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lunes, 20 de diciembre de 2010

Bueno ta.

(introducción)

- Todo empezó leyendo este post de Fluxblog donde Matthew Perpetua mostraba su entusiasmo ante un nuevo tema de My Chemical Romance. La descripción me pareció interesante - la banda dejo su lado hardcore depresivo y se pasaron al power pop energético:

"I’ll be very honest with you: I definitely never anticipated loving a My Chemical Romance record this much, but then again, I also never thought they’d be the band who’d try to make Andrew W.K. seem sluggish and morose. “Planetary (GO!)” is a super-concentrated shot of thrill power, totally overwhelming in its barrage of gleeful, hyperactive hooks."

Escuché "Planetary (GO!)" y me gustó. Me recordó a los daneses cromados y melosos de Alphabeat, pero más aún más energéticos, bomásticos y exagerados. Perfecto.

- Christopher Weingarten es un crítico de rock (él mismo se pone en su bio de twitter "last music critic standing")  que en el 2009 tuvo la demente idea de hacer 1000 reseñas de discos, de discos editados ese año, todos en tweets de 140 carácteres. Lo logró, y siguió twitteando reviews (aunque no tan compulsivamente) en el 2010. También comenzó a escribir en varios medios, incluyendo el Village Voice. Me pareció siempre un crítico como mínimo interesante, y siempre entre los mejores 10-20 discos del año que él elige hay muchas bandas y proyectos totalmente desconocidos, al igual que mucho pop hiper-mainstream, así como hip hop y bandas de las que todos hablan y a todo el mundo le gusta. ¿Snob? Segurísimante, pero me da la sensación de que es Weingarten es un tipo con una opinión bastante formada y personal sobre lo que le gusta y lo que es bueno.
- Así que.. uno de los discos recomendados de Christopher del 2010 es "A Thousand Suns", el nuevo de Linkin Park. En su reseña del disco habla maravillas: "All hail A Thousands Suns, the finest dystopian fusion a major label can buy". Lo compara con el Ok Computer. También dice que la mayoría de la música del disco haría que los rajen a la mierda de cualquier Ozzfest. Pensé: "Bueno, tal vez es interesante".
- ENTONCES... cuando abrí el soulseek y decidí bajarme el "Danger Days: The True Lives Of The Fabulous Killjoys" de My Chemical Romance, dije "fuck off!" y me bajé también el de Linkin Park. Y escuche ambos. Varias veces.

- Antes: En mi vida escuché nada de My Chemical Romance excepto algún video en algúna televisión ajena de algo que me parecía una porquería depresiva al palo que no me decía nada con videos over-the-top. Pero dentro de todo nunca tuve ningún contacto con ellos. No conocía gente que los escuchaba. Es una banda que se hizo popular en el 2004-2006, y ya ahí estaba en mis veintialgo de años, fuera del target de su público. No pasó lo mismo con Linkin Park, que me los tuve que fumar por todos lados entre los 18 y 21 años, en la época que habían sacado el "Hybrid Theory" y el "Meteora". Me parecía una GADORCHA, y no le creía nada a esos rich kids con el ceño fruncido, tan en ese plan "aay, vivo en el suburbio, tengo toda mi vida solucionada y ningún problema, pero ESTOY MUY ENOJADOO!!1".
- (Algo que siempre me pareció interesante es como las bandas establecidas, famosas y con sello mainstream, de vez en cuando se rallan y sacan discos "raros", alienan a su audiencia de una forma u otra, y mandan todo a cagar. Es algo que - como muy bien decía mvc - ocurre desde los Beatles, y muchísimas veces esos discos son los más interesantes de una banda. Tanto el disco de Chemical como de Linkin Park parecían entrar en ese canon, aunque de una forma muy diferente cada uno)
- Pero bueno, la cuestión es que sí, me bajé ambos discos y los escuché, y esto es lo que puedo escribir al respecto acerca de cada uno, que justamente son lo suficientemente distintos y opuestos para que sea interesante hablar de ellos en conjunto:



My Chemical Romance - Danger Days: The True Lives Of The Fabulous Killjoys

Este disco es un ALL-CAPS-FEST. Todo el disco esta tocado con la máxima intensidad posible, las guitarras super distorsionadas, la batería tocada fuertísima, las canciones todas gritadas, TODAS tienen coros y más coros, y todo esta repleto de ganchos, arreglos de sintes y cuerdas. Obviamente, es pretencioso y ligeramente conceptual, con track introductorio, dos tracks de interludio, secciones de spoken word, etc. Pero el disco zafa muy bien debido a que logra nunca tomarse del todo en serio. Es demasiado bombástico y exagerado para eso. Y esta en las antípodas de la oscuridad: Es un disco divertido, dinámico, que no tiene ningún miedo en exagerar y pasarte por encima como una aplanadora. También es, inevitablemente, cansador, y no cualquiera puede soportar entero sus 50 minutos de himnos, ganchos interminables, cánticos heróicos y ritmos al palo sin parar. Pero igual el promedio de los temas es muy bueno y hay muy poco relleno.
Ojo, que uno también puede encontrar mucho para odiar aquí: La superproducción glossy y digital moderna, con todo perfectamente en su lugar, la sobredosis de arreglos, la voz de Gerard Way (que en lo particular no me molesta para nada, pero esa impostación constante puede ser muy ladilla), las baladas mermelosas. Pero lo hacen muy muy bien, y es todo una oda a los sentimientos larger-than-life de la adolescencia, el "vámonos corriendo de la mano a otra ciudad, esto es un espanto", y el "Bailemos que esta por explotar la galaxia" y al muy comiquero "Salvemos a este planeta de las garras de un poder terrible y maligno". Porque parece que Way es escritor de comics y esta bastante metido en el medio y lo conoce muy bien, y todo ese mundo repleto de vueltas de tuerca inesperadas, enemigos gigantes y desconocidos, batallas intergalácticas, y supervillanos esta expresado de forma perfecta acá. Es la banda sonora perfecta para una película de superhéroes. Realmente.
Mellando un poco en las canciones, esta la anteriormente mencionada Planetary (GO!), que sin duda es el tema más brutal del disco - con batería disco incluída! - pero hay otros temas que estan bárbaros. El primer tema, inmundamente llamado "Na Na Na (Na Na Na Na Na Na Na)" es insoportable aunque muy efectivo como intro de lo que se va a venir. Lo sigue "Bulletproof Heart", que es un punk-pop muuy bien hecho con todos los clichés imaginables del género pero que no hay con que darle - funciona. "The only hope for me is you" es uno de los temas donde vuelven un poco a la oscuridad, pero sigue siendo tan exagerado y heroico y repleto de sintes como el resto del disco, con un muy bien estribillo. Hay baladas indie como "Summertime" y "S/c/a/r/e/c/r/o/w", y los temas punkies más guerrilleros, como "Party poison" y "Vampire Money", que cierra el disco y sorprende un poco con la pseudo-desprolijidad, palmas, guitarra con guzz y mugre general. Buen tema para cerrar, ya que cierra con la idea general del disco: Estos tipos se están divirtiendo, mucho. Y cuando logran contagiar su entusiasmo, es genial.



Linkin Park - A Thousand Suns

Bueno, escuchar este disco fue bastante más complicado pero al mismo tiempo más interesante.
Veamos, a los Linkin Park les pegó lo que yo llamo el "efecto Bono" a cara de perro: Tienen treinta y algo, se pudrieron de la guitarra nu-metal chugga chugga, están forrados en guita, se cansaron de ponerla, se aburrieron de estar aburridos y apáticos. Entonces quieren sacar un disco "conceptual", "importante", "politizado", etc. Muchas veces esto termina en una careteada, ya lo sabemos todo, pero "A thousand sounds" es realmente es un disco conceptual, bastante hermético, tranquilo, triste y sereno, para lo que es Linkin Park. Las guitarras eléctricas distorsionadas están ausentes, excepto por algún arreglo ocasional y pequeño. Su violencia necesaria en algunas canciones esta reemplazada por sintes muy mugrientos, beats distorsionados, tambores tribales. ¿Querían conceptual? Este disco no tiene un tema de intro, tiene DOS. Por suerte, todos los interludios están muy bien logrados, son muy musicales y funcionan muy bien como nexo entre cada tema.
El primer enemigo de este disco es bueno, la cantada de Chester Bennington y también de Shinoda, que tiene esa cosa de perfección afinando, lamentosa y dramática que es totalmente infumable. Si podemos superar eso en el primer tema propiamente dicho ("Burning in the Skies") encontramos un tema con muy buenas melodías, que esta todo el tiempo luchando con no-explotar y reventar al pedo. Pero en sí, nada muy nuevo, es una balada con base electrónica y piano, bien armada y producida.
La sorpresa llego un poco más con "When they come for me", con un beats tribales y unos sintes recontra podridos. La atmósfera es agobiante y oscura. El track se mantiene constante en un solo arreglo y un acorde , excepto en el obligado "Puente Sensible"(tm), que por suerte funciona para contrastar con la outro jodida y percusiva. Acá es cuando uno piensa "Epa, ¿Qué le pasó a estos muchachos?".
El disco es relativamente corto, y 6 de los 15 temas son en realidad interludios, o fragmentos de otros temas. Los temas se podrían dividir un poco en las baladas tranquilas y reflectivas, y los temas con más influencia de hip-hop como el mencionado "When they come for me", o "Wretches and kings". Son de los temas más interesantes, donde son solo base ritmica y violencia contenida, y esquivan cualquier contacto con el metal que podían tener antes.
Quizás el tema que más me llamó la atención es "Blackout", con una base que podría considerarse.. indietrónica oscura? con bateria marcial y algunos teclados muy juguetones. Ok, pero sobre eso tenemos una voz que se dedica a gritar sacado en los estribillos al mejor estilo screamo. Pero la música nunca llega a explotar y se mantiene esa diferencia enorme entre la voz y el resto de la música. Queda RARO y muy incómodo, como si en cierta forma se hubieran dado cuenta de que gritar como un desesperado no funciona para nada, o no tiene sentido. "Iridiscent" es una balada de piano con beat electrónico, como otros de los temas del disco. Es bonita y triste. Al final del tema entran en modo Arcade Fire cantando la canción a coro entre varios. Terminan cantando todos algo que podría ser el motto de todo el disco: "Remember all the sadness and frustration / And let it go".
"The Catalyst" es el tema elegido como simple, cosa que no entiendo del todo. Dura como seis minutos y arranca como si fuese Born Slippy de Underworld, con un frase entre el spoken word y el rapeo. Es el tema más electrónico, con un bombo que esta demasiado alto y pone nervioso, y unos stab de sinte noventeros. En el puente de nuevo caen en el piano (bo, basta). Y terminan también con muchos coros, big rock drums y muchos coros - de nuevo, el efecto Arcade Fire.
Y termina el disco. Termina con "The Messenger." ¿Querían baladas? Esto es guitarra acústica (la única del disco) y voz y un poco de.. sí, piano, pero nada más. Dura 3 minutos, la canción propiamente dicha más corta del disco.
"The Messenger" es una buena canción, breve y triste. El problema - para variar - es la postura vocal, cantada totalmente desgarrada y rota y exageradísima. La letra es muy simple y cierra con la línea de todo el disco - un rayo de luz esperanzador ante un posible apocalípsis. Pero esa forma de cantar.. ay. El Horror. ¿Pero qué onda, que pasaría si la canta otra persona? ¿Sí esta canción la cantas bajito, y chiquita? ¿Sí esta canción la hace como cover no se, Springsteen?

En fin. Es un golpe raro para el final del disco, y te deja - de nuevo, la misma sensación, - incómodo. Digamos, es Linkin Park, y tienen un montón de ideas estéticas y conceptuales que no me gustan para nada, pero éste es un buen disco, es un disco sincero, e interesante.

Escuchar estos dos discos me hicieron pensar bastantes cosas. En la construcción de los gustos. En que pasaría si uno realmente escucha todos los discos que realmente salen todo el tiempo. Pero no, uno termina bajándose la última garcha de no se, Japandroids y evita - en cierta forma, justificadamente - todo el Mainstream. ¿Y qué onda realmente con estas bandas? ¿Debería explorar todas sus discografías? ¿El anterior de Linkin Park qué onda? ¿Vale la pena escucharlas? ¿Quién es uno para decidir que vale la pena escuchar y qué no? De repente a uno le cae un "che, escucha esto, en realidad esta bueno", y uno prueba. Y puede rendir, o no.

En enero de este año escribí un post con una conclusión un tanto similar, acerca de la confusión acerca de las reseñas, de como es difícil a veces que uno pueda alcanzar otro tipo de música. En ese caso, me refería a la música de otros países, lejanos, música a la cual no accedemos. Esto es un poco lo mismo, pero al revés. En fin, siguen siendo reflexiones sobre como funciona la industria cultural en cierta forma, que a mi me sigue confundiendo y me hace reformularme algunas cosas. Y mientras todo eso siga pasando, bienvenido sea.

lunes, 13 de diciembre de 2010

New Love


Una cosa que parecen tener en común casi todas las bandas nuevas que me interesaron de verdad en los últimos tiempos es su cercanía a Jamie Stewart de Xiu Xiu, digamos que si jugáramos “Seis grados de Jamie Stewart” todas esas bandas estarían a como mucho dos grados. Parenthetical Girls, Cold Cave, Casiotone for the Painfully Alone, YACHT, The Blow y alguna más que no me acuerdo. La última en agregarse a esa lista es Former Ghosts, un proyecto de Freddy Ruppert, anteriormente responsable de This Song is a Mess But So Am I, acompañado por Nika Roza Danilova, a quien deben conocer como la ascendente Zola Jesus, y el mismísimo Jamie Stewart.

Descubrí Former Ghosts hace poco con el video de “Taurean Nature”, un video tristísimo e incómodo para una canción particularmente emotiva, me enteré quienes estaban ahí y escuché los dos discos inmediatamente. Su último disco, New Love, es bastante superior al primero (Fleurs) y entró rápido a mi lista personal de mejores discos del 2010.

El sonido es similar al de los otros proyectos de sus integrantes, durísimo, atonal, hecho de sonidos y fragmentos que no terminan de formar una canción y con la voz funcionando como elemento cohesivo y llevando todo el peso emocional. Ruppert pertenece a la misma escuela de cantantes exageradamente dramáticos que Jamie Stewart. Es una escuela difícil, lo sé, a mi me gusta particularmente pero está lleno de gente que le va a parecer inescuchable, como al tipo que reseñó el disco en Pitchfork, que no entiendo si lo critica por no cantar como él quiere o por no hacer música lo suficientemente escuchable, o no sé qué. No importa, la mitad de las veces no entiendo qué dicen las reseñas de Pitchfork, supongo que el tipo quería otro Cold Cave.

Todas las reseñas que leí todas parecían confundidas, como si no supieran qué pensar de lo que estaban escuchando, incluso las positivas. Todas pedían más sutileza en la voz o en la música o menos ruido o que se parezca más a Zola Jesus o más a Xiu Xiu. No voy a decir que el disco sea perfecto (aunque tenga un par de temas perfectos) pero pareciese que el mayor defecto es ser poco amable. No, no es un disco muy pop, no es un disco amable, pero es intenso, emotivo, revulsivo y personal, como la música de todas esa gente tan endogámica que mencioné antes hace en la periferia del indie. Intraducible al canon de Pitchfork.

Las letras de New Love parece girar alrededor de la idea de una nueva relación y las formas en las que puede desenvolverse y la voz de crooner torturado, densa y grabada con eco de Ruppert es justa para sus letras y da los mejores momentos del disco. Como “New Orleans”, uno de los temas más lindos y emotivos que escuché este año, con Ruppert diciendo son la voz temblorosa eso de “It’s my fault, I fell in love in the first place” o esa genialidad del resentimiento que es el estribillo “Taurean Nature” (“And everyone that comes after you I will love them more than you, just to spite you”). Es un disco que se desarrolla lento sin apuntar a la canción y sin preocuparse mucho por convencerte, con toda la intensidad puesta por la voz de Ruppert que no es un detalle más del disco sino que es el disco.

martes, 7 de octubre de 2008

Skeletal Lamping


Tenía miedo del nuevo de of Montreal. Me pasa siempre que está por salir el disco nuevo de una banda que me gusta mucho y podría ser una decepción absoluta. El adelanto que había escuchado ("Nonpareil of Favor", el primer tema) no me había cerrado en las primeras escuchas y ya estaba esperando lo peor. No se imaginan lo contento que estoy de poder decir que mis miedos fueron infundados.

Este es el disco más alejado del pop que hacían en su primer etapa y el menos cancionero. El sonido del disco está anclado alrededor de lo que ya se veía en los temas con más groove de la segunda mitad de Hissing Fauna y hay algún tema que es directamente soul, deforme, pero soul al fin. Si el anterior narraba la transformación de Kevin Barnes en su alterego Georgie Fruit, en este disco el alterego tomó totalmente el control.

Los temas son difusos, parecen compuestos de fragmentos apilados uno encima del otro más que como canciones, muchos no tienen estribillos, entre bajos densos y falsetes se deshacen y se rearman y de repente son otro tema. El disco entero funciona muy bien como una unidad, como una sola pieza dividida en partes.

Todo esto lo convierte en el disco más hermético de la banda. Me tomó tres o cuatro escuchas empezar a entender por donde iba y poder ordenarlo mentalmente y varias más para que realmente me encantara. Esto, no entender algo a la primera vez, tener que hacer un esfuerzo, encontrarme con algo que no viene predigerido para que la prensa se lo de de comer en la boca al público, es algo que hacía mucho que no me pasaba con un disco "indie", más o menos desde el anterior de of Montreal, y me hace sentir tan bien.

Vuelvo a sostener que of Montreal es la única banda que muestra una posible alternativa al aburrimiento generalizado del indie. Es una banda única en este momento. Es una banda que a la mitad de su carrera cambió totalmente de sonido, les funcionó y siguieron evolucionando por ese camino hasta sacar los dos mejores discos de su carrera (sí, creo que este es el mejor después del Hissing Fauna) mostrando una inquietud creativa inusitada en el ámbito de la música pop actual. Especialmente en una banda que es capaz de sacar discos como estos y al mismo tiempo sigue siendo atractiva para el tipo de chico indie que lee (o escribe en) Pitchfork. Estoy esperando a ver la reseña de Pitchfork y demás. Con el Hissing Fauna siempre tuve la impresión de que hablaban bien por compromiso y por lo que la gente estaba hablando del disco, pero que apenas podían disimular el desinterés y remarcaban en las reseñas que se podía ver con esfuerzo al viejo Barnes detrás del glam, el soul y la teatralidad. Mientras tanto of Montreal es algo así como la luz al final del tunel del indie y este disco (p)optimista, alegre, divertido, carente de sensiblería más no de sensibilidad, lleno de glam, brillo, sexo y soul podría ser (va a ser) lo mejor que le va a pasar al pop este año.

martes, 8 de julio de 2008

Greil Marcus con Alpargatas

A esta altura ya estoy acostumbrado a no esperar nada de la crítica de rock argentina y debo ser muy inocente si todavía alguna me sorprende, pero la reseña de Ortelli del disco de Banda de Turistas para la Rolling Stone es demasiado.

Si hubiese salido en el de Clarín me habría molestado menos, porque a nadie realmente le importa lo que digan ahí y porque con los años la conclusión inevitable a la que llegué es que es un nido de ratas sin ningún interés por la música ni conocimiento al respecto que están ahí porque queda bien decir que escribís de música cuando te querés levantar minitas, entrás gratis a lugares y es mejor que tener un trabajo de verdad. En cambio la Rolling Stone, aunque en promedio no es mucho mejor, es tomada en serio por un montón de gente que necesita su cuota mensual de coolness envasada y predigerida para sentirse un poco más in porque saben quienes son los Klaxons o porque pueden hablar de alguna nueva (o que lo era hace 5 meses) tendencia de internet. Rolling Stone es el manual de música y cultura pop para el que no está interesado ni en la música ni en la cultura pop pero no quiere admitirlo públicamente. Y eso lo sabemos todos, así que podría dejar pasar esta porquería de reseña sin decir nada, pero no, tengo derecho a expresar mi indignación, sobre todo si alguien tiene derecho a cobrar por escribir esto, así que pasemos a los highlights de la reseña (y aclaro que esto no es sobre la banda ni sobre el disco, sobre los que no tengo nada para decir).

Antes de que termine siquiera la primer oración ya vemos que empezó todo mal (y eso que estoy pasando por alto que empiece hablando del productor) cuando Ortelli nos dice,
Mágico corazón radiofónico suena distinto de todo.
Las reseñas, especialmente las malas, suelen decir más del que reseña que del objeto reseñado y teniendo eso en cuenta hay que ser muy caradura para decir esto porque si hay algo que es seguro es que ese disco no suena distinto de todo, ni las canciones ni la producción. Claro que cuando los únicos discos que tenés es un greatest hits de Creedence, el último de Cerati y el del último hype de la NME cualquier cosa te parece el descubrimiento del fuego. Pero el mismo Ortelli parece no estar seguro de que lo que acaba de escribir sea cierto y dos líneas después (y sigo dejando pasar que está hablando de la producción de Mario Caldato como si fuera Phil Spector y Jack Nitzsche en su mejor época) dice que Banda de Turistas

no son ni emos ni floggers ni indies. Son como Los Gatos con zapatillas Pony.
Después de hacer un chequeo obligatorio de términos cool (me pregunto si esas tres cosas son para Ortelli el "todo" al que BDT se diferencia, si todo se termina en ser emo, flogger o indie y estoy bastante seguro de que podríamos sin mucho miedo calificar a BDT de indie), dice que "son como Los Gatos". Momento, ¿hace dos líneas no decía que sonaban distinto a todo? Igual señalar esa contradicción es distraerse de la verdadera joya de la reseña: no dice simplemente que son como Los Gatos, no, dice que son como Los Gatos con zapatillas Pony. ¿Qué carajo, en nombre de lo que más quieran, significa ser como Los Gatos con zapatillas Pony? Nada, absolutamente nada. Eso significa.

En el siguiente párrafo sigue hablando de la producción, de lo diferente que sería si lo hubiese producido Manza o Juanchi Baleirón, de como tendría más hits de haber sido así (¿evitar que la banda tenga hits es haber hecho un buen trabajo como productor?) y vuelve a decir que este es un disco diferente porque "las voces son instrumentos de la canción". Sí, Ortelli, es cierto. Es cierto porque salvo en algunas tradiciones particulares (como las baladas folk donde la música solo es un acompañamiento rítmico para la historia), en casi toda la música, especialmente en la música pop, la voz es un instrumento de la canción. Doy por sentado que nunca escuchó a Ella Fitzgerald haciendo scat.

Después de eso se siente obligado a citar una letra del disco aunque en el contexto no se note la relevancia y sutilmente nos deja claro que la verdadera validación de la banda es esta misma reseña que está escribiendo.

No es casual que éste sea el primer grupo (¡en diez años!) que consigue la apertura de la sección Críticas de esta revista con un disco debut.
Después de ese breve intermezzo para autofelarse y demostrar que McLuhan tenía razón tira un par de nombres más para dejar claro que él está reactualizado (MySpace, Pitchfork.tv) y la contradicción ataca de nuevo.
El Tucán trae su canción envuelta en un beat estilo Mandioca que reivindica a Kay Galiffi y al Nebbia de la época de El extraño de pelo largo, muy efectivo en su connotación psicodélica, cultural, argentina. Luis Balcarce, la primera guitarra, discute la herencia babasónica ("El canto") como un buen aprendiz de Mariano Roger, y también de Tom Verlaine.
Al menos ahora sabemos que también escuchó el Marquee Moon y alguno de Babasónicos, probablemente Infame, y tengo que preguntarme si ya se olvidó de lo que decía unas pocas líneas más arriba sobre sonar diferente a todo y si le parece que en este momenteo comparar a una banda con Babasónicos es de alguna manera halagador.

Un fallido arranque posmoderno después ("las canciones son como un happening, sobre la marcha se estiran hasta completar la estructura") aparece la segunda joya de la reseña, mucho más sutil que la anterior pero no menos jugosa.

Los BDT quizá no sepan cómo ejecutar sus instrumentos a la perfección (todavía), pero conocen perfectamente las formas de una canción.
Es fácil dejar pasar esta frase a primera vista, pero con más detenimiento debe ser la frase más clave de toda la reseña. Primero porque nos deja bien claro desde que concepción arcaica de la música habla Ortelli que hace que le parezca necesario mencionar el desempeño técnico de la banda pensando que un instrumento que suena bien y es funcional a la canción podría estar mal tocado (espero por el bien de su salud mental que nunca escuche a las Shaggs o Half Japanese). Pero la palabra clave acá es "todavía". Todavía tocan mal, porque esta es una banda a la que Ortelli le ve futuro y para él la evolución es aprender a tocar a la perfección. Creo que esto nos deja unas cuantas cosas claras.

A lo largo de la relativamente corta historia de la música pop hay apenas un puñado de críticos que realmente aportaron ideas interesantes mientras que la gran mayoría es un grupo heterogéneo compuesto de fanboys, acólitos, epígonos, hipsters, nostálgicos, snobs, bananas, "amigos de", vendedores de pescado podrido, cazadores de modas y pronosticadores del tiempo unido únicamente por el (en mayor o menor grado) desinterés general que todos ellos realmente sienten por la música. El principal problema de todos ellos es que fallan en ver que lo que un crítico debería ser capaz de hacer es ofrecer diferentes formas de pensar y entender la obra, diversas formas de acercarse a ella y al contexto cultural del cual surgió antes que decirnos que deberíamos escuchar, que es lo que se viene o simplemente aclararnos si vale la pena o no que compremos un disco (el famoso crítico pronosticador del tiempo). Hasta que puedan ver esto me alcanza con que por lo menos no hypeen bandas usando metáforas con marcas de zapatillas.

lunes, 4 de febrero de 2008



El sábado decidí ver Juno, la supuesta nueva gran pelicula indie que está cosechando muchísimas buenas críticas y esta nominada a mejor pelicula en los Oscar (bah, como si los Oscar a esta altura tuvieran algun significado cultural, whatever). Habia leido algunas reseñas negativas, en particular por su "tufillo indie", pero yo me dije "bueno, ocurre que me encantó Ghost World, y me gustó mucho Little Miss Sunshine, y bueno, me gusta Camera Obscura, asi que no tendría problemas con esto..".
Right?


Wrong.
La pelicula es completamente insoportable y acumula la mayor cantidad de Hipster Bullshit posible en su hora y media de duración. Esta hecha tan descaradamente para un público objetivo (lease, fanaticos de Maths and Physics Club de 16 años), dejando bastante de la historia y el desarrollo por detras, por sobre un montón de ideas "indies" y "cutes".
Varios de los temas de la banda sonora me gustan. O sea, tiene temazos, como "Piazza, New york Catcher" de Belle and Sebastian, "I'm Sticking with You" de VU y el Tema de la Pelicula, el genial "Anyone else But You" de los Moldy Peaches. Pero si los tarados de los directores ponen 15 TEMAS todos acustiquitosos y delicaditos e iguales uno atras del otro pierden todo el encanto y es algo completamente empalagoso y saturante. O sea, "Anyone else But You" funciona porque en ese disco hay temas ridiculos y temas como "Who's got the crack?" y "Downloading porn with Davo". Ahi, ese tema funciona perfecto. Despues de escucharlo entre miles de temas similares (y más temas de Kimya Dawson, ex-MP), pierde todo posible encanto.
¿Era necesario mencionar constantemente a bandas como a los Stooges y The Runaways? ¿Poner como tema favorito de un Hipster de 40 y pico a 'Superstar' por Sonic Youth? ¿Que fuese un músico frustrado, que colecciona Comics y le gustan las peliculas Gore? Pero la Soundtrack... Todos esos temitas torpes acústicos... uno atras del otro, como haciendo que todas las escenas de la pelicual se mantengan bajo el mismo clima "ameno" y "sensible". Absolutamente todo, los colores, la edición, los cartelitos que muestran las estaciones, TODO en la pelicula patea para el mismo lado, ese mundo sencillo y ameno, en colores pasteles y donde ser quirky y diferente no esta tan mal (despues de todo, en esta pelicula nos damos cuenta de que aunque seamos diferentes, somo todos iguales).
Pero esto seria algo no tan grave si sobre toda este halo hubiera una gran pelicula, pero no la hay, ni por la historia (que no es la gran cosa ni ahi), ni por el libreto lamentable, con dialogos über-cute, el personaje demasiado chillón de Ellen Page, conversaciones forzadísimas (como cuando los padres charlan solos al descubrir el embarazo de su hija), y los dialogos de la futura pareja de padres que adoptaran al hijo. Los actores en realidad son bastante buenos (y se las ingenian a manejarse con las líneas pésimas que tienen que decir) pero igual nunca se crea mucha empatía y todo la pelicula se pasa de liviana. Se puede rescatar a los personajes de los padres ( que estan muy bien y se van bastante del cliché de 'padres de adolescentes' ) y Michael Cera, que esta muy bien y es simpático el personaje. Pero ta. Como me dijo Amadeo ayer: "they took our Youth and packaged it". Y como todo empaquetamiento, dejaron afuera (COMO SIEMPRE) lo esencial y dejaron solo lo vacio y sin contenido.

sábado, 15 de septiembre de 2007

El jueves tuvo lugar el evento cinematográfico del año. Algo que no pasaba desde hacía varios años y no va a volver a pasar por varios más. Se estrenó una nueva película de David Lynch y se llama INLAND EMPIRE.



Habiéndola visto una única vez (y una sola vez siempre es poco para una película de Lynch y cada vez que uno las vuelve a ver tiene ideas completamente diferentes al respecto) y hace tan poco mis ideas sobre la película están frescas, y aunque cometí el error de leer reseñas, discusiones y opiniones ajenas antes de ponerme a escribir esto no creo que hayan afectado mucho mi primera impresión. Sobre todo porque las lecturas más coherentes que leí se concentraban en los mismos puntos que me llamaron la atención.

En lo que mi experiencia de Inland Empire parecía diferir de la mayoría de la gente que leí es que mucho hablan de que estaban desbordados de ideas y no sabían por donde empezar. Yo tampoco sé por donde empezar pero precisamente por todo lo contrario, no tenía ni una idea clara al terminar de ver la película y todavía no la tengo. Lo único que sentía cuando terminó era una enorme sensación de vacío e inquietud.

Ni siquiera me atrevería a intentar explicar de que se trata la historia. La clásica pregunta inevitable cada vez que uno le habla de una película a alguien, "¿De qué se trata?", ya no se aplica a esta película. Posiblemente porque ya no es una película en el sentido tradicional de la palabra. No hay ni una historia ni personajes claros y reconocibles. Inland Empire es un hecho, un suceso, una experiencia. No es una película.



La otra pregunta clásica "¿Te gustó?", tal vez quede obsoleta también para Inland Empire. Como dije, no es una película, es un suceso y no está ahí para ser aprobado o desaprobado por el espectador. Como un tornado que pasa sobre un pueblo y no está ahí para que nos guste o no, simplemente está y lo único que podemos hacer es calcular los daños.
Intentar plantear acá una teoría sería ridículo. No solo porque sé por experiencia lo decepcionante que es el misterio de una película finalmente resuelto sino porque intentar ordenar y decodificar el laberinto de la película es una ridiculez. Explicar de que se trata es como intentar describir claramente algo visto solo de forma borrosa por el rabillo del ojo. Inland Empire es el equivalente cinematográfico a eso, una imagen apenas percibida que se mueve a medida que uno mueve la cabeza para verla mejor y no nos deja nunca ver más que colores difusos, formas confusas, bordes y límites borroneados.

No leí hasta ahora ninguna teoría que no dejara una parte enorme de la película afuera y la simplificara hasta convertirla en no mucho más que la historia de una actriz tratando de meterse en papel o una larga alucinación o sueño. Es que es tentador caer en estas explicaciones fáciles para librarse del aparente vacío de sentido y de la sensación que provoca.

Pero estas explicaciones eliminan la ambigüedad y convierten en unidimensional la multiplicidad de niveles en los que la película funciona. Y principalmente lo que no logran reconocer es que ese vacío de sentido es solo aparente, la ausencia está planteada como un valor positivo. No hay que intentar reponer totalmente el sentido sino reconocer el valor de su ausencia, ver que hay agujeros y que no podemos llenarlos y apreciarlo, entender como la película funciona y se desarrolla alrededor de esos agujeros que son prácticamente los centros de gravedad de la película. Este es el detalle por el que todas las teorías, como una adaptación del teorema de Gödel, sin importar cuán completas parezcan, siempre terminan basándose en algún elemento que se da por sentado y no puede ser probado con los elementos que nos da la película, siempre queda algo suelto que es indecidible. Como dice en Marc de K-Punk en su post sobre Inland Empire, no tenemos que caer en la tentación de interpretar que todo podría ser una alucinación o un sueño de un personaje porque es la película la que está loca, no los personajes en ella.

Estos vacíos y agujeros, sumados a lo que decía antes de la sensación de que no podemos ver la película más que difusamente, dan como resultado el elemento clave de toda la obra de Lynch, uno de sus grandes temas, la incomodidad. La incomodidad producida al ver algo que reconocemos como familiar, un mundo que conocemos pero que parece funcionar siempre un poco diferente a como debería. La incomodidad, la inquietud producida por ver algo que uno siente que no está viendo completo, la sensación de que algo más grande está sucediendo por detrás de lo que se ve pero que uno no es capaz de comprender. La idea de que uno es un voyeur que se está perdiendo todos los elementos claves de la historia.

En la mayoría de las películas de Lynch este elemento está incluido en la historia. Siempre hay alguien atrás del que no se sabe realmente nada pero parece desempeñar un papel mucho más importante de lo aparente en un esquema en el que los personajes solo desempeñan un papel pasivo como víctimas de su destino o de un plan más grande que ellos. El hombre en el planeta de Eraserhead, el Mystery Man de Lost Highway, el viejo que da órdenes desde atrás de un vidrio, el cowboy y los hermanos en Mulholland Drive. En Inland Empire hay varios (creo que son varios) personajes que desempeñan ese papel. Como el marido de Nikki, el personaje de Laura Dern, que se lo menciona como un hombre importante de un poder enorme pero apenas aparece en la película y cuando lo hace es para darle unos "consejos" a Devon, el personaje de Justin Theroux, co-protagonista junto a Nikki de la película dentro de la película.

El otro personaje clave en este aspecto es la vecina nueva que al principio mismo de la película pasa a saludar a Nikki y empieza a hacer predicciones crípticas y advertencias. Una contrapartida sin buenas intenciones del personaje de la casera en Mulholland Drive.



Y con esa mención a Mulholland Drive tengo que hacer una mención a los paralelismos entre estas dos películas y sobre algo que he visto mencionar a alguna gente por ahí que me parece una increible malinterpretación de la película. La acusación de que Lynch se está repitiendo. Pura mierda. Creo que con esta película Lynch no podría estar más lejos de la repetición. Es cierto que está repleta de puntos en común con Mulholland Drive. Las dos tienen al personaje de una actriz como protagonista, transcurren en Hollywood y llevan como nombre el nombre de un lugar famoso de esa zona, en ambas hay películas dentro de películas y "una mujer en problemas" y ambas terminan con una mujer diciendo una palabra. Pero lo que no parecen notar es que Inland Empire está llena de intertextualidad y casi parece ser el centro del universo lyncheano, el nexo que conecta todos los demás elementos. Ese diálogo indirecto que mantiene con Mulholland Drive lo mantiene muy directamente con Rabbits y Darkened Room, incluyendo fragmentos de la primera serie y reescribiendo el segundo corto dentro de la película. Estoy seguro que si se buscan de forma un poco más quisquillosa se pueden encontrar más elementos, se me ocurren algunos, pero no voy a seguir con eso.

Pero esas similitudes que menciono son apenas superficiales en comparación con las profundas diferencias con las otras películas. Primero, hay que mencionar sí o sí que en esta película se pasó al bando del video digital y juró que no va a volver a filmar en celuloide. Y esta diferencia no es superficial. Lynch siempre se compromete con los formatos que usa y filma en función de ellos. Sus películas en blanco y negro no podrían ser a color, sus películas a color no podrían ser en blanco y negro y esta película no podría haber sido filmada en celuloide al igual que Blue Velvet no podría haber sido filmada en digital.

Pero ese tampoco es el punto más importante, creo que la mayor diferencia está en su planteamiento de las dimensiónes temporal, espacial y ontológica de la película. Todas las demás películas de Lynch (aunque no me atrevería a afirmarlo sobre Lost Highway, tal vez su película más incomprensible hasta esta pero nunca reconocida como tal) tienen una lógica reconstruible con mayor o menor esfuerzo. Eraserhead no es tan ilógica ni surreal ni azarosa en el fondo y Mulholland Drive está llena de indicios que permiten reconstruir la linealidad de la historia y tiene una división muy clara entre el sueño y la realidad.En cambio Inland Empire no tiene ningún indicio y la división entre realidades está totalmente borrada. Donde en Mulholland Drive era correcto preguntar "¿Esto es real o no?", en Inland Empire la pregunta pasó a ser "¿Qué es esta realidad?¿Cuántas realidades hay?¿Qué es la realidad?¿Dónde empieza una y termina otra?". Ni siquiera hay un punto de quiebre en el que se deje de entender y explote todo. Desde el principio mismo, con la aparición de la vecina (e incluso antes), no estamos seguro de a que personaje estamos viendo o de en que momento está transcurriendo. En Inland Empire no hay límites claros. Todo es real o todo es irreal, todo el tiempo pasado, presente y futuro es simultáneo. Empieza con una luz y unas letras gigántescas en las que se lee INLAND EMPIRE. Termina con los personajes cantando y bailando una canción de Nina Simone.

Y en el medio hay una chica perdida llorando en un cuarto, en una televisión se ve una sitcom absurda con tres conejos y un laugh track que se escucha sin aparente razón, una actriz que consigue un papel, una remake de una película nunca terminada, una maldición gitana, una quemadura de cigarrillo en seda, letras escritas sobre una puerta, un romance que no debería ser, una calle nevada en polonia, un destornillador clavado en un abdomen, la frase "mirame y decime si ya me habias visto", un grupo de prostitutas que hacen una coreografía al ritmo de "The Locomotion", un agujero entre el canal vaginal y el intestino, una mujer con una pierna amputada.

Que hacer con todos esos elementos depende de uno. Es una elección de cada uno, aunque la verdadera elección es si uno quiere tener una experiencia cinematográfica trascendental verdadera o si quiere ser alimentado en la boca por alguna película que vamos a olvidar 10 minutos después de salir de la sala. Si la elección es la primera, INLAND EMPIRE llega tan lejos como creo que el cine puede llegar, si no, bueno, seguro que están dando alguna película con Tom Hanks o algo así.

lunes, 23 de julio de 2007

El pop japonés es un género fascinante en el que lamentablemente nunca nos sumergimos y por eso no tuvo hasta ahora ni un pequeño lugar en este blog y creo que ya es hora de empezar a revertir esa situación. Supongo que para muchos escuchar pop japonés supone superar un montón de prejuicios (no para mi porque creo que a esta altura ya perdí todo prejuicio, vergüenza o criterio sobre mis gustos musicales) y aún si no es ese el caso introducirse a un género tan vasto y con una cantidad tan grande de artistas cuya historia no tiene puntos de contacto con la música que escuchamos usualmente es quedar como un verdadero turco en la neblina y posiblemente dar media vuelta y emprender la retirada velozmente. En ese caso lo mejor tal vez sea entrar desde occidente y hacer la transición gradual y para los que quieran intentarlo, este disco es mi recomendación personal. Es doblemente occidental porque, primero, las cinco canciones que canta Kahimi Karie en este disco fueron compuestas por Nick Currie (AKA Momus), y segundo, porque Kahimi Karie es uno de los máximos exponentes de shibuya-kei, el género más occidental del pop japonés y el que más llegó hasta acá con artistas como Cornelius, Cibo Matto y Pizzicato Five (banda que cada vez que intenté escuchar fracasé irremediablemente y siguen sin gustarme). Bueno, basta de boludeces, al disco.



Kahimi Karie - I Am a Kitten: Kahimi Karie Sings Momus in Paris

1. I Am a Kitten: no engañaría a nadie si dijera que no llegué a Kahimi Karie a través de Momus. De hecho todos los temas de este EP los escuché antes en las versiones de Momus incluidas en su disco 20 Vodka Jellies. En su papel de Serge Gainsbourg posmoderno Nick Currie se dedicó a componer hits para varias cantantes femeninas de shibuya-kei, el género más influenciado por Gainsbourg en la actualidad, y fue su trabajo con Kahimi el que mejor frutos dio. Siguiendo bien el ejemplo de su maestro, aprovechó su imagen inocente y su agudísima voz susurrante para hacerle cantar canciones que eran todo lo opuesto a la inocencia del estereotipo de cantante pop japonesa. El EP abre con el title track y con Kahimi cantando en francés desde el lugar de una gatita que añora ser un ser humano desde que vio a su dueño desnudo. La canción es, como las cuatro canciones que le siguen, íntima y mínima, susurrante e insinuante. Y cuanto menos incómodo es escuchar esta canción cantada por Kahimi y no por Momus.

2. Vogue Bambini: un tema raro sobre beber dry martini mientras lee Vogue Bambini (la edición de Vogue de moda infantil) y desear fervorosamente tener un bebé para vestir con la ropa de Vivienne Westwood que aparece en la revista. La canción más up-tempo del disco, bastante arriba y con coros de Momus. Tal vez la canción que más me gusta del EP

3. Giaponesse a Roma: a esto se debe referir la gente cuando habla de globalización. Una cantante japonesa grabando en París una canción compuesta por un escocés en italiano sobre pasear por Roma en una Vespa. El tema tonto e inocente del disco, pero aún así uno de los más lindos.

4. Nikon 2: ahora sí. Lo mejor para el final. Rienda suelta a la sordidez en el tema más gainsbourgiano del disco con Kahimi cantando en francés como le saca fotos a un gigoló. Creo que en realidad el uso la palabra "gigoló" está equivocado y quiere referirse a un fiolo y no a un prostituto, sobre todo viendo que dice cosas como "Trouver... ton photo Nu avec ta pute" ("Sacarte una foto desnudo con tu puta") o "Toi le gigolo/ Entrainant les filles/ Dans ton lavabo/ Toi tu prends les risques/ Je prends des photos" ("Vos, el gigoló, entrenás a las jóvenes en tu lavabo. Vos tomás los riesgos, yo tomo las fotos"). Gainsbourg sigue vivo en el pop japonés. Seguro que él nunca se imaginó semejante destino.

5. The Poisoners: Como dije, se guardaron todo para el final. Esta debe ser la canción más alegremente perversa que escuché. En la voz de Nick Currie no sería la gran cosa porque es el tema más Momus del disco, pero en la voz de Kahimi es algo completamente diferente. Escuchar esa voz encantadora sin ironía cantando sobre como envenenó chocolates suizos con estricnina y pidió seis millones para dejar de hacerlo y ahora vive feliz y millonaria en las Filipinas es genial. Recuerda a Brigitte Bardot cantando junto a Gainsbourg en el papel de Bonnie y las risas juguetonas del final me remiten directamente a las de France Gall en "Pauvre Lola" o una versión aún más perversa de las de Jane Birkin en "En Melody". La mejor letra del disco por lejos con un personaje que no siente ningún remordimiento por las muertes que causó, y en caso de sentirse culpable se consuela con la idea de su hijo por nacer ("New life made possible by strychnine. Born into a world of cyanide") y dice que prefiere ser un envenenadora que una esclava y una perdedora. Mientras se sigue riendo.

miércoles, 27 de junio de 2007

El jueves pasado, en la pequeña sala de cine/teatro de Central, se presentó en vivo por primera vez el dúo Carmen Sandiego. Con una estética muy cuidada - el escenario decorado con un sillón, en una mesa ratona con los instrumentos, y una lampara de pie y otra en una pequeña mesita, ambos vestidos idénticamente de marrón - hicieron un show extraño, acústico y bastante poco normal para la media de los shows montevideanos.
Lo de Carmen Sandiego son canciones sencillísimas (muchas de ellas no pasan de los dos acordes), con arreglos también bastante simples con variedad de instrumentos (guitarra eléctrica, teclados de juguete, xilofónes, acordéones de juguetes, algun elemento de percusión), arreglos que por suerte aportaban y jamas quedaban como mero decorado. Las letras iban de historias o escenas, muchas veces melancólicas, sobre relaciones disfuncionales, estar (completa y estúpidamente) enamorado, a veces correspondido, a veces, y llegaban a historias verdaderamente sordidas con sexo, situaciones violentas y frustraciones. Las letras, ligeramente recitadas, se escuchaban fuerte, muy claras, y hablaban de cosas simples, directas, y en español, lo cual ya de por si lo hacía completamente diferente a cualquier otro show donde de seguro, todos esos parametros juntos no se dan.



Pero en si lo mejor es como todas las piezas funcionaban, donde podia llegar a fallar nunca falló, los arreglos estuvieron excelentes, a pesar de ser un formato de show tan austero, era sorprendentemente dinámico con subidas y bajadas, jamas se hizo largo y el clima de "amistad" entre músicos y el - muy particular - público al final fue muy bueno.
Y digo "muy particular" es que no es una banda para cualquiera, es música un tanto hermética, repleto de citas (un tema dedicado a un fragmento de la muy buena 'dreams that money can buy', una cita a daniel melero en una letra), y ellos también soy consciente de ello - en un momento muy gracioso donde los cables de las guitarras hicieron ruido, flavio - voz principal de la banda - comento "bueno uds son todos fans de sonic youth, no se pueden quejar de esto".

***

Al día siguiente se presentó por - tambien por primera vez en vivo - Fiesta Animal. Esperandome escuchar algo similar a sus ensayos-drones con base repetitiva y multitud de sonidos y capas sobre ellos, lo que hicieron fue lo mismo pero diferente.
El cambió esencial fue en poner a un baterista sumamente competente tocando en casi todos los temas, haciendolo un show super dinámico e intenso. Era increíble igual ver como podia funcionar una estructura musical tan simple (algunos de los temas parecian estar hechos alrededor de solo una nota) y se mantenia todo super entretenido e interesante.
Pero de cualquier forma, una porción del show se la llevo el público, que estaba completamente sacado y agitaban cual show demente de lightning bolt o los stooges, lo cual convirtio todo el concierto en - es inevitable la redundancia - una fiesta, que se triplico cuando tuvieron la muy buena idea de repartir maracas a todo el público.
Así que en si, el show tuvo un encanto rarísimo, y me dio la sensación de presenciar más una especie de un happenning que un show "normal". Igual sin duda dieron vuelta para muchos el concepto de lo que una banda tiene y puede ser en vivo.

jueves, 14 de junio de 2007

Mother Fist and her Five Daughters

Algunas razones por las que deberían bajar ese disco de Marc Almond que pusimos para bajar en el post número 100 si todavía no lo hicieron.



1-
No creo que Marc Almond conozca siquiera los conceptos de canción de amor o de canción feliz. Marc Almond es todo sobre lujuria, hipersexualidad, afectación, miseria, drama y decadencia en tono invitante. En este disco todo eso está notablemente acentuado por la influencia del cabaret que Almond lleva hasta el punto de lograr uno de los sonidos más seductores y el disco con la atmósfera más decadente que uno se pueda imaginar. Casi te podés imaginar a Almond cantándolo acostado arriba de un piano (espero que esa imagen no los haga dejar de bajar el disco).

2- Arriba usé el término hipersexualidad y es un término bastante apropiado para un disco cuyo nombre es una sutil referencia a la mastubación y que abre con una canción homenajeando dicha actividad. "Mother Fist never gets angry/ Mother Fist she never gets bored/ I don't have to feed her/ I just have to need her" canta Almond en "Mother Fist". Un par de temas más adelante fantasea con enfiestarse con un par de actores porno en su homenaje al ícono gay Judy Garland "Saint Judy". "Now I had a dream/ Well, more a fantasy/ Kip Noll, John Holmes and me/ All in bed we were going O.T.T./ What a sight to see".

3- "Melacholy Rose" podría haber estado en el Non-Stop Erotic Cabaret y haber sido de los mejores temas del disco. El "¿Cómo puede no haber sido un hit?" que todo disco subestimado necesita tener. La siguen de cerca en esta categoría "The River" y "Ruby Red", que ni siquiera el escándalo de su video increiblemente gay y prohibido en UK logró convertir en un hit. Tampoco era para tanto, no llega a ser el video de "Sex Dwarf" (cosa que podrían comprobar ustedes mismos si no hubiesen bajado el video de Youtube).

4- "Saint Judy" no es solo el mejor ejemplo de esa sexualidad over-the-top que mencionaba en el segundo punto, también es el mejor ejemplo del primero. El homenaje de Almond a Garland sería obsceno aún si fuera instrumental. Lentitud exhasperante, pianos fantasmagóricos y escalofriantes, vientos sórdidos y vulgares. Una oda a la decadencia y a los últimos días de la diva. La atmósfera de cabaret de la canción es húmeda y densa. Una canción que pertenece a ese tipo de cosas moralmente reprochables que uno quiere que terminen tanto como quiere que sigan.

5- Es Marc Almond, eso tendría que ser razón suficiente por sí sola.

sábado, 10 de marzo de 2007

Critica de Discos Escuchados Por Encima en la Casa De Amigos (01). Darkel – Darkel



La primera vez que escuché este disco, del cual ya sabia que era el disco solista de uno de los muchachos de Air, (algo que me predispuso de manera negativa, ya que “Talkie Walkie” me decepcionó) me pareció bastante aburrido y descoyuntado.
De ese momento conservo dos recuerdos confusos: escucharlo en casa de mi novia mientras leía y ella chateaba o escucharlo en mi casa mientras buscaba una canción para rellenar un compilado destinado a pasar música esa noche. En el primer caso, no es sorprendente que me haya parecido aburrido: a duras penas logro escuchar algo en el subwoofer que ella tiene en su pieza. En el segundo caso, es comprensible entonces que me haya parecido incoherente o deshilachado, ya que, conociéndome, escuchaba los primeros 10 segundos, los 20 segundos del medio y los últimos 5 de cada canción, esperando encontrar algún gancho. De cualquier modo, un rápido chequeo en mi disco duro y mis back ups no demuestra evidencia alguna de que habitó mi computadora
Hoy tuve el placer de volver a encontrarme con esta porción de cultura contemporánea, en la casa de mi amigo Mats, quien recientemente abandono su trabajo en la filmación de una película. Tucumán es como Toronto o Vancouver, donde filman todas las series norteamericanas.
El tema es que lo comenzamos a escuchar y al principio me gustó tan poco como el último disco de Air (“Pocket Symphony”), que es soporífero. Pero luego comencé a encontrarme con canciones que me recordaban a cosas del “Moon Safari” o, aun mejor, el “10.000 Hz Legend”. Una en particular, promediando la escucha, me trajo reminiscencias de “Radio #1”, lo cual fue muy bueno dado que creo que es una de las mejores cosas que hicieron. No recuerdo el nombre de ninguna canción, lamentablemente. Pero pareciera que tiene tres o cuatro que valen la pena y quizás me lo baje. Lo que recuerdo es que eran mas electrónicas, alguna con un tono “Kelly Watch The Stars” que me parecieron sobremanera pegajosas y agradables.
También es destacable la ultima, la típica “canción lenta, repetitiva y soñadora que cierra”. Me gustó, era hipnótica y nostálgica de una buena manera. Aunque un tanto larga.
En total, 6/10.

martes, 27 de febrero de 2007

Norwegian Blues

Of Montreal es una banda que se me pasó desapercibida por años. Nunca les presté atención y no creía que fueran mucho más que otra banda indie genérica. Hace poco bajé casi al azar algunos covers de varios artistas hechos por Of Montreal y me cayeron bastante simpáticos así que me pareció una buena idea bajar el último disco para ver que onda. No hizo falta más que una escucha para convertirme y cambiar mi opinión completamente. Hissing Fauna, Are You The Destroyer? es el mejor disco nuevo que escuché en mucho tiempo y casi lo único que escuché en las últimas dos semanas (tal vez el disco que más veces escuché en un período de dos semanas).

Pero suficiente de mi experiencia con el disco, pasemos a hablar del disco en sí. Aunque a mí no me sorprendió su sonido porque no era fan de antes, los que sí lo eran definitivamente no debían estar esperando este disco de la banda de Kevin Barnes y compañía. El sonido habitualmente feliz y optimista de Of Montreal está casi extinto y las historias de personajes pintorescos fueron reemplazadas por una única historia con un único protagonista, el mismo Barnes.

Sí, este es un disco conceptual, y sí, es autobiográfico. O casi. Parece que Kevin se fue a Noruega con su mujer donde cayó en la peor depresión clínica del mundo y terminó volviéndose a la cuna del grupo, Athens, Georgia, separado. El disco fue escrito y casi completamente grabado por Barnes durante esta etapa y cuenta esta historia. El disco cae claramente en la categoría de "disco de divorcio" pero la historia que cuenta va un paso más allá y narra la transformación de Kevin Barnes en Georgie Fruit, su alter-ego glam. Pero todo esto va a quedar más claro repasando los temas del disco, así que a eso voy.



Suffer for Fashion: comienzo bien arriba. Eufórico. Se lanzan directamente a la mezcla de synth pop, glam y funk over-the-top que marca el sonido de todo el disco. Es bueno que el primer track deje bien en claro que es lo que el oyente debería esperar. Barnes todavía no está sumido en la depresión, pero algo se vislumbra cuando le pide a su mujer que lo llame para decirle que lo extraña, que intente mantener las cosas "físicas" a pesar de tener 6 horas de diferencia entre ellos y que las vicisitudes le pegan en la cabeza como si quisieran estropeársela para siempre.

"If we've got to burn out, let's do it together. Let's all melt down together"

Sink the Seine: al igual que en todo el resto del disco, la música sigue sin un segundo de interrupción pero cae muy lejos del rapto de alegría y excitación del primer track en un mar de sintetizadores difusos y sutileza indefinida. "Sink the Seine" es un tema corto, de apenas poco más de un minuto que sirve como puente entre la euforia de "Suffer for Fashion" y la depresión de la segunda parte del disco. Como queda bastante claro en el nombre del tema, se encargar de hundir al disco al mismo tiempo que Barnes se hunde en la depresión. O en el Sena buscando no sé exactamente que, pero no importa.

" Thought that if I sank the seine I might find you I might find you"

Cato as a Pun: ahora sí las cosas se pusieron feas. Una canción bien abajo llena de fuzz sobre estar demasiado deprimido como para siquiera poder levantarse a atender el teléfono y querer afeitarse la cabeza. Tal vez sea el tema más deprimente del disco pero tiene el mérito, al igual que todo el disco, de no sonar realmente deprimente. Mientras cada día nos cansamos más de ver bandas cuyos miembros no parecen tener muchas razones para estar deprimidos (ni parecen estarlo) pero hacen un culto de la melancolía y la tristeza y componen música tan deprimente que hace sonar a un disco de Hank Williams como música de fiesta, Barnes compone sobre depresión de verdad y logra nunca caer en el aburrídismo pozo sin fondo de la música deprimente por el placer de ser deprimente. Al contrario, logra una canción que deja la misma sensación de impotencia y resentimiento de una depresión de la que no se puede salir. Para este momento Of Montreal es todo un modelo alternativo de lo que las bandas indies podrías ser.

" And don't say that I have changed, because man, of course I have"

Heimdalsgate Like a Promethean Curse: Barnes se siente en Noruega como Prometeo encadenado a la piedra condenado a que su hígado sea devorado eternamente por un águila y le canta a los químicos de su cerebro pidiéndoles que no estrangulen su pluma en una canción pop perfecta que no sorprende que haya sido elegida como primer corte del disco. Un riff de sintetizador imparable con Barnes encima aullando "C'mon chemicals, c'mon chemic-o-ohohohls" La depresión clínica nunca había sido divertida. Para esta altura el fan ya se debe haber dado cuenta de que no va a recibir lo que esperaba.

" I'm in a crisis, I need help. Come on mood shift, shift back to good again. Come on be a friend"

Gronlandic Edit: línea de bajo húmeda, ritmo fuerte, la voz aguda pero amable hasta el estribillo lleno de juegos de voces y falsete. No creo que nunca antes Of Montreal hubiese logrado una canción tan bailable o con tanto groove y recién va por la quinta canción. Una de esas canciones que te hacen mover la cabeza o el pie más allá de tu voluntad hasta que de repente llaman tu atención con un corte inesperado, una suspensión de efectos dramáticos para volver a lanzarte al mismo ritmo. Barnes está encerrado en la casa de algunos amigos, ya lejos de Noruega, cree que sería bueno entregarse a la religión si no fuera porque están llenas de locos y perdedores, se considera un farsante e intenta olvidarse de toda la belleza que se está desperdiciando con él en ese estado pero sabe que ya va a terminar, ya va a caer de vuelta a la tierra porque la gravedad siempre gana.

"Physics makes us all its bitches"

A Sentence of Sorts in Kongsvinger: y de repente volvió la alegría. Nuestro héroe ya puede hablar de todo en tiempo pasado en la canción más encantadora de todo el disco. Pop alimentado por sintetizadores super alegre pero que corre el riesgo de pasar un poco desapercibida por ser la introducción al nudo del disco.

"Dirty old shadow, stay away don't play your games with me. I am older now, I see the way you operate. If you don't hurt me then you die"

The Past Is a Grotesque Animal: ahora sí, la pieza central. Épica, con casi 12 minutos plantada como un monolito en el medio del disco y cambiando totalmente su curso. 12 minutos de sintetizadores repetitivos y coros loopeados. 12 minutos intensos de energía e ira apenas contenida con Barnes cantando sin siquiera un resto de optimismo, simpatía o amabilidad mientras mira a los ojos de ese animal grotesco que es el pasado para darse cuenta de cuán equivocado estaba y tira referencias a Who's Afraid of Virginia Woolf? y a la Histoire de l'oeil. 12 minutos de los más poderoso que haya hecho Of Montreal. Cuando Barnes grita "Let's just have some fun, let's tear this shit apart" es obvio que la depresión de la primera mitad ya pasó. Tampoco hay más Kevin Barnes, este tema es la transformación y ascenso de Georgie Fruit, su alter-ego glam y con eso el disco da un vuelco de 180º. Sin dudas la piedra basal de Hissing Fauna.

"I'm so touched by your goodness. You make me feel so criminal"

Bunny Ain't No Kind of Rider: en un movimiento similar al del protagonista del disco, la furia de "The Past is a Grotesque Animal" se diluye en un minuto de ruidos y zumbidos indefinidos que de a poco se reagrupa en forma de canción tirándonos enseguida un ritmo que funciona instantáneamente. La canción se desenvuelve, evoluciona y cambia rápidamente desde las melodías vocales de Barnes que sube, baja, para, explota en un falsete mientras rechaza en algún club las avanzadas de hombres y mujeres por igual.

"Eva, I'm sorry, but you will never have me. To me you're just some faggy girl and I need a lover with soul power. And you ain't got no soul power"

Faberge Falls for Shuggie:
denso, húmedo, lascivo, casi funk. Nada que pudieras haber escuchado antes de la banda te podría haber hecho pensar que podían sonar así. Barnes con toda la lujuria que puede. Desempolvó todos sus disco glam y decidió devolverle al indie todo lo sexy que jamás tuvo tirando una letra llena de insinuaciones sexuales en falsete. Lo de Georgie Fruit iba en serio, esta no es la misma persona que hace 20 minutos cantaba sobre estar al borde de una crisis en Noruega.

"Be careful how you touch me. My body is an earthquake ready to receive you"

Labyrinthian Pomp: en la misma clave funkie Georgie Fruit pregunta como querés etiquetar su estilo si es tan superior, como vas a odiar siquiera un detalle si sos tan inferior. Canción egocéntrica de alguien que ni sea acuerda de qué es la depresión y mirándote desde arriba y afectando desdén anuncia "Delinquent days are here again". Posiblemente esta canción pomposa y afectada sea lo más catchy de todo Hissing Fauna.

"I've got my Georgie Fruit on. He's my dark mutation for my demented past time"

She's a Rejecter: otro de los momentos intensos del disco y sin dudas uno de los highlights. Bien arriba, con guitarras filosas haciendo su única aparición en todo el disco y con me arriesgaría a decir que cierto aire a revival post-punk à la Rapture y demás. El tema anterior terminaba en bajón repentino y aunque este suene más animado, no es alegre y suena llena de resentimiento como pocas canciones cuando Barnes canta "There's the girl that left me bitter. Want to pay some other girl to just walk up to her and hit her". Esta canción es un ejemplo del truco principal de todo el disco (aunque donde mas se ve tiene que ser en "Heimdalsgate..."), generar una contradicción total entre el sonido de la canción y lo que realmente dice.

"I'm forever going celibate tomorrow but tonight, like success, knows no shame"

We Were Born the Mutants Again With Leafling: para el final el ánimo del disco se cae de vuelta. O más bien deja una sensación ambigua sobre el ánimo general de la canción y del disco en general, haciendo parecer a la alegría de la segunda mitad pura ficción. Es una canción amable y melancólica, una última suerte de declaración de amor tardía que deja un gusto agridulce como cierre del disco.

" Sometimes we're not legible but we're the same strange animal. Let them say our love is peculiar; don't care"

Para bajar:
Of Montreal - Hissing Fauna, Are You The Destroyer?