o la increíble pegajosidad de la canción. Es un testamento del talento y la inteligencia de la banda que funcione en tantos niveles.
Y si no me creen, ignoren toda esta parrafada, bájense la canción y vean si pueden abandonar las ganas de bailar como un mod bajo el contradictorio efecto de un coctel de anfetaminas y opio.

domingo, 1 de marzo de 2009

A mountain range in love

SuperChunk - 100.000 Fireflies
(cover de Magnetic Fields)

Dario ya puso la versión original de este tema en su compilado de Magnetic Fields. Aquí va el cover por superchunk que me gusta bastante más que la original.
"100.000 Fireflies" no parece a primera escucha un tema muy particular de Merritt. Usa sus melodias tradicionales, arreglos y progresiones de acordes típicas, y timbres y producción electrónica rústica. La letra es deprimente y tristísima - como casi todas sus canciones - pero en este caso a Merrit parece que se le va la moto.
Generalizando un poco, Cada una de sus composiciones siempre funciona como una caja hermética y perfecta, que trata un solo tópico específico, una idea o concepto, y se mueve y lo analiza. Cada canción del 69 Love Songs se puede resumir en un solo concepto ("All My Little Words", nada que pueda hacer puede hacer que te tenga, "Nothing Matters When We're Dancing", la hipérbole del momento romántico perfecto, etc). Pero en "100.000 Fireflies" la angustia es tal que la canción se desborda de imágenes e ideas muy jodidas y tristes, y el núcleo principal de la canción es muy difuso y solo se puede reducir a una relación gastadísima que se desarma y la desesperación de intentar que se reconstruya. Pero desvaría y la canción constantemente va pasando de una imágen a otra como si fuesen diapositivas.

I have a mandolin
I play it all night long
It makes me want to kill myself

I also have a dobro
Made in some mountain range
Sounds like a mountain range in love

But when I turn up the tone
On my electric guitar
I'm afraid of the dark without you close to me

I went out to the forest and caught
A hundred thousand fireflies
As they ricochet round the room
They remind me of your starry eyes

Someone else's might not have made me so sad
But this is the worst night I ever had
'cause I'm afraid of the dark without you close to me

You won't be happy with me,
But give me one more chance
You won't be happy anyway

Why do we still live here
In this repulsive town?
All our friends are in New York

Why do we keep shrieking,
when we mean soft things?
We should be whispering all the time...

Quizás por esta estructura de ideas caótica el tema queda tan bien hecho en version indie-punk cabeza. La total desesperación y el intercambio entre imágenes bellísimas (estar suspirando todo el tiempo, las cien mil luciernagas rebotando en el cuarto) y caídas a tierra espantosas (dame una chance más para vivir contigo, igual no vas a ser feliz, que hacemos viviendo aquí) quedan como anillo al dedo a los gritos de Mac McGaughan y los power chords distorsionados. Algo que no funcionaría tan bien, quizas, con ningún otro tema de Magnetic Fields.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Never Stops

DeerHunter - Never Stops
Estuve escuchando esta cancion muchas veces, todos los días, hace dos semanas. A primeras escuchas no es una canción muy particular. ¿Porque me gusta tanto? ¿Porque me ayuda? Vi la letra. No me decía mucho. Pensé mucho al respecto, hasta que encontre el post de Matthew Perpetua que habla de esta canción y dice lo siguiente, que traduzco:

"Never Stops" es una canción acerca de sentirse atrapado, y no poder escapar mentalmente, ni en tus sueños. Entonces, ¿porque suena tan emocionante y liberadora? Porque tiene que hacerlo. La canción misma es el escape, y cuando el tema llega a su cresta, la letra que implica frustración simplemente se convierte en sonido. Muchas veces, las letras de las canciones estan para ser reforzadas por la música, pero en este caso, es como si Bradford Cox esta intentando ahogarlas, y destruir los malos sentimientos.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Cincuenta años de canciones pop condensadas en una sola frase.

Ejemplos:

Led Zeppelin, "Whole Lotta Love"

I want to do it with you.

James Blunt, "You're Beautiful"

I want to do it with you.

Frank Sinatra, "Strangers in the Night"

I'm drunk and I want to do it with you.

Pulp, "Common People"

I once met a stuck-up European who wanted to do it with me.

(via)

martes, 21 de octubre de 2008

Migas de posts

Para los que no tienen un contacto directo conmigo: hace una semana sufrí un accidente que me dejó la mano derecha enyesada e inmovilizada por un buen tiempo. Así que la cantidad de caracteres que vean miás el siguiente mes sera muy, muy mínima. Así que bueno, acá van algunas ideas inconexas que ahora tampoco me da para retratar con demasiado detalle.

**



Pulp tocando His n' hers en vivo. Genial canción que solo se encuentra en el sisters EP. Este tema muestra como encasillar a Pulp en el balde del Britpop es algo muy ridículo, y que la distancia conceptual entre ellos y las otras bandas de su periodo es inmensa. una especie de post-punk muy lascivo y desesperado, con teclados demasiado juguetones y un corte hablado genial, donde Jarvis le pregunta al publico a que le tienen miedo e improvisa sobre ello.

***



Smog - I break horses

A song like "I Break Horses" has often been misconstrued. Some people tell me, "Ah, I get it-- we are all murderers under the skin!" That's not it. I don't give a shit about people's dark sides. I wrote that song to help a friend try to understand how a guy she had a one-night stand with could possibly not return her phone calls the next day or ever again. There is also a lot more going on with that song, but that was the impetus.

Leí esto acerca de "i break horses" antes de escucharla, lo cual en cierta forma es un error ya que no puedo separar lo que dice Bill Callahan con mi interpretación personal de la canción. Es como cuando uno escucha una versión de un tema antes de la original, y se siente culpable por preferir la primera versión que escuchó.

At first her warmth felt good between my legs
Living breathing heart-beating flesh
But soon that warmth turned to an itch
Turned to a scratch
Turned to a gash
I break horses
I don't tend to them


"i break horses" es una canción bastante simple en su concepto y también de las mas intensas - en ejecución - de las que escuche de Smog ( esta versión, del compilado accumulation none ). horse breaking se le dice en ingles a la "conversión" de un caballo salvaje a uno apto para ser montado. La metáfora es bastante sencilla y Callahan se pone en el papel del "hombre", de una forma triste y sincera, una forma bastante certera y peculiar de explicarle a alguien una situación dolorosa.


(y si, y ya se que Callahan toco este tema en vivo en argentina. putos. )

sábado, 9 de agosto de 2008

El Falso Cover

Llamaremos a un 'falso cover' a una canción de cierta banda donde se cae de maduro que las intenciones de ella fue copiar o intentar hacer la canción de otro artista. Influencias notorias siempre, hay, pero esto es particular para cierto tema donde se nota en demasía y además cuando son eventos aislados en alguna discografía particular.

Belle and Sebastian - A Space Boy Dream : Este tema fue el que inicio este post. Surge de la mitad del relativamente irregular 'the boy with the arab strap', este tema no tiene un carajo que ver con el resto de toda la discografía de la banda escocesa. Se basa en un beat repetitivo con una linea de teclado y una voz narrando un sueño acerca de viajar a Marte y esperar en tu nave espacial a que tu padre este por llegar. La historia esta inconclusa - lo cual me hace pensar que es un sueño real - y termina en un ritmo funkie psicodelico bailable al final que es el único momento donde el tema sale de esa atmósfera tan parca y sofocante.
¿Que quizo hacer banda de Stuart Murdoch aca? A mi me suena simplemente a un pequeño homenaje a sus colegas de glasgow con quienes no tienen nada que ver, excepto ser de la misma ciudad, y que mencionan en el nombre de este disco: Arab Strap.

LCD Soundsystem - Movement
: Este es un buen ejemplo de como NO HACER esto. Me suenan varias bandas que intentan imitar a The Fall en estas circunstancias (la casi graciosa 'two states' de Pavement me viene a la mente enseguida) pero esto es ridículo, por dos razones: Una, no podes ser tan careta de imitar sílaba por sílaba el fraseo de Mark E. Smith incluyendo el inconfundible arrastre de cada final de linea ( "good sensss..saah" ). Segunda, el resto del tema es básicamente un tema de Suicide.
Vamo arriba che.

Broken Social Scene - Ibi dreams of Pavement (a better half) : Acá ni siquiera hay que mencionar la banda que esta siendo homenajeada ya que esta directamente en el titulo del tema. Quizas este sea el tema que sea menos "cover", pero igual, esta claro que estan poniendose el disfraz de la banda de Stockton. Supongo que ocurrira con bandas con un sonido y musicos tan particulares como los BSS. Pero en si, gran idea, ya que es uno de sus grandes temas, y logran sonar a ellos, sonar a pavement sin que sea una copia, homenajear y hacer una canción grandiosa.

Beirut - Scenic World : Ignorando un poco la influencia balcánica de Zach Condom se puede notar que el muchacho es bastante fan de Stephin Merritt al cantar en ese barítono tan particular. Bueno, con este tema ( del cual hay dos versiones, una en el album The Gulag Orkestar y otra en el Lon Gisland EP ) nos demuestra dos cosas: Que se puede meter la música gitana en el butt y hacer un tema synth-cutre a lo Magnetic Fields, y que el mismo tema lo podes convertir en Balcanic Mode sin problemas. Lo cual confirma mi teoría de que cualquier tema de Magnetic Fields podes adaptarlo a practicamente cualquier estilo ( y si Darío, un día voy a hacer mi disco tributo a Magnetic Fields al estilo de los Ramones )

sábado, 2 de agosto de 2008

Que bueno es que después de tanto tiempo escuchando música, de creerse que uno ya escuchó todo y de llegar a pensar que ya nada puede sorprendelo, uno se encuentre con una canción como esta que te haga pensar "¿Cómo es que nunca la había escuchado?¿Qué estuve haciendo hasta ahora?" y hacerlo sentir como que nunca escuchó nada.

Scott Walker - Best of Both Worlds