martes, 6 de julio de 2010

Visite Baltimore 03: Omar Little.

(Here be spoilers. Beware)



Come at the king, you best not miss.

... I got the shotgun, you got the brief case ... all in the game though

A man got to have a code!

Now you make sure, you tell old Marlo I burned the money cause it ain't about that paper. Its about me hurting his people and messing with his world. You tell that boy he ain't man enough to come down to the street with Omar.


- Omar Little.

Omar es el superladrón. El otro día, en una reunión donde todos éramos fanáticos de The Wire, 3 de 6 dijeron que Omar era su personaje favorito. Carajo, es el personaje favorito de Barack Obama.

Lo que cae tan simpático de Omar es que es el único personaje que es prácticamente independiente de todas las instituciones y, encima, se aprovecha de todas ellas. Vive de robarle a los vendedores de droga. Lo hace un poco por el dinero y otro poco por el orgullo, un poco por la emoción y otro poco porque es lo único que sabe hacer, en lo que creció, porque, en el fondo, también es parte de The Game, aunque sea quién mejor lo conoce y quién mejor se mueve en él. A diferencia de McNulty, que también es un independiente un tanto desquiciado, Omar no tiene la desventaja de estar atado formalmente a ninguna institución. Forma parte del mundo de la droga, pero las reglas de ese mundo no lo atan a ninguna cadena de mando. Se supondría que esas mismas reglas, sanguinarias, adeptas a la lealtad ciega, vengativas, impedirían la aparición de alguien como Omar, con una excepción: que sea tan cauto, tan inteligente, tan capaz de predecir los movimientos de los otros participantes de “The Game” y al mismo tiempo tan atrevido, tan audaz, tan confiado en su propia habilidad como él.

Omar es una anomalía aún más extraña en el mundo de The Wire porque todo su personaje parece arrancado de un plano de “realidad” más ficcional, del mundo de las películas noir, de la tradición romántica de los ladrones con corazón. Su trayecto a lo largo de la serie es una continua lucha entre su idealización y su arrastre hacia el mundo de lo terrenal y lo “realista” a la manera de The Wire.

En algún momento le preguntan a Omar como hizo para sobrevivir en su línea de trabajo, a lo cual él contesta que “One day at a time, I suppose”. Esa es la primera anomalía de Omar: ¿Cómo carajo hizo para sobrevivir tanto tiempo? La serie nos provee de unas cuantas respuestas: planeando, observando, sin dañar nunca a un civil, sin faltar a su palabra, sin insultar (una promesa a su madre muerta), viviendo según un código y una implacabilidad que le permite robar a un dealer mientras va a comprar Honey Nuts vestido solo con su pijama, sin portar ni un arma.

Pero esa fascinación con Omar lo vuelve un personaje un tanto disociado del universo de The Wire. Es, indudablemente, el único agente libre de la serie. Es el único que puede ir y volver entre policías y narcotraficantes, el único que solo se preocupa por sí mismo, por sus intereses y no por las necesidades de la institución a la que pertenece. Esto, obviamente, tiene un grado de ventaja pero también cuenta con su dosis de desventaja, ya que si bien no tiene que lidiar con la burocracia y los jefes inútiles e insoportables, Omar tampoco tiene la protección que brindan estas instituciones (uno de los rasgos más destacables de The Wire es el modo en que muestra que, para aquellos de la calle, matar a un policía es lo más estúpido que se puede hacer y debe ser evitado a toda costa, a riesgo de que te caiga encima todo el peso de la fuerza en una caza despiadada). Por ello, los compañeros de Omar están muriendo o desapareciendo continuamente: nadie es tan bueno como él, por lo tanto nadie que labure con él puede sobrevivir mucho tiempo.

Omar es un personaje lateral, aleatorio y contingente, mientras que el resto de los personajes de The Wire son jerárquicos y piramidales. Esto es lo que le permite moverse con la libertad con la que se mueve y, sobre todo, joder a los otros personajes de la serie. No le tiene miedo a nadie, ni a Stringer, ni a Marlo, ni a The Bunk. El único momento en que lo vemos pasarlo un poco mal es cuando realiza una breve estadía en la cárcel, pero prontamente zafa de tan incómoda situación. Porque Omar, justamente porque no tiene el comportamiento predador de otros narcotraficantes, inspira una lealtad entre sus pocos allegados que va más allá de los miedos a la presión por parte de aquellos que tienen la sartén con el mango (sobre todo dentro del mundo de las drogas). La característica que divide a Omar del resto de los personajes de la calle es justamente eso: que no es destructor, que no erige su fortuna sobre la desdicha de aquellos con quienes comparte posición económica sino, justamente, a partir de los hombres que si lo hacen. Además, es homosexual, un detalle tratado sin importancia por los creadores y escritores de la serie pero que forma una parte fundamental de su carácter, hasta el punto de que sus amantes son sus mejores compañeros de tropelías. Ese es un rasgo que es visto con resquemor y asco por los otros gangsters y que también marca su separación en el mundo homofóbico de la calle. No hay más que recordar que Marlo manda a matar a un pobre segundón por implicar que se la comía.

Sin embargo, esta es una verdad a medias. Omar, a pesar de que por momentos quieran pintarlo como un Robin Hood, no lo es. Les roba a los dealers y no mata civiles, pero luego esa droga es revendida sin importar hacia adonde circula y el dinero, obviamente, es para él. Esta es otra arista siempre presente en la relación entre la serie y Omar, la tensión que existe entre mitificarlo o pintarlo como un ladronzuelo más o, lo que es peor, como un mega ladrón, un mega acumulador de ganancia, que se aprovecha de los más débiles a través de los grandes vendedores a los que roba.

El trayecto de Omar por The Wire, entonces, es un clásico caso de ascenso-cenit-caída: se inicia en un punto en que él ya es una leyenda para la calle pero en el cual nosotros, los televidentes, no lo conocemos. Todavía tiene que demostrarnos porque es tan temido. Y de ahí se produce un ascenso imparable frente a todos los king-pins de la droga, una continua burla y farsa a sus estructuras cuidadosamente erigidas. Solo lo veremos dudar, como hemos dicho, brevemente en la tercera temporada, luego del asesinato de uno de sus compañeros y una confrontación con The Bunk y brevemente en la cuarta, luego de ser encarcelado por un crimen que no cometió. Pero su conciencia no lo molestará durante demasiado tiempo y dará un golpe espectacular a finales de la cuarta temporada, robándose toda la provisión de heroína y cocaína de Baltimore y re-vendiéndosela a los mismos dealers.

Esta evolución denota algo particular: de todos los personajes de The Wire, Omar es el que más se acerca a un estereotipo del género policial. Es el delincuente con buen corazón, la leyenda del bajo mundo, el ladrón con código. Su retorno y deconstrucción en la quinta temporada, entonces, sirven como correctivo a esa imagen, trayéndolo de vuelta al mundo falible y destructivo de The Wire y, finalmente, reduciendo su estatura mítica a un lugar cotidiano, a un mero número y estadística. No vale la pena explicarles exactamente qué pasa, baste decir que Omar la pasa muy mal, que se encuentra arrinconado contra la pared y que los escritores logran que, contra todo lo que nos ha enseñado la serie, nos pongamos de su lado y hagamos fuerza para que triunfe, para luego sacarnos la alfombra de debajo de los pies y entregarnos uno de los momentos más brutales y devastadores de la serie.

La última escena de Omar en The Wire es de un carácter burlesco, patético y al mismo tiempo porta una emocionalidad visceral que nos recuerda que tanto los creadores como nosotros no pudimos evitar enamorarnos de Omar Little.

12 comentarios:

Rea Americana dijo...

Es brillante tu lectura de Omar, pero creo que la brillantez de The wire no quiere dejar ni siquiera ese personaje suelto al azar. Por eso creo que da una pequeña pista de de dónde puede salir un personaje así. (spoiler acá) Mike, el pendejo acorralado y perseguido por Marlo al final de la 5° temp. se convierte en el próximo Omar al asaltar un depósito de merca, casualmente con una escopeta... Una posible sugerencia de que el origen del mismo Omar (o su "lugar" en esa sociedad) puede ser el de aquellos que quedaron afuera de la estructura y no consiguen otra forma de sobrevivir que colgarse de ella de ese modo (eso nos ahorraría las explicaciones morales auqneu no las elimine). Mi personaje preferido también.
Saludos, alto blog.

jav dijo...

matar policías es tan estúpido como matarle a un pibe a Omar.

and then, there is Michael, who we also love.

Alcácer dijo...

Definivitamente, un personaje ficcional que las paga todas juntas en la quinta. Otro personaje que parecería rompera el verosimil de la serie es Brother Mouzone, el killer del bowtie que lee el New Yorker y con quien Omar terminae entiendendose muy bien.

tino dijo...

hahaha Mouzone es grosso también. you know what's the most dangerous thing in america? a nigger with a library card... algo así era.

supongo que en general todos nos encariñamos más que nada con omar y bubbles, pero me parece que el mejor personaje de la serie es stringer bell. lo tengo que pensar un poco más, pero ahí anda.

no están guardando nada para el final, eh? empezaron muy fuerte, no me terminen con un "14. judge phelan"...

Diego dijo...

"Para tener una idea clara del estilo del nuevo regidor, conviene decir que advirtió que jamás entraría en un Gobierno de coalición con un partido en el que sus miembros no hubieran visto completas las cinco temporadas de The Wire, la serie de televisión.

Y eso fue lo que tuvieron que hacer los integrantes del partido socialdemócrata, con el que Gnarr ha pactado para gobernar Reikiavik."

http://www.elpais.com/articulo/opinion/humor/gobierna/Reikiavik/elpepiopi/20100703elpepiopi_3/Tes

Amadeo dijo...

rea: claro, la serie finalmente cierra sobre si misma ese detalle, pero a lo que voy es que: si tantos negros mueren intentando sobrevivir en las calles, omar es una anomalía, y como buena anomalía se acerca más al terreno de lo ficcional que de lo real.

tino, alcacer: de una, brother mouzone es lo máximo.

está todo calculado, muchachos, yo diría que hay un solo personaje que no es muy importante y aparece en un pequeño apartado nomás. mi personaje favorito, probablemente, es o mcnulty o bunny colvin.

diego: nos lo habían contado. al fin islandia tiene algo que vale la pena. (se me pegó la islandiafobia de dario)

Alcácer dijo...

Yo estoy entre McNulty, Lester Freamon Frank Sobotka , Stringer, Prop Joe y Gus Haynes.

tino dijo...

Si tuviera tiempo escribiría algo sobre Stringer Bell como villano shakespeareano. El tipo es lo máximo.

Pero sí, Bunny Colvin, Freamon, Sobotka, Prop Joe, Bubbles, D'Angelo, Bunk Moreland, todos garpan. y ¡SPOILER SPOILER SPOILER! me encanta el final de Bodie (que se parece bocha a Dani Alves).

Amadeo dijo...

bodie es la glo-ria.

Rambler dijo...

Frank Sobotka es un inmenso personaje. Otro muy bueno pese a su corto paso por la serie es Wallace.

Mis favoritos son esos más Omar, Prop Joe, McNulty, Colvin. Aunque estoy de acuerdo en que todos los que han nombrado son notables. Otra mención honrosa: Wee Bey.

Pd: El tío de Omar, que también es su consejero y está ciego, es otro personaje salido de un mundo más ficticio.

tino dijo...

No sé si comentaron ya que los limados del Guardian hicieron un blog para comentar la serie capítulo a capítulo...

http://www.guardian.co.uk/media/series/the-wire-re-up

tino dijo...

http://www.guardian.co.uk/media/organgrinder/2009/jun/16/wire-television

en esta entrada, por ejemplo, comparan a sobotka con john delorean, creador de la versión sin condensador de flujo del auto que viaja en el tiempo y traficante de cocaína perseguido por el fbi.