lunes, 29 de agosto de 2011

de criollismo, pt. 2: en el ala del tiempo


Para cuando apareció Chabuca Granda, ya todo estaba definido sobre el futuro de la Música Criolla. Desde el ahora, cuando ya todo ha pasado, se me antoja parecida a aquellos personajes de una crónica de los cuales ya sabemos el destino, que nos es mencionado al pasar casi al inicio de la misma como un detalle sin importancia, su muerte o su derrota, y a los que, sin embargo, no podemos dejar de seguir, ilusionados de que, de alguna forma, es posible evitar lo inevitable, y encontrárnoslos del otro lado incólumes, completos.

Pero del otro lado ya no se encuentra más que rezagos de la tormenta, los sobrevivientes brillando casi todos del reflejo de una luz que aún se demora en morir, pero es solo percepción, como cuando en la noche vemos estrellas y creemos que ahí están todavía, cuando hace rato ya que se apagaron y no queda sino el vacío.

Cuando Chabuca aparece, sin embargo, las cosas eran bastante diferentes. El Criollismo se encontraba en plena migración de los callejones a las radios, y de estas a los grandes teatros del país, en movimiento paralelo al de una economía que crecía en los mismos rangos que crece hoy en día, con aún menor repartición. La burguesía vivía una bonanza que le permitiría enfocarse en manifestaciones artísticas, y otras formas hermosas de perder el tiempo. No es casualidad que, años luego, las bandas beat de Lima se encontraran entre las más activas de Latinoamérica, a la par de Argentina, México o Uruguay: la juventud satisfecha tiene tiempo para eso; los setenta serían otra cosa.

El Criollismo se encontraba entonces maduro. Luego de la renovación que significó La Nueva Guardia, con Pinglo a la cabeza, las formas volvieron a estancarse en cierto grado. Grandes canciones se escribieron, es verdad, pero pocas osaban romper los moldes de la manera en que lo había hecho el músico de los Barrios Altos, y ninguna alcanzaría la variedad en los temas y tonos que hacen de la obra de Pinglo la mejor fuente para entender la clase media capitalina en los años de entreguerras. Es posible hacer cosas hermosas a partir de moldes establecidos, tipologías arquitectónicas, pero se requiere un tipo de genialidad especial para convertir esos moldes en algo nuevo, para acelerar el proceso lento de una evolución y convertirlo en el trauma repentino de una mutación.

Chabuca es precisamente el tipo de genialidad que se necesitaba para conseguir esta mutación. Nacida en un ambiente muy diferente al de la mayoría de los músicos criollos, quienes por lo general venían de estratos populares y habían afilado su arte en jaranas de días y semanas repletos de pisco y callejón, las expectativas usuales de una muchacha de clase alta en la Lima de la primera mitad del siglo XX casi frustran las inclinaciones artísticas que mostró desde joven. No es hasta 1948, casi entrando en la treintena, y con un divorcio a cuestas, en que Chabuca empieza a componer sus primeros valses. Que su canción más famosa, La flor de la canela, sea su quinta composición, nos dice bastante de la rapidez de su maduración como artista.

Artista es una palabra que va perdiendo su valor en estos días de tumblr y google+; un par de conceptos mal aprendidos, una actitud desafiante, tres o cuatro fotos, un par de canciones o una instalación, y ya todos nos llamamos artistas, cuando es necesario algo más. Un artista es, sobre todas las cosas, un artesano, que va refinando su arte de a pocos, puliendo el barro o tallando la piedra hasta descubrir la forma escondida debajo de ellos. El arte es tanto un trabajo de paciencia como lo es de genialidad.

Pero quítale la genialidad y te quedas con artesanías de tienda de recuerdos. Una actitud muy extendida es la de censurar cualquier intento de intelectualización del proceso creativo como un acto de pedantería. Lo mejor que podemos hacer es hacernos los tontos, no darle muchas vueltas al porqué de las cosas, como si las soluciones a los problemas se pudieran encontrar de alguna forma mágica e inesperada toda vez, y nunca al pensar.

Chabuca es una artista genial porque combina ambas cosas: la paciencia del artesano y la teoría del crítico. Solo eso explica que sea capaz de pasarse cuatro años sin escribir una sola línea, rumiando la manera de expresar lo que sentía ante la muerte de Javier Heraud, para luego aparecer con uno de sus ciclos más poéticos y abstractos, consciente de que si no se hacía algo el vals se iba a morir de túndete.

Como si tuviera que preparar mis apuntes para una defensa oral ante un jurado traté de aislar qué era lo que hacía que Chabuca fuera una artista, y una grande. Esto fue lo que encontré:


  • Evolución Formal:

Todos los grandes artistas innovan. Es verdad que esta innovación no es necesariamente formal, la obra de Merrit o Pollard lo demuestran, pero es necesaria una dosis de novedad para convertir algo bueno en algo enorme.

Y todos los grandes artistas, o al menos los que me gustan, lo hacen constantemente. Sería fácil para ellos hacer lo que ya probaron y en lo que saben que funcionan, pero entonces, ¿cuál sería la gracia?

Chabuca comenzó escribiendo valses y marineras muy pegados a la norma. Estructuras estables, patrones rítmicos. Pero rápidamente se dio cuenta de que había mil vueltas que darle a esto, y que eran solo los ladrillos que se podían usar para construir monumentos. Como la obra de un pintor, las composiciones de Chabuca pueden ser clasificadas en etapas bien definidas: los inicios, en los que juega a encontrar su voz; la voz, en donde ya la ha encontrado, y en donde compone sus canciones más conocidas; la abstracción, cuando busca expandir los límites de lo que significa una canción suya, componiendo, entre otras cosas, sendos ciclos a la memoria de Javier Heraud y Violeta Parra; la búsqueda de las raíces, en donde, consciente de lo ninguneada que estaba hasta ese entonces, explora la música afroperuana, sin la cual no existiría el vals, ni nada.


  • Coherencia Temática:

O la teoría de los demonios de Vargas Llosa, que sostiene que cada artista tiene una serie de temas a los que vuelve una y otra vez, porque son los demonios que pueblan su mente y que no puede exorcizar, aunque lo intentan. En el caso de Chabuca son: el paso del tiempo y sus efectos; la soledad y la muerte; Lima y lo que contiene. Canciones tan diferentes como su valses y marineras del inicio, y las variaciones de negritud que compone en sus últimas horas, todas hablan de estas cosas.


  • Reconocible Estilo Propio:

Al igual que cuando uno ve una pintura de Matisse o de Goya sabe qué es lo que está viendo, y al igual se puede fácilmente imitar la prosa de Borges, que no igualarla, utilizando una serie de palabras y de giros verbales, las canciones de Chabuca están impregnadas de un estilo bien definido.

Es este estilo, por sobre todo, femenino. Femenino en la percepción en el detalle, y en la empatía con que lo vive. Gusta mucho de las metáforas florales y de los arcaísmos, como quien no quiere dejar que muera el pasado precisamente porque sabe que es efímero y hermoso.


  • Conexión con el Zeitgeist

Hace un tiempo revisé los artículos que había escrito para EBM y para mi anterior blog, y encontré que en muchos de ellos menciono qué tanto se alineaba la obra de un artista con el espíritu de su tiempo. Es verdad que una obra de arte debería ser universal, y hablarnos a través de los siglos, como Tolstoi o como Cervantes, pero también es verdad que esto es imposible hacerlo si es que no hablas desde el ahora y el aquí. The Wire y The Sopranos nos resuenan tanto por ser comentarios sobre la furia de los dioses y la degradación moral de nuestros héroes respectivamente, como porque son la mejor lectura de los efectos del capitalismo americano del Siglo XX.

Es poco probable que Chabuca fuera consciente que sus canciones eran un síntoma de que la música que tanto amaba estaba moribunda, si no muerta. Pero si en Pinglo encontramos autos y migrantes en una ciudad que estaba en permanente cambio, en las canciones de Chabuca nos topamos con una realidad que va poco a poco desapareciendo, con una alegría que irremediablemente se convierte en nostalgia.


Luego Chabuca se nos muere, y nos quedamos escuchando su recuerdo.

Munich. La Vida Burguesa.



Cuando vimos que con Javier ibamos a estar las mismas semanas en Alemania, manejamos dos opciones: O el se iba a Berlín o yo me iba a visitarlo a Munich, ciudad en la cual vivió 5 años. Me decidí por lo último, así de paso conocía otra ciudad, justamente la capital de Bavaria y ciudad simbólica del sur de Alemania.
Munich es un poco Cliché: La Ciudad. Todos los preconceptos pelotudos que uno puede tener de lo que es Alemania estan aquí. La gente vestida con ropa típica (como si la gente que no es gaucha se vistiera de gaucho en pleno 18 de julio), los Biergarten repletos de gente pretzels y jarrones de cerveza, el órden y la prolijidad impecables, la tradición combinada con lo moderno, Munich al mismo tiempo es totalmente opuesta a Berlín, ambas ciudades como la cara de la misma moneda.
En Munich no podes cruzar caminando con el semáforo en rojo. Te multan. Mucho menos se te ocurra en hacer eso en bicicleta. Multa de nuevo. Los policías se divierten escondiéndose en lugares estratégicos donde la gente la caga andando en bici para multar a un montón de gente e irse. En los 3 días que pasamos, solo luego de largo titubeo nos hicimos los valientes y cruzamos caminando con roja - a las 10 de la mañana, con la calle desierta -, para ir a un museo.
En Munich hay casi la misma población que en Montevideo, y el tamaño de la ciudad es similar. El transporte público (aunque un poco más caro) es BRILLANTE y te podes mover para todos lados rapidísimo y comodísimo.
En Munich hay mucha plata. MUCHA. Me podría considerar la persona menos interesada en los autos del planeta, pero se te cae la boca cada un rato viendo la cantidad de porsches y autos totalmente alucinantes. Acá ir paseando por una calle semi-céntrica y que por al lado te pase una Ferrari espectacular es común. Pasamos por una zona con tiendas donde vendían trajes que llegaban fácil a los 10.000 euros, y relojes de 25.000. Y tenías esos precios ahí, en la vidriera.
En Munich nos quedamos en la casa de Tom. Tom vive en una casa que aparentemente es una anomalía para Munich: Una casa de sus abuelos, GIGANTE (3 pisos, con jardín) que fue dividida y viven varios integrantes de la familia en distintas partes de la casa. Tom estudia lingüistica, habla español perfectamente (habla como un porteño total, a decir verdad), y su tesis fue sobre el Portuñol de Rivera. También toma mate. Su casa (o más bien, su 'sección' de la casa) esta toda hermosamente decorada con un montón de muebles y objetos increíbles: Ventiladorcitos siemens, Tocadiscos Braum de los 60s, muebles vieneses de principios del siglo XX, una cámara Leica, un piano americano de salón de 1920 y quien sabe que otras cosas más. Según Javier: "Tom podría ser considerado a primera vista un snob insoportable, pero te das cuenta que en realidad es su pasión el decorar y conseguir objetos interesantes. Además sus muebles, los ventiladores, las cámaras, son todas cosas que él usa". Tom siempre esta vestido impecable, aparentaba ser todo un Ladies Man y tiene un ligero aire a Britt Daniel de Spoon. Fue el primer alemán que conocí y fue muy agradable intercambiar y discutir sobre varias diferencias culturales que podemos tener.
En Munich comí de la mejor comida que comí en toda mi puta vida. Una pizza siciliana con queso gorgonzola y unas aceitunas increíbles. Helado - también Italiano, obvio - con una cremosidad religiosa, y una especie de milanesa tradicional bávara recubierta de pan mostaza dulce y no se que más que me hizo perder unos cuantos meses de vida seguro, pero puta que vale la pena estar vivo, carajo.
En Munich los jóvenes se juntan en las plazas de noche y guitarrean temas populares. O sea, "I Will Survive" de Gloria Gaynor, obvio.
En Munich nos cagamos de calor. El Domingo decidímos pasear por el parque inglés y terminamos bañandonos en el río. Bañarse en el río, toda una experiencia: Hacer la plancha implica que la corriente te va a llevar a una velocidad equivalente a ir corriendo. El piso es de piedras y te puede lastimar muy fácilmente. El agua es dulce y se puede tomar sin problemas. La gente alrededor suele hacer nudismo, aunque desgraciadamente quienes lo practican suelen ser personas de más de 65 años.



En Munich TODO el mundo es hermoso y porta un cuerpo escultural y perfecto esculpido por una generosa selección genética y años de gimnasio. Veía una pancita y me emocionaba. Los alemanes, además, aprovechan cualquier momento de sol para salir como desesperados a recibirlo. Esto puede causar situaciones incomprensibles para nosotros, como que si hay sol prefieran almorzar abajo del sol, sin sombra, y esten ahí horneandose, cayéndole las gotas de sudor, comiendo su pantorrilla de cerdo con papas. Otra imagen un tanto triste que tienen son unas pequeñas playas que los alemanes deciden poner en el medio de la ciudad. Onda tenés una barra, barcito, tirás un montón de arena y la gente hace que esta en la playa, ponen sillas y estan ahí en patas. Te dan ganas de darles un abrazo.



En Munich vi un bizarrísimo memorial dedicado a Michael Jackson, ubicado enfrente a un Hotel donde él se había hospedado. lo más complejo es que el memorial esta colocado encima de la estatua de otro músico famoso, que fue invadido por los fans del rey del pop y listo. La cantidad de cartitas kitsch y fotitos, dibujitos e ilustraciones es maravillosa. Observación al mango: Cuando los alemanes se ponen terrajas, son los más terrajas del universo. Es fantástico.
En Munich sufrí una feliz resaca. La diferencia en la graduación alcohólica de la cerveza te cambia la relación entre cuanto tomes y cuanta resaca tengas. Paso esto: Estabamos en un bar tomando y tomando cuando mis compañeros empezaron a pedir Coca Cola. "Qué blandos!", pensé. Cuando llegamos a la casa, me dijeron "Che, tomá agua y comé algo que mañana vas a estar destruido" "Eh pero no estoy tan borracho, ¡Estoy bastante bien! hablo perfecto hago todo perfecto, no tomé taaanto, ¿Qué onda?" "..No, en serio, acá es distinto". Efectivamente, al otro día tenía una resaca importante, una resaca rara, pegajosa, que iba a venía de a pequeñas olas y que duró casi todo el día. No podes hacer la típica de una cerveza y otra y otra y otra porque al otro día simplemente morís. Cuando salís de noche, pensás en la mañana del otro día.
En Munich parece que la gente no come. Onda, comen una sola vez por día. No desayunan, toman un café o algo así, pican un poco, para luego tener solo una comida entre las 5 y 7 de la tarde. Es raro, pero parece que todos se comportaban así. Con razón se mantienen en forma, supongo!
En Munich vi mucha menos variedad de gente que en Berlín, o al menos menos outcasts, menos jóvenes y gente mejor vestida. Munich, además, es una ciudad notoriamente más cara, al menos el transporte y la comida. Pero sobre todo el ambiente. Esa sensación de libertad, de comodidad caminando por la calle, nunca la tuve.
En Munich pase totalmente genial, pero la ciudad, como ciudad, me resulto mucho más incómoda que Berlín.

viernes, 26 de agosto de 2011

Praga. Turismo.



Aprovechamos unos días libres que tenia chichi para irnos a Praga, luego de solo dos noches en Berlin. Nos levantamos temprano y fuimos a la Berlin Haupbanthof (la estación principal de tren, una construcción maravillosa con 5 pisos y dos lineas de Tren, una norte sur y otra este-oeste).
El viaje en tren fue lindo y caluroso, y el paisaje es genial, yendo por el borde de un rio con montañas a ambos lados y pequeños castillos y construcción militares en sus puntas. Por la orilla del rio ya se notaba que estabamos en otro país, con un montón de edificios claramente socialistas y todos los carteles en checo.
Luego de 4 horas llegamos a Praga. Salimos de la estación, y empezamos a caminar en camino al Hostel donde habiamos reservado unas camas. Ibamos caminando panchos cuando de pronto nos cruzamos con una maravillosa torre gotica y negra que salia por detras de todos las casas y callejuelas como si nada y nos pegó como trompada "..oook, así que esto es Praga".
Empecemos por lo obvio, Praga es estúpidamente hermosa. Todo es lindo y maravilloso, las ventanas, carteles, techos, estatuas, decorados y motivos en cada edificio, todo todo todo es genial. La parte céntrico-turística (digamos, lo que es la ciudad vieja y los alrededores del puente) no pueden MAS y esta todo impecablemente conservado, con muchas construcciones de muucho antes de que existiera Uruguay, arquitectura que ni a palos hay en otras partes del mundo. Pero no pasó mas de media hora para darnos cuenta de que habia un GRAN problema en esta ciudad con lo cual no estabamos comodos: Los turistas, o sea, nosotros. Llegamos en temporada alta y las calles estan repletas de gallegos porteños estadounidenses ingleses griegos alemanes uruguayos japoneses y coreanos etc. Creo que vimos más gente extranjera que gente nativa de República Checa. Esto causa que todo en el centro sea bastante caro, todos los locales de esa zona sean turismo-oriented y todas las calles estén llenas de gente que te pecha empuja y sacar una foto a algo sin que aparezca otro turista sacando una foto sea casi imposible..
Y nada, prefiero mil veces perderme entre todo el mundo y vivir un poco la "vida normal" deuna ciudad, hacer lo que ellos hacen, recorrer las mismas calles, no se, empaparse un poco de su mundo. Es mucho más lindo encontrarse un objeto extraño en una feria que comprar un souvenir pedorro o una botellita de absinthe en uno de los ocho mil locales que se dedican a vender esas cosas. Pero es imposible. Y tambien me fue imposible evitar una sensación media amarga de que el mayor problema del lugar y lo que afeaba todo mas eramos nosotros mismos.

En fin, turismo: Recorrimos la plaza principal, cruzamos el Puente Carlos (la estatua de la libertad de Praga, ponele), vimos el Reloj Astronómico (es la puta gloria), nos cagamos de calor, visitamos varias catedrales, nos perdimos en decenas de callejuelas y nos dormimos una pequeña siesta dentro del castillo, supuestamente el castillo más grande del mundo pero que carece de tal gracia ya que se trataría simplemente de una pequenia villa dentro de la ciudad. De noche fuimos a un pubcito llamado Cross Club, con un ambiente muy agradable y una decoración totalmente genial. Era básicamente un pub Steampunk, lleno de engranajes, leds, canerías y tubos, algo que podría ser re terraja pero estaba muy delicado y lindo. En la zona del boliche tenías esa decoración combinada con arboles, adentro la misma decoración pero más elaborada (las piezas y engranajes se movían!) y abajo se podía bailar, lo que parecía ser mucho drum n´ bass y electrónica al palo. Aparentemente, esa música sigue explotando y esta totalmente viva y coleando acá en europa del este.



Algunas pequeñas observaciones: El valor de la corona checa y el peso uruguayo son casi equivalentos. Eso hace que cualquier cálculo para comer sea una papa. Ademas, Praga puede ser muuy barato, especialmente para comer y beber. El medio litro de (deliciosa) cerveza esta unos 30 o 40 coronas. Podes comer prolijo en un bar-restaurant super digno por 100-150. Y la comida esta muy muy bien. La gente en general es muy agradable y se intenta entender bien en inglés. Ante la duda, la gente sonríe. Lo que dicen sobre la belleza de las mujeres en Praga es totalmente cierto: Tienen unos rasgos preciosos y un no-se-qué tremendo. Para Parece ser algo totalmente genético. El subte de Praga es fantástico y tiene las escaleras mecánicas más terroríficas que vi en mi vida: van muuy rápido, son muy largas y van en un ángulo bastante más empinado al que uno esta acostumbrado. El sistema de transporte (como el de Berlín) es lindo y funciona muy bien. También yo pude experimentar lo que es la verdadera vida en un hostel (tm), conociendo un montón de gente de por ahí, gente de sudáfrica, eslovenia e - inevitablemente - argentina. En Praga vimos también muchos Douchebags (de verdad!) y también pude presenciar algúna situación sórdida y douchebag que no voy a detallar pero implicaba gente durmiendo, gente desnuda y gente sacando fotos.
Al siguiente día me quede solo y luego de pasear un poco y tomar un poco en distintos bares aleatorios de por ahí. Fue el primer momento de "viajar solo" y estuvo buenísimo. Estar rodeado de gente en un bar ruidoso causa el mismo efecto por oposición que estar en un lugar sereno y vacío. Y siempre que uno viaja para cualquier lado, también viaja lo mismo para dentro. Al otro día muy temprano compré algo para comer y tomar y me preparé para un viaje de 6 horas en tren para Múnich, que terminó siendo bastante más interesante de lo que esperaba.

martes, 23 de agosto de 2011

Berlín. Primeras impresiones.


Estuve pensando bastante cómo comenzar este post, especialmente luego de haber visitado también otros lugares. Creo que la forma más adecuada es narrando las primeras horas que estuve en Berlín, horas que viví mareadísimo por el jet lag y que pasé dando tumbos, sintiendo que me desmayaba en cualquier momento.
Lo primero que hice fue ir a la casa de mi amigo Tomás, con quien charlamos mucho, tomamos unos mates, comimos pizza y luego simplemente salimos a dar una vuelta, conociendo un poco el barrio donde él vive, Neukolln. Lentamente pasamos por varios canales y puentes, y nos perdimos muy tranquilamente para luego ir yendo a un parque cerca de ahí llamado Treptower Park.
En todo ese trayecto, charlando y observando la gente, las calles y los locales de a poco fui viendo las particularidades de Berlín así como de Alemania, especialmente aquellas que definitivamente no me esperaba encontrarme.
Lo primero y más impactante sobre Berlín, para mi, fue su ritmo. Es la capital de Alemania, una ciudad enorme, y sin embargo es una ciudad muy, muy tranquila y apacible, al ritmo de Montevideo o aún menor. Es una ciudad construida para unos 8 millones de personas pero que tiene tan solo unos 3 millones, entonces da una sensación muy linda de estar ligeramente vacía. No hay muchos autos, ves gente en la calle pero más bien poca, nada de locura desenfreno y velocidad. Fueron pasando las horas y me sentía muy cómodo, casi demasiado.
Lo segundo, que es bastante obvio porque en Alemania es bastante conocido, es su lado "Green", o sea, ecologista. Berlín esta repleto de parques, hay muchos, enormes por todos lados, y son bellísimos y muy desprolijos, en el buen sentido: El pasto no se recorta, y dejan que todo crezca de forma salvaje. Cuando cruzabamos Treptower Park, pudimos ver a un maldito castor nadando apaciblemente por el río. Y estaba yendo a SU DIQUE, que construyó ahí re pancho en el medio del parque. Y ahí te das cuenta que estás en Berlín, capital de uno de los países más ricos del mundo y ahí un fucking castor se copa en hacerse su diquecito totalmente old-school sin problemas.
En Berlín la bicicleta es reina, y hay bicisendas por doquier, que son una calle más y cubren toda la ciudad. Viejos, Empresarios, Jovenes, Inmigrantes, Chetos, Tatuados, tooodo el mundo anda en bici y hay bicis atadas por todos los lugares posibles. Y obviamente la variedad de gente que te cruzas por todos lados es totalmente radical, desde viejos punks que van con toda la dignidad del mundo, pasando por cuasi modelos hermosas vestidas impecablemente, y universitarios comunes y silvestres, y lo mejor es que podés ver un bar y estan todos sentados uno al lado del otro tranquilamente.
Todo esto del lado "Green" de la ciudad con la gente que la habita me llevó a otro concepto que tampoco me esperaba y me impactó mucho, que es básicamente los hilos invisibles que mueven al país y la sociedad, y la política.
Digamos que Alemania es un país mucho más socialista de lo que podríamos considerar a Uruguay o Argentina. Si no tenés laburo, si no tenés un mango, el estado te da plata: De cualquier forma esa plata vas a gastarla en el alquiler, en comida, en servicios: Es plata que es re-invertida en el mismo país. Es muy simple. Si estudías, te pagan, porque bueno estás ESTUDIANDO y lo necesitas para vivir. Por decirlo de una forma, Berlín me pareció muchísimo más compatible con cómo yo siempre pienso que deberían ser las cosas. Hubo un montón de situaciones de escuchar y ver cosas y decir "Claaaro! las cosas acá son como tienen que ser!"
Obviamente no es todo hermoso acá, doy un ejemplo de cómo el sistema tan rígido puede ser un verdadero problema o ser un tiro que sale por la culata: En Berlín, por ejemplo, estan prohibidos los locales en la calle. Pero, legalmente, vos si tenés algo en tu mano lo podes vender. Entonces - esto es increíble - hay puestos de locales de panchos donde el vendedor lleva el puesto ENCIMA SUYO, como una especie de carrito que lleva encima suyo y pesa una tonelada. Y cómo no fuese suficiente, otra norma obliga que cualquier local tiene que tener un tacho de basura, entonces el pobre hombre/local de panchos lleva en su espalda UN TACHO DE BASURA, en forma de mochila. Son dos leyes que de por sí podrían ser totalmente benignas y que juntas crean una atrocidad cómo esa, y no da para nada.

Otro tema mucho más jodido sobre Alemania es el sistema educativo. A rasgos básicos es algo así: A los 10 anios de edad, por un método de examenes y un poco arbitrario, se decide que qué tipo de carreras podés hacer. Son tres opciones, una es la Universitaria, otra sería para trabajos "White collar" y una tercera para trabajos "Blue Collar". Hay posibilidades de pasar de una a otra, pero requieren de cualquier forma terminar tú carrera y luego estudiar unos anios extras que te permitan entrar en las otras "categorias". Esto termina siendo un sistema super segregario donde la gente blue collar ni a palos se dan con otra gente white collar, viven en otros barrios, consumen otra cultura, etc, etc. Es rarísimo y bastante heavy, además de que nos rompe las pelotas a nosotros que tenemos tan en la piel el concepto de "Libre albedrío"(que la mayoría de las veces no es tan así, ya que no cualquiera puede estudiar hasta los 28 anios sin trabajar para ser médico, peeero..).
Sin embargo este sistema cuasi-medioevo tiene sus ventajas: Los trabajos manuales son carreras muy profesionales, digamos, y se pagan bien. El promedio de vida de los pintores, obreros, etc, es bastante más alto que al que estamos acostumbrados. Son carreras respetadas además, y también causan que todo este construido IMPECABLEMENTE: Las calles, los edificios, todo esta en otro nivel ya que eventualmente esta todo armado con gente que estudio 10 anios para hacer todo perfecto. En Munich llegué a ver obreros colocando baldozas en la calle y era un proceso super metódico y lento, colocando el nível y martilleando delicadamente para que el piso quede perfecto.
Por último y para cerrar este post de primeras impresiones, es fascinante cómo uno puede ver la historia reciente en las calles, en los monumentos, en todos lados. Acá podés encontrar estatuas con rifles, metralletas, de eventos que ocurrieron hace muy, muy poco. Y no hay monumento más ejemplizante de esto que el Treptower Park, un monstruoso parque a lo Taj Mahal que funciona como cementerio para unos 4000 soldados rusos que murieron en la guerra. En el centro del parque encontramos una estatua GIGANTE de un soldado, con una bebé en brazos, y con una espada rompiendo una esvástica bajo sus pies. Alrededor, un montón de placas con frases de Stalín. No solo es increíble que haya un monumento soviético en Berlín (sería el equivalente a encontrar en Paraguay un monumento feliz refiriendo a la guerra de la triple alianza) sino que además impacta la grandilocuencia de todo ese parque. Es un monumento creado para que duré mil anios, construído hace 50, y que es todo un homenaje a una ideología que ya no existe ni seguramente tenga validez jamás.
Esto es por ahora. Lo próximo será sobre Praga, Munich y seguramente un poco más sobre Berlín y las particularidades de Alemania en general.

miércoles, 17 de agosto de 2011

De cómo llegar de Montevideo a Berlín en 20 horas.

(con este post comienzo una serie de tuits vacacionales, durante un par de semanas. )

lunes 15 de agosto

10:01 - Todo listo en el aeropuerto. Tenía un pánico importante, no paraba de pensar:"Seguro tengo un problema, me olvide un papelito, imprimir algo, no se". Pero no, me pidieron cédula y nada más. "Retirás el equipaje directo en berlín?", "Sí" y listo. Me tomo un café.
10:06 - De chico viajé en avión un par de veces por LAPA, te tomabas un bondi hasta colonia y luego un avioncito te llevaba a Ezeiza. el viaje duraba ONCE minutos, y era muy ridículo, aunque igual emocionante cuando uno tiene ocho años.
10:27 - Tengo que esperar una hora más. Me aburro y ya me recorrí el muy minúsculo "museo de la aviación" con dos aviones y dos pequeñas vitrinas mostrando algunas cosas. En fin.
11:24 - Pre-embarque. Interesante el depósito con decenas de encendedores y navajas que tuvieron que ser descartados para poder pasar.
11:49 - El aeropuerto nuevo de carrasco es muy lindo. Está lleno de brasileros. Y esta lleno de iPads. Me imagino que el momento de máxima utilidad de un iPad es en una sala de espera de un aeropuerto.
11:52 - Llaman para el embarque. Voy.
11:59 - El avión es un bondi! 2 filas de asientos de cada lado y listo.
12:12 - El senior que tenía al lado decidió irse a otro asiento preferencial por el cual le cobraron 25 dólares. wtf.
12:20 - Hermosa la sensación de despegar. ver la ciudad como un Sim City, cruzar las nubes, ver todo blanco, luego una colcha de nubes arriba y otra debajo. I´M SITTING IN THE SKY!
12:27 - Ok esto del cambío de presión y que se tapen los oídos constantemente no se si es tan copado.
13:30 - Torpe intento de dormir en este vuelo de dos horas. imposible. de a ratos, abro infantilmente la cortina de la ventana para veríficar que sí, que estamos volando. Pasan las azafatas con un free-shop a bordo en un carrito. Curioso.
13:40 - Avisan que va a haber turbulencias. Mmm.
13:50 - Las turbulencias son unos sacudones de segunda. Meeh.
14:20 - DIOS MIO SAO PAULO ES GIGANTE. Estamos por aterrizar.
15:20 - Ya tranquilo en la espera del siguiente vuelo. Luego de un episodio largo de "waarggh estoy en brasil no entiendo nada a donde voy que hago que onda con el equipaje" está todo en orden. El aeropuerto de Sao Paulo es bastante feo, la verdad, una especie de 3 cruces enorme y ruidoso. Acá ya nadie habla español y tuve que empezar a tirar fruta en inglés en un par de ocasiones.
16:32 - Ya dentro del avión de Lufthansa. Está lindo. Tengo de esos monitorcitos para ver películas, una almohada y una mantita. Me tocó justo sobre una de las alas del avión.
16:44 - Esto ya es distinto. Todo el staff, indicaciones, carteles, estan en alemán, así como mis compañerosde vuelo. De nuevo parece que todo el mundo tiene iPads.
17:20 - Ya en el aire de nuevo. es un viaje de 11 horas y media, con destino Munich (o "Muniqui", como le dicen en portugués, me encantó). El piloto habla de una forma re descansada y relajada, como si en vez de pilotear estuviera tirado en una playa tomando un jugo de mango. Habla en aleman, inglés y portugués.
17:23 - La selección de películas que se yo. Al menos esta Kung Fu Panda 2. Si llego a estar MUY embolado, también esta Thor.
17:24 - La selección de música es bastante más interesante. Hay Einsturende Neubaten! Kraftwerk! Brian Eno! La Velvet!
18:30 - Mirando Kung Fu Panda 2, tomando vinito, y comiendo unos pretzels con un sabor muy raro. Good times.
19:30 - Al parecer, el itinerario del viaje va acorde al cambio de horario alemán. O sea, estamos cenando. "Carne o Pasta?". "Carne". Unos bifecitos con una salsa agridulce, un poco de arroz, zanahorias al horno y chauchas, y un poco de ensalada con jamón y un flancito de postre. Y más vino. Esta muy bien. Entre los cubiertos hay un "Spork" (mezcla entre cuchara y tenedor)!
19:58 - 3era copa de vino y ya me estoy mamando. O al menos esa va a ser la excusa que voy a decir para explicar porque casi pianto el lagrimón con el final de Kung Fu Panda 2.
20:28 - Me tiré vino como 2 veces encima. Pensé que estaba en pedo hasta que observe el vaso y pasa que el avion se mueve bastante, es eso. Faltan como 8 horas de vuelo y en cualquier momento palmo.
23:30 - Ok... dormir se esta complicando. Esto no es como un bus a colonia - los asientos no se hacen cama -, entonces es más incómodo para dormir. Terminé viendo Thor. Una cagada. Loki es el villano más berreta de la historia? Me duele la cabeza.
23:34 - Descubrí la razón por la cual me sigo tirando vino encima y es tan vergonzosa que mejor me la voy a guardar para mi.

martes 16 de agosto

2:51 - Bleerrggh. Dormí, o algo así. Ya es de día, y estamos supuestamente en algún punto entre España e Inglaterra. Mirá vos. Llegamos en dos horas.
3:01 - Las azafatas reparten unas toallitas tibias, mojadas con un jabón. Son medio desagradables, pero cumplen un buen propósito para lavarse las manos y refrescarse un poco. Hay cinco horas de diferencia. llegaremos a las cinco, pero en alemania serán las diez.
3:31 - Terminé de desayunar. Un omelette, unas papas al horno, una curiosa salchichita, pan, queso y mermelada para untar, un poco de yogur de frutilla, y algo de fruta: sandia, uvas y melón. Y así, damas y caballeros, es como Ezequiel descubre que en realidad le gusta el melón!
3:38 - Volamos sobre Francia a poca altura. se ven los campos y casitas. Según el mapa, dentro de un rato pasamos justo encima de Paris. llego a ver la Torre Eiffel y me viene algo.
3:49 - Esamos arriba de Paris. Putas nubes del orto.

(en este momento decido cambiar la hora al horario alemán, así que..)

9:10 - Por aterrizar en Munich! A lo lejos se ven montañas. Me preocupa un poco el hecho de que solo tengo una hora entre que aterrizo y el próximo (y último) vuelo.
9:49 - Aterrizamos. OMG estoy en Europa y eso.
10:24 - Pre-boarding para el vuelo a Berlín. Varias cosas. Apenas bajé un señor me agarró y me pidió el pasaporte. Luego siguio interrogándome: De donde venía, porqué venía, con quien me quedaba, si tenía los pasajes completos, etc. Para ser una rotura de huevos, fue bastante amable. Luego el mismo episodio en Passport Control. No se bien porqué, pero me volvieron a preguntar de todo y me tuvieron unos minutos ahí. Supongo que por el hecho de ir sólo. Dudo que mi aspecto sea un problema, ya que adelante mío iba una especie de Slavoj Zizek mas comunista y guerrillero y pasó al toque.
El aeropuerto de Munich es gigante y hermoso. Super cosmopolita y ya puedo ver gente de todo tipo forma cara y tamaño. En el control de seguridad no me dejaron pasar un shampoo porque "era demasiado grande". Chau Pantene.
10:49 - HACE CALOR. Ya estoy en el tercer vuelo. El avión tiene un tamaño exactamente en el medio entre el Pluna y el Lufthansa anterior. Todos son alemanes. Este es cortito, una hora y ya estoy en Berlín. Igual las azafatas reparten jugo y barritas de chocolate. De nuevo, me duele un poco la cabeza.
10:52 - Creo que mi cuestión de "no me copan las mujeres rubias" se fue a la mierda a la hora de estar en Alemania, de paso.
11:40 - Se acaba esto. Estamos por aterrizar en Berlín. La muchacha que tengo al lado esta escribiendo en su laptop una nota sobre Lenny Kravitz .
12:05 - Llegué. Apenas empecé a esperar el equipaje y apareció mi valija. Divino todo. Ahora, ¡A salir!

viernes, 5 de agosto de 2011

Todas las ciudades son Nueva Orleans



Introducción

Hace unos días terminé la segunda temporada de Treme, la nueva serie de David Simon, creador de The Wire y santo devoción de El Baile Moderno. Me gustó mucho y creo que ha tenido bastante menos prensa de lo tuvo la serie policíal basada en Baltimore, lo cual es comprensible ya que el perfil de Treme es bastante más bajo.
Se dijo que The Wire es una serie sobre los conflictos de los sistemas y las estructuras de poder que hay en una ciudad moderna: la policía, el puerto, las escuelas, la prensa. Pero también es una postal sobre Baltimore, esa ciudad fea y gris que igual se la ve con unos ojos amables, con cariño. Por ahí va Treme, aunque tomando este concepto de serie-como-postal con más énfasis. Treme es toda acerca de Nueva Orleans, en su música, su cultura, sus tradiciones y problemas, luego del huracán Katrina.

Si la serie anterior de Simon era lenta, esta lo es aún más, llevando un tiempo muuy sereno, que va totalmente en contra de lo que uno esta acostumbrado en otras series. También es mucho más europea y artie, aunque mantiene ese “Gen The Wire”, esos hilos invisibles, esa estructura. O sea: Para la gente que extrañaba The Wire, eso que extrañan van a encontrarlo acá: Esa vitalidad, un montón de personajes complejos, queribles, odiosos, y como mínimo un par de escenas por capítulo memorables. Aunque en otro ambiente, y todo armado de forma mucho más suelta y libre, sin un main-motif o caso importante a seguir, y las historias que acompañan a sus personajes se van entrelazando y desarrollando.

Algunos personajes
(here be spoilers)



Antoine Batiste: Antoine es lo más parecido que tiene Treme a un Jimmy McNulty. Un trombonista que la vive luchando y buscando shows en los cuales participar, tomandose taxis para ir de un lado a otro. Persona pedante, que vive su vida en plan “feel good” y sin preocuparse mucho por nada, Antoine es muy querible y se termina cruzando y uniendo a varios de los personajes (siendo exmarido de LaDonna, conociendo a casi todos los músicos de la serie, contratando a Sonny en su banda, etc). Además de estar en todos los capítulos, Antoine comparte con McNulty más o menos los mismos defectos: Alcoholismo, Infidelidad y ser un padre de lo más desprolijo e irresponsable. Al igual que el detective de Baltimore, uno tiene ganas todo el tiempo de que Antoine reciba una buena patada en el culo (cosa que ocurre). Pero no para de ser un personaje encantador, y cuando puede demuestra que tiene un gran corazón, como cuando le regala su trombón nuevo a un viejo colega que perdió todos sus instrumentos en el Huracán, o en su rol como profesor de música que termina ejecutando mucho mejor de lo que esperamos.



LaDonna Batiste/Williams: Una de las críticas que Amadeo hizo de The Wire es la poca presencia femenina que tiene la serie. Esto es razonable porque bueno, era una serie policial con un contenido muy masculino e inevitablemente en el mundo de la polícia y el narcotráfico hay más hombres que mujeres. Pero igual se notaba esa carencia, aunque los pocos personajes femeninos eran muy buenos. Por suerte en Treme eso no ocurre y tenemos muchos personajes femeninos fantásticos para elegir.
LaDonna es ex-esposa de Antoine y no se cansa de repetir el error que fue “haberse casado con un maldito músico”, y su odio a todo el gremio en general. Es dueña de un bar de mala muerte , una vieja herencia familiar, y su marido actual es un dentista muy correcto y copado que vive en Baton Rouge (capital de Lousiana). La indecisión de irse a vivir con su marido o quedarse en Nueva Orleans es uno de los hilos de la serie. LaDonna es muy fuerte, de esas mujeres intensas, seguras de sí mismas y muy atractivas, a quien le pasa de los sucesos más jodidos y sórdidos de toda la serie. Y del cual sale, no airosa, a duras penas, pero sigue adelante, cómo tal vez sólo ella sola podría.

Davis McAlary: Uno de los personajes más interesantes y odiosos de la serie, Dj Davis es un hipster insoportable, intelectualoide, careta y que va dando tumbos por la vida. Es el clásico rich kid con familia acomodada que dedicó vivir la vida bohemia falsa, en su casa desprolija y desordenada y con sus planes delirantes que son pagados y mantenidos por su familia que parece sacada de Arrested Development. 

Sí, es odioso, pero yo banco a Davis. Lo banco porque es un personaje real, muy real, y todos en algún momento conocimos a alguien así. Su entusiasmo y energía funciona de motor para un montón de eventos de la serie y de la vida de los otros personajes, y es un buen tipo, un tipo sincero, con un amor real por las cosas que le gustan. Davis esta totalmente enamorado tanto de Nueva Orleans como del concepto de Nueva Orleans, y lo grita a los cuatro vientos todo el santo día. Un individuo fantástico que es totalmente feliz con solo caminar por el barrio de Tremé, respirar el aire costero y escuchar una marching band a lo lejos, tocando en un funeral.>



Toni Bernette: Pobre Toni. Ella es una abogada más buena que una rodaja de pan integral sin sal, que se encarga de un montón de casos de gente desaparecida por el huracán, así como gente con problemas con el sistema judicial. Toni es de esas personas que decidió laburar y romperse el lomo toda la vida, que es incapaz de decir que no a un nuevo caso no importa cuan difícil imposible y hermético parezca. Las arrugas en su cara son como marcas de todo su esfuerzo y todo lo que lloró, tanto por los problemas de los demás como por los suyos propios. Sus relaciones tanto con su esposo Craig, como con su hija Sofía y el policía Terry son una parte importante de la serie y una de mis partes favoritas de ella.

Sofía Bernette: Me gusta Sofía porque es un balance muy ajustado entre el clásico estereotipo de “chica buena” y “chica mala” pre-adolescente. No necesitamos verla más de 5 segundos para darnos cuenta de que Sofía es una buena buenaza, inteligente y super capaz. Pero la vida va en su contra y la lleva a revelarse, a empezar a salir y emborracharse y hacerle imposible la vida a su madre. La relación entre ambas es muy interesante y es muy fácil empatizar con ambos lados del conflicto, entendiendo el enojo de Sofía y la incomprensión de su madre. Sofía, además, funciona cómo los ojos inocentes en la serie, en como ve a la ciudad, sus eventos, y la política y sus funcionarios.



Jeanette Desautel: Jeanette es LO MAS, y es la entrada de Treme en el mundo de la gastronomía. Una Chef que se dedica en la primera temporada a luchar por su seguro y garantía de los daños que recibió a causa del huracán, intentando mantener su restaurant que se va a pique. En la segunda temporada, harta de todo, decide irse a vivir a Nueva York y la serie la sigue, dando un refrescante cambio de foco en otro ambiente con otros personajes, lidiando con todo tipo de cocineros desde el facho terrorífico hasta el restaurant de David Chang que parece ser el sueño de cualquier cocinero hecho realidad. Al comienzo de la serie, Jeanette tiene una relación media chonga con Davis, que puede resumirse en una sola frase que le dice ella a él en un bar: “No te das cuenta que mi única vida sentimental en Nueva Orleans sos vos? Me tengo que ir de aquí ya mismo!”
Al fin de la segunda temporada, Jeanette consigue una oportunidad y vuelve a Nueva Orleans. Un poco una lástima, porque su vida en Nueva York, con sus dos roomates fumadores de porro, el cambio constante de trabajos y sus one-night-stands desastrosos eran un gran soplo de aire en la serie.



Albert y Delmond Lambreaux: Dos personajes que se entienden mucho mejor juntos. Albert Lambreaux es un jefe indio de Mardi Gras, que sigue una vieja tradición surgida de la mezcla cultural entre los indígenas nativos con los negros esclavos que llegaron a Estados Unidos. Albert es un viejo terco, terco, terquísimo, obtuso super fiel y conservador a sus creencias. Decide volver a Nueva Orleans luego del huracán, solo, y se dedica a re construir su vieja casa a mano, negándose a que su familia colabore con él. Todos conocimos a un viejo amargo y terco y encantador como Albert.
Delmond es su hijo cool (en el sentido más elegante del término), un trompetista éxitoso en la escena de jazz más tradicional de Nueva York. La relación entre ellos es interesantísima, de cómo se rechazan pese a que se dediquen a lo mismo y sigan diferentes tradiciones. Hay cierta escena donde el padre va a ver a su hijo a un show en Nueva York. En el medio del set, podemos ver como Delmond mirá al público mientras toca y ve a su padre totalmente en otra, ignorando el show, charlando con otra gente. Al bajar del escenario, Albert lo felicita diciéndole que vio todo el set nota por nota y estuvo buenísimo.
De a poco en la serie sus mundos musicales se van fusionando de a poco (literalmente, podríamos decirlo) y su relación se vuelve un poco más saludable, pero sin obviar la terquedad absoluta del padre, que cede lentamente al mundo de su hijo pero sin admitirlo jamás. Delmond, lentamente, empieza a aceptar y apropiarse de la tradición indígena de su padre, encontrándose más identificado con ella que con el jazz tradicional que interpreta.



Annie y Sonny: Mmm. Esta pareja tal vez sea lo menos interesantes de la serie, pero igual merecen ser mencionados. Ellos son músicos callejeros, Annie tocando el violín, Sonny el teclado. Su relación se va desarmando en parte por la adicción a las drogas de Sonny y el talento natural de Annie y las oportunidades que le surgen a causa de eso, contrastado con las habilidades de su pareja y la vida bohemia que llevan.
En la 2nda temporada están separados. Annie sigue por su camino tocando en mejores lugares y con mejores músicos, mientras que la historia de Sonny sigue el clásico trayecto de caída y redención, que es un poco aprovechado para mostrar la vida en el puerto pesquero de Nueva Orleans. Nada muy destacable, pero son lindos de ver, especialmente a Annie tocando el violín, papel que hace Lucía Miccarelli, una violinista clásica. Realmente, verla y escucharla tocar es todo un placer.


Final

Una cosa que hablé con Javier sobre Treme es el rol de la música en vivo en la serie. Además de ser un hilo conductor, cada show y parte donde tocan bandas (que pueden ser 3-4 por capítulo) no son sólo un decorado, pasan cosas, eventos y emociones en el medio de los shows, que son importante para el desarrollo de la historia. Peleas, gente que no esta conectada con su banda, boicots en vivo, y mucho más. Es muy sutil y esta solucionado todo de una forma muy elegante. Y nunca vi una serie donde puedan mostrar tan bien las dinámicas de lo que es tener una banda desde dentro, así como la composición de las canciones, el conseguir fechas, la relación entre bandas y sus músicos, los egos, etc. Cuando muestran a un músico haciendo un tema mediocre, por ejemplo, REALMENTE es un tema mediocre. Lo mismo cuando alguien hace una buena canción o interpreta una buena versión. El desarrollo de la banda de Dj Davis, en la cual se da cuenta que la banda es demasiado buena para él mismo y termina auto-echándose de la misma, es genial. Y también la participación de Sonny en la banda de Antoine, donde un personaje principal queda totalmente secundario en otro contexto.

Hablé con algunos amigos que se decepcionaron un poco con la segunda temporada. La primera ya tenía eso de ser bastante ‘suelta’(en el sentido de 'loose' en inglés) y su mayor defecto era que no tenía un hilo conductor general. Esto se acentúa aún más en la 2nda, donde se agregan más historias y personajes más inconexos, y hay muy poca tensión dramática, y los capítulos se terminan sin que uno se muera de ganas de saber qué ocurre en el siguiente. La 2nda temporada igual agrega en algunos capítulos bastante más violencia y un poco de presencia de la policía, un guiño a The Wire pero también como parte de una realidad bastante dolorosa que ocurrió realmente en la ciudad: El crimen disminuyó a causa del huracán, pero lentamente empezó a volver a los mismos niveles de antes, y esa bajada de la tranquilidad a la realidad progresa lentamente, capítulo a capítulo.

Hace un poco más de un año alguien que vino de Estados Unidos comentó que Montevideo le recordaba bastante a Nueva Orleans. Tenemos varios puntos en común: La costa, los inmigrantes, la cultura negra, el barrio sur, la ciudad vieja y conservada. Tal vez por eso me sentí tan cómodo en el mundo de Treme. Terminada la 2nda temporada no estoy todavía seguro sí el formato tan inconexo y borroso de Treme es un defecto o tal vez es una falta de costumbre y es simplemente estamos frente a una nueva forma de narrar historias. Simon descubrió que su fuerte es mostrar pequeños mundos urbanos, y acá utiliza explota eso al máximo: La Nueva Orleans que muestra esta viva, radiante, decadente y hermosa, una conjunción perfecta entre las casas derruidas, las paredes con hongos y humedad, y sus habitantes, cansados, felices, tristes y enamorados que se chocan y cruzan sin parar. Para algunos, falta más drama, emoción, y golpe de efecto. Para otros, es más que suficiente.

martes, 26 de julio de 2011

Mini-Biblioteca Inexistente



Una pequeña selección de algunos artículos que me gustaron mucho, y que además estan conectados en cierta forma: Todos hablan de proyectos personales, intensos y complicados creados mayormente por una pulsión personal, ni por plata ni por fama ni nada de eso.


1) Entrevista a Matt Haughey, creador de uno de mis sitios favoritos en Internet, el blog comunitario Metafilter. Me gusta mucho su actitud anti-startup, y que el es muy feliz con su sitio, sus tres empleados, que le dan para vivir comodamente y sin intentar ser el nuevo Facebook, y en cambio hacer un buen sitio que esta funcionando hace ya 12 años.


2) Entrevista a los hermanos Tarn y Zach Adams, creadores del demencial y complejísimo videojuego Dwarf Fortress. Dos geeks de la vieja escuela, viviendo a sanguches de pavo y gaseosas y picando código toda la noche, solo preocupados por su pasión y su proyecto que “posiblemente tenga su versión 1.0 dentro de 20 años, aproximadamente”. Capos.


3) Excelente introducción al vasto mundo del Fan Fiction. Contando desde sus orígenes en los 60s, los fans de Star Trek, el Slash Fiction, la locura de Harry Potter y la saga de Twilight, así como las visiones tan dispares entre distintos autores que apoyan o condenan este género.

martes, 5 de julio de 2011

¿Single pop del año?



Posiblemente no, pero es un temazo igual y no paro de escucharlo desde que Tom Ewing lo puso en su tumblr. Al menos debe ser el primer tema pop en mencionar a Kate Middleton. Por cierto, esa del video es la versión completa pero yo estuve escuchando más este Radio Edit:

miércoles, 22 de junio de 2011

Hungría.

- Hace un montón que no escribo de música. Estuve escuchando un montón de discos nuevos que salieron este año: Junior Boys, Wild Beasts, Antlers, Bill Callahan. Todo me gustó, pero nada me inspiró a escribir. Así que me pareció mejor escribir sobre el disco que más escuché en lo que va este año, y que inevitablemente va a ir unido a lo que fue el comienzo del 2011.
- En general, uno siempre cae en tratar de escuchar música nueva, así cómo descubrir algunos artistas viejos. Tengo la teoría de que en ese patrón hay un lapso de tiempo musical que uno tiende a ignorar: La música que salió hace unos cinco, seis, siete años. ¿Que pasó musicalmente en el 2007?  Es bastante difícil poder darse cuenta ahora, visualizarlo bien: Uno necesita más distancia. Y todo lo que uno escucha de hace cinco años suena un poco demodé, porque no es demasiado nuevo ni moderno, pero tampoco es realmente viejo o no sabemos (de burros nomás) si lo que escuchamos es vigente o sigue valiendo la pena. Un montón de prejuicios boludos, ya se, pero existen.
- “Hungría”, de Gepe, es del 2007. Haciendo un esfuerzo y pensando en esa época, me acuerdo de cuando salió, de la salida de la folktrónica, o la mezcla entre las bases electrónicas más bien mínimas con charangitos, guitarras criollas y bombos legueros. En ese momento lo escuché muy poco. Y este año, a causa de una trancadera importante con los Dënver y Javiera Mena, decidí volver a escuchar a ver que ofrecía este otro músico del pop chileno.
- Es un disco más bien corto, de 10 temas en 35 minutos. Aunque los primeros temas arrancan relativamente ‘para arriba’, el clima del disco es más bien acústico, sereno y un tanto lánguido. Mucho shaker, maraca, acústicas, algunos climas de teclados, pero por sobre todo la voz de Daniel Riveros. En una entrevista parte del documental ‘Al unísono’ (que pueden ver aquí) el cantante comenta que aunque empezó a tocar la batería y luego se pasó a la guitarra, su instrumento favorito es la voz. Y se le nota, mucho. Gepe tiene una cadencia muy agradable y se esfuerza muy cuidadosamente en pronunciar cada sílaba con la forma e intención adecuada. Es de esas personas que por cómo cantan nos parece que son mejores personas.
- Ya lo hablamos varias veces con Amadeo en este blog, pero lo menciono de nuevo porque Gepe es de esa escuela: Tiene un algo, un no-se-qué, que te da la sensación de que es una persona muy tranquila y que alcanzó cierto nirvana personal. De que tiene la verdad, o que al menos se dejó de joder con ciertas dudas existenciales y esta por encima de esas cosas. Es lo mismo que me pasa (en distintas formas) con Britt Daniel de Spoon, o con John Darnielle de Los Mountain Goats. Escucharlos me da cierta paz y serenidad. Aunque está claro que esta sensación que me dan estos cantantes habla bastante más de mí que de ellos.
- Gepe tocó en vivo en Montevideo, una vez, en la pequeña sala Zabala Muniz, junto con Martín Rivero.  Yo no fui a verlo, pero un amigo sí y me contó esto: Gepe terminó tocando para unas 8-12 personas, cosa que le chupó absolutamente un huevo y metió un gran show bailando y agitando cómo si el lugar estuviera lleno.
- Cuando un día se me ocurrió canturrear la letra de ‘Esgrima’ y de ‘Celosía’ me di cuenta lo difícil que son de recordar las letras de Gepe. Y la verdad que sigo sin entender bien de qué pueden ir bien las letras. Supondría (con el mayor de los respetos) de que no hablan específicamente de nada. Creo que podría estar cantando en árabe, o inventar palabras a lo Sigur Ros, y el efecto emocional de las canciones sería el mismo. La lírica de las canciones es como un agregado, un color, un timbre de teclado, una capa de reverb sobre el disco.
(Se le esta dando mucha bola mediática al pop chileno. Puede ser que haya cosas que no estan taaan buenas de como estén pintadas. Pero creo que lo más destacable que tienen todos sus artistas es siempre una cierta actitud cero-bullshit que tienen todos. No hay una vuelta, un “juego” ni un yeite, ni nada por el estilo en su propuesta. Son gente que hace canciones, siguiendo la eterna y un tanto arcáica tradición del cantautor y no mucho más. Y lo hacen muy bien. Y punto.)
- No creo que “Hungría” sea un gran disco. No creo que su compositor haya pensado alguna vez en crearlo así. Es un disco que se refugia en su pequeñez, en todos sus espacios y silencios. En sus últimos tres temas, tristes y menores. En ‘hebra prima’, que es un tema tan poco apropiado para terminar un disco, y que lo cierra. Y no se me puede ocurrir un final mejor para ese disco.
**
Como buen melómano romántico, siempre tiendo a asociar emociones y situaciones de la vida con la música que estoy escuchando en cierto momento. Un día en febrero iba en un ómnibus a tener una conversación potencialmente muy dolorosa, conversación que terminó aún peor de lo que esperaba. En el trayecto fui escuchando este disco, empezando con “Esgrima”, el primer tema. Me parecía raro escuchar algo tan ‘alegre’ en ese viaje, pero lo hice igual - recién descubría el disco y bueno, quería escucharlo.
Ahora cada vez que arranca “Esgrima” me acuerdo precisamente de ese momento, de ese ómnibus, del calor que hacía, de la ropa que tenía puesta, de las cuadras que caminé, de las cosas que compré en un Kiosco. Y lo extraño es que para haber sido un momento bastante jodido, lo recuerdo con una serenidad y nostalgia agradable.  Escucho “Esgrima”, y su letra que no se entiende de que está hablando, y me acuerdo de ese día, y me sonrío. Y ya pasaron un montón de meses, y todavía no entiendo bien porqué pasa. Tal vez podría haber pasado con algún otro disco, u otra canción. Tal vez no. Pero por esas cuestiones es que termino escribiendo cosas como esta.

lunes, 20 de junio de 2011

Lawrence CAPO



Este link es demasiado bueno para dejarlo pasar: Parece que la gente de Domino Records hicieron unos programas de radio especiales la semana pasada, con varios invitados. Uno de ellos fue Lawrence Hayward, de Felt, que armó un programa de 3 horas con una montaña de exquisiteces muy raras de pop e indie de los 70s y 80s, entre otras cosas. Lo estuve escuchando y no conocía casi ningún tema y todo lo que escuché me gusto mucho. Pueden escucharlo entero aquí. Disfruten.

miércoles, 15 de junio de 2011

Chasing Quitely. (O: dos días en Crack Bang Boom)



Resulta que hace unos cuantos meses me enteré de que había una convención de comics en Rosario (la segunda que se organiza ahí, gracias a los excelentes oficios de Eduardo Risso) en la que venía Frank Quitely, uno de mis artistas favoritos, conocido por All Star Superman, New X-Men, We3 y otros, por su estilo fluido, sus diseños de personajes controversiales y hermosos y por ser uno de los mejores storytellers actualmente trabajando en el negocio.

Luego de mucho dudar, decidimos ponernos en marcha, viajar a la hermosa ciudad fluvial de paseo y turismo y visitar la convención con el objetivo de que me firme mi Absolute All Star Superman y me haga un dibujito, un Jimmy Olsen, un sketchito de nada. También pensé en armar mi primer sketchbook temático, pero luego me olvidé y no compré el cuadernito.

Esta es la triste crónica de lo sucedido.

Sábado.

Luego de levantarnos temprano y sufrir los ruidos de nuestra habitación con vista a la calle (muy bonita, pero se escuchaban todos los colectivos, basureros y niños en rollers que gritaban por la calle), nos levantamos, damos una vuelta, compramos un par de giladas, comemos en un lugar de calidad media (buena suprema, fea paella) y finalmente yo me marcho a la charla de Quitely en el reconvertido (aparentemente hace poco) cine El Cairo. Una muy bonita sala, donde CB Cebulski, gordo piola pero que le rechazó la carpeta a mi amigo personal @rigilk, terminaba de contar cosas sobre que pretendían hacer con las ediciones digitales, porque lo habían vuelto Frankenstein al Punisher y etc.

Luego de un breve movimiento e intercambio de público, mucha gente abandonando el auditorio luego de que Cebulski terminara, llegó Quitely y se sentó adelante flanqueado por su traductor y con Andrés “La Papa” Accorsi haciendo el trabajo de coordinación y preguntación de la charla. A pesar de mis miedos, el auditorio no estaba lleno, aunque si tenía una buena cantidad de gente. Yo llegué frenéticamente a pedir mi entrada creyendo que todos los habitantes de Rosario iban a hacer cola para hacerse firmar las nalgas por Frank Quitely.

La charla tuvo muchas anécdotas y momentos interesantes, de los cuales destaco los siguientes:

- Contó que cuando comenzó a trabajar en Estados Unidos, scouteado por DC, obviamente, y su primer trabajo fue Flex Mentallo, Morrison lo había pedido específicamente por su “visión inocente y poco formada sobre el comic de superhéroes”. Que había leído comics de superhéroes de joven, pero se le había pasado y nunca más los había vuelto a tocar ni con un palo, a pesar de trabajar de dibujante, posiblemente porque en 2000AD no hay superhéroes.

- Contó que Alan Gran le propuso hacer “The Scottish Connection” porque los dos son escoceses y que él se sentía emocionado de trabajar con Grant. Que DC le metió mano un montón al guión, que al principio era más detectivesco y casi no aparecía Batman. Que al final, cuando se lo mostró a su madre, ella dijo “tu dibujo está muy bien” “¿y la historia?” le preguntó. “La historia es una basura” fue su respuesta. Cuando le contó eso a Grant, el tipo le dijo “si, la historia es una mierda, pero no te dije nada porque quería que estuvieses emocionado al dibujarla”.

- Contó que cuando comenzaron The Authority con Millar lo veían como un comic más bien de culto, una cosa que tenía muy buena prensa pero no las ventas espectaculares que o bien tenía y no se habían percatado, o tendría una vez que la agarrasen ellos. Que su objetivo era hacer cosas cada vez más zarpadas, indecentes, sangrientas e irreverentes con un comic de superhéroes. Que cuando crearon el grupo de personajes que se parecían a los Avengers, Joe Quesada y Bill Jemas les dijeron que estaba buenísimo lo que estaban haciendo, que si querían los hagan más parecidos. Que el “Capitán América” tenía un pentágono en el escudo y “Thor” una capa igual a Thor. Pero que en DC Comics les bajaron el pulgar y les pidieron que los hagan más diferentes y que, además, les comenzaron a censurar diversas cosas, con lo cual su arco en The Authority, en vez de ser cada vez más sacado, terminó siendo cada vez más calmo y tranquilo.

- Contó que The Invisibles era su serie favorita cuando salía y que durante un tiempo se sentía secretamente dolido de que Morrison no lo hubiese convocado para dibujarla. Y que finalmente cuando este le dijo que le estaba reservando el número final, se sintió muy halagado.

- Contó que siempre se sabía que no iba a ser el dibujante “regular” de New X-Men. Que todo el mundo sabía que no podía dibujar un comic por mes, que se esperaba que el dibuje los primeros números nomás para demostrar el cambio radical en look y tono de los X-Men de Morrison. Que fue muy raro cuando los fans comenzaron a quejarse de que porque no llegaba a dibujar un comic por mes y quiénes eran esos verduleros que lo reemplazaban. Que en una convención, en una mesa llena de artistas de X-Men de diversas épocas, mientras los fans llegaban con sus carritos llenos de comics para que se los firmen Claremont, Lobdell, Madureira o Romita Jr, se sacaban fotos, les pedían dibujitos, a Morrison y a él se les sentaban lejos, les daban dos o tres cositas con asco y los miraban como diciendo “no me contagies”.

- Contó que se fue de New X-Men porque le salió la posibilidad de trabajar en el hardcover de Endless Nights. Que Karen Berger lo venía persiguiendo a Gaiman hacía años para que vuelva a Sandman y que finalmente lo convenció cuando Gaiman le dijo “convocame a este dream team de artistas internacionales”. Que a su historia la iba a dibujar Moebius, pero al final agarró algo mejor, se colgó y nunca la hizo. Que ahí le pidieron que lo supla, de apuro, y hasta le permitieron entintarse y colorearse, algo que jamás le habían dejado hacer desde sus primeros trabajos en 2000AD y que a partir de ahí se volvió más común. También dijo que no se entinta o colorea más porque ese trabajo se paga mucho menos que el de dibujante y que tiene que parar la olla en su casa.

- Contó que cuando Morrison le vendió We3 como “es un conejo, un gato y un perro con armaduras” él primero pensó que era una broma y luego pensó “Quizás esta es la primera idea de Grant Morrison que no es buena”.

- Lo mejor que dijo sobre All Star Superman tuvo que ver con la adaptación animada. Cuando le preguntaron por ella se hizo un gran silencio y Accorsi lo miró como diciendo "bueno, dejémoslo acá, entiendo". Luego Quitely se recompuso y dijo que quería contar como había sido su experiencia. Dijo que le había llegado el DVD y que había comenzado a verlo con sus tres hijos. Que a los 5 minutos quedaba solo uno "y creo que la seguía viendo porque me tenía lástima" y que, finalmente, a los 15 minutos apareció su madre, que lo había ido a visitar y le dijo "¿no me hacés una taza de té?", ante lo cual él se levantó, apagó el DVD y nunca más la volvió a poner.

- Finalmente los fans hicieron preguntas, en general buenas, se notaba que la gente estaba ahí porque le gustaba el tipo y no porque era un artista internacional más. Lo más interesante de ésta sección fue que Quitely dijo haber hablado con Kristan, esposa y manager de Morrison, y que ésta le había dicho que el Mozz estaba trabajando en el guión para “Pax Americana”, el primer one shot de Multidiversity, la famosa serie anunciada el año pasado sobre las distintas tierras del universo DC. Lo interesante es que el one-shot es una especie de continuación / reinterpretación / versión de Watchmen pero con los personajes originales de la Charlton. Y que probablemente cuando retornase de Rosario ya lo tuviese en su casa para comenzar a dibujar.

Luego de terminada la sesión, se apresuraron a correrlo de la sala, un tanto brusca y desagradablemente, mientras un montón de fans se abigarraban a su alrededor con copias de sus trabajos buscando una mínima firma. Yo ni siquiera tenía la cámara así que me perdí de sacarle fotos detrás de su mesa. Los organizadores anunciaron que el día domingo iba a estar firmando y realizando sketches en la convención, así que yo, viendo el quilombo y sintiendo que estaba molestando a un tipo que no tenía pautada esa situación en este marco, volví a guardar prolijamente mi Absolute All Star Superman, que había cargado desde las 10 de la mañana, en mi bolso y pensé “mañana me firma y me dibuja alguito”. Iluso.

Domingo.

Luego de que la señora del hotel nos dijese que no podíamos dejar nuestro humilde (pero pesado) bolso ahí porque “no iba a haber nadie que nos atienda a la tarde cuando tuviésemos que pasar a buscarlo”, nos dedicamos a vagar por la ciudad mientras lo llevábamos de a dos, cada uno agarrando una tirita. Quisimos ir al museo de arte contemporáneo y estaba cerrado. Fuimos a la costanera, nos sentamos a tomar un café, comimos en un muy bonito restaurant “d’immigranti” y finalmente caímos a la convención tipo 15 hs, yo muy ilusionado por encontrarme con mi héroe y finalmente hacerme firmar el Absolute que había cargado desde las 11 por segundo día consecutivo.

En la convención hacía calor. Mucho calor. Y había varios stands con cosas interesantes para comprar, pero sobre todo españolas. Qué extraño mundo el de las ediciones españolas, tan lindas, tan completas, libracos goooordooos con tapas duras y todo lo que hizo un equipo creativo en una serie, colecciones de libritos de bolsillo cronológicas de la Legión de Superhéroes, hermosas reproducciones en tamaño grande de Green Arrow / Green Lantern. Si no fuesen españolas las compraría con tanto gusto.

Me encuentro con Accorsi y me dice que Quitely andaba dando vueltas por la convención, que el tipo habla un montón, chupa y baila. Aparentemente salió con ellos la noche anterior. Me deprimo un poco más pero me recompongo pensando que todavía no subió a firmar, que ojalá se emocione al ver que tengo una edición tan cara de su trabajo, en un país bananero y espontáneamente decida que no puede dejarme ir sin un dibujo, una dedicatoria.

Finalmente llega, sube a una tarima llena de plumines y lapiceras y la gente comienza
a hacer cola para que les firme. En el medio anuncian que los dibujos van a ser realizados con número. Corro hasta el stand de recepción y pido uno. Me dicen que, en realidad, ese número no da derecho a un dibujo, sino que da derecho a participar en un sorteo mediante el cual se adjudicarán una cantidad limitada de dibujos. Me pongo muy nervioso.

Hago la cola, llega el momento de pasar frente a él y pedirle una firma. Los otros hermosos nerds a mí alrededor se asombran cuando pelo el Absolute. El tipo me mira con buena onda, pero obviamente no se conmueve ni siente una ancestral empatía conmigo. Yo estoy tan abatatado que ni me animo a pedirle que me dedique la firma. Capaz que es mejor así. Me garrapatea “Frank Quitely” sobre el cachete de Superman en la página 3. “Thank you very much” alcanzo a espetarle. “You’re welcome” me contesta con una sonrisa. Tengo la cámara pero me parece muy cholulo sacarme una foto con él.

Llega la hora del sorteo. Estoy, de entrada, desesperanzado. Nunca tuve suerte en estas mierdas. Tengo el número 25. Sale el 22 y el 24. Solo cinco números. El mío no sale. Veo mientras los afortunados saltan y se emocionan y se paran admirados mientras él dibuja y les da un poco de charla. Evidentemente no son sketches, sino comissions hechas y derechas, a página entera.

Finalmente salimos del lugar, nos encontramos con @rigilk a quién Eduardo Risso acaba de criticar la carpeta bastante duramente, nos acordamos de que es domingo y nos tomamos un taxi a la terminal.

martes, 14 de junio de 2011

La Biblioteca Inexistente (22).


1)El genial Tom Ewing fue invitado por el blog One Week/One Band para escribir durante toda una semana sobre The KLF y el resultado es un increible repaso de la breve carrera y la extensa leyenda de la banda de Bill Drummond y Jimmy Cauty que pueden leer acá en el orden que las fue posteando.

2)Esta nota cuenta la historia de como un norteamericano estudiante modelo se convierte al Islam y termina uniéndose a los rebeldes musulmanes de al-Shabaab en el sur de Somalia y luchando en una guerra civil para derrocar al gobierno e instaurar un régimen musulman. Creo que desperdicia un poco la oportunidad de ponerse en el lugar del otro y tratar de comprender qué puede tener de atractivo para un joven esa vida (¿un poco de islamofobia tal vez?), pero igual es una historia muy interesante.

3)Kasparov reseña una nueva biografía de Bobby Fischer y lo usa como una excusa para repasar la historia de su propia relación emotiva con Fischer. Si no sabés nada de ajedrez, ni de Kasparov ni de la leyenda de Bobby Fischer, con este artículo te alcanza para quedar bien en cualquier conversación en la que surja el tema.

4)Himanshu Suri de Das Racist comenta sobre la explosión de racismo después de la muerte de Bin Laden y rememora su experiencia como hijo de indios en el post-9/11.

5)Una curiosidad sobre periodismo musical; un tal David Moore recuerda en este post la terrible experiencia que fue, como pasante en Pitchfork, recibir para reseñar el primer disco de una banda nueva que nadie conocía pero todos creían que iba a ser grande y con el que no sabía qué hacer: Funeral de Arcade Fire.

6)Gran artículo de Owen Hatherley sobre por qué Black Box Recorder es la perfecta condensación de una cierta forma de pensar Inglaterra, una apropiación conceptual de sus peores rasgos.

7)Una muy buena entrevista a Gary Busey donde demuestra estar más loco que nadie pero al mismo tiempo es bastante piola y alguien con quién te gustaría salir a tomar unas copas.

8)Un muy lúcido intento de entender y explicar ese fenómeno único del hip-hop reciente que es Lil B como persona, como personaje y como un producto de los tiempos que corren.