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sábado, 1 de diciembre de 2012

La Biblioteca Inexistente (29)



 01) De obesa a gordita. Una nota muy bien escrita y bastante jodida sobre el esfuerzo increíblemente brutal que es para ciertas personas el tema de bajar de peso, y la sensación desoladora de poder lograrlo y notar que lo que cambia es más bien poco. Un enfoque bastante diferente a un tema que solemos ver con un final feliz.

02) Una autopsia a "Supernatural", ese disco horrible de Santana que fue un inesperado hit en la carrera ya sepultada del ya veterano guitarrista. Recuerdo que una vez me encontré con ese disco tirado en la calle, lo recogí, lo lleve a mi casa y al final nunca lo terminé escuchando.

03) La muerte del Password, o como las contraseñas simplemente ya no son tan efectivas y nuestros datos están mucho más vulnerables de lo que queremos pensar. Escrito por un editor de la revista Wired que hace unos meses perdió TODA SU INFORMACION por unos hackers de 14 años aburridos que simplemente querían robarle su username de Twitter.

04) El perfil del Dr. Nakamats, inventor japonés demente que va por las 3.300 patentes, incluyendo el diskette, fax, dvd, artilugios bizarros de seguridad, sillas anatómicas que te mejoran la visión y las habilidades matemáticas, una sustancia "55% más poderosa que el viagra y que hace al sexo 300% más divertido", y muchísimas cosas más.

05) Ensayo de Matt Haughney (creador de Metafilter y capo en general de la vida) sobre porqué Twitter es una gran red social y Facebook es apenas soportable. Estoy totalmente de acuerdo con todo lo que dice,  Twitter se trata mucho más del presente mientras que Facebook es todo sobre el pasado, la secundaria, la universidad, las cosas que hiciste, y quién eras antes.

06) Esto no es un artículo, pero son dos documentos conectados. La primera es esta violentísima reseña del disco de Sting "Nothing like the Sun" de 1987, leanla y luego vean la aún más violenta respuesta de Sting que fue publicada en la misma revista. Es interesante porque ya no existen más ese tipo de reseñas (letrada y negativa) y mucho menos nadie se las toma tan en serio. Dos marcas de una época que ya no es hace mucho, mucho tiempo.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Invitados: Javier Frank

La cosa es algo así: Hace una semana mi amigo Javier me mandó el siguiente texto en un .doc. Me gustó mucho y me pareció muy apropiado con lo que yo estuve escribiendo sobre las personas online, como nos relacionamos con las redes sociales y todo lo que tiene que ver con ello. Así que le pedí si le parecía interesante publicarlo en el blog. Accedió y aquí está.

Twitter


Hoy tuve que prender el aire acondicionado de la suite del hotel en modo calor, anoche, en modo frío. La varianza de temperatura en Bloomington es increíble.

Hasta hace poco hubiera escrito eso en twitter, pero ahora no tengo ganas de ponerlo ahí. Bien, en realidad sigo con ganas de escribirlo en twitter pero me reprimo conscientemente de no hacerlo ahí. Es que si escribo en twitter no escribo en ninguna otra parte.

Hace unas semanas conversé largamente con unos amigos al respecto de twitter, de los blogs, de la persona online, del proceso creativo que implica elaborar una persona online y caí en la cuenta de que esa actividad es el único canal creativo que me queda.

Y no me refiero a lo que dice mi persona online sino a la creación de la persona online en sí misma. Todo empezó con el blog, claro. Tenía demasiadas cosas para decir y nadie a quién decírselas. Bueno, tenía a quién decírselas pero eso no me alcanzaba. Entonces arranqué el abra, que está por cumplir como seis o siete años.

El blog, entonces, me permitió expresar un montón de ideas y me requirió un esfuerzo creativo también desde el punto de vista técnico. Por eso elegí hostearlo en casa, amasar Wordpress, jugar con HTML y Linux y DNS dinámico y PHP

Eso me cansó rápidamente y en cuanto pude me pasé a una versión de lo más estándar de Wordpress hosteada en un servidor por ahí. Esa fue la primera cosa que me agotó del blog.

La segunda fue el contenido. Desde el 2006 hay solamente un puñado de entradas y la mayoría son fotos y cosas más bien sosas. Lo que quedó fue el tercer elemento creativo que descubrí al bloguear, precisamente la construcción de jfrank como un personaje online, a fuerza de elegir con cuidado la secuencia de links, textos y fotos.

Esto último es lo que migró a twitter de ese jfrank. La cuenta en twitter la abrí en 2007 pero no la empecé a usar hasta que sentí que había gente mirándome, mirando a jfrank. Es mucho más cómodo usar twitter para eso. El feedback social es infinitamente más obvio que en un blog y por tanto infinitamente más adictivo.

A estos dos amigos les expliqué, de alguna manera defendiendo a twitter y sus usuarios, que cada persona vive y usa twitter de forma única. Que esto que les decía del proceso creativo de una identidad formada por secuencias de tweets y links es lo que a Javier le pasaba con twitter y que a otra gente seguramente le pasaban otras cosas. Y que sí, hay mucha basura en twitter, y que no, que no creo que sea para todo el mundo. Como tampoco era el blog.

El asunto es que ahora siento que lo único creativo que estoy haciendo, que estaba haciendo, era esa construcción de la identidad online y que me estaba consumiendo la poca energía que me deja mi estilo de vida actual para hacer cosas como este texto. Texto que creo no estaría escribiendo de haber continuado usando twitter como hasta ese momento. Es que casi no he usado twitter desde entonces, y me siento mejor. Con más angustia intelectual, con más ganas de decir cosas y sin un sitio donde hacerlo.

Facebook


Al principio, cuando colgué los primeros posts en el blog, le mandaba un email a cada uno de mis amigos y parientes pidiéndoles que lo miren, que lo lean. En suma diciéndoles que ahí estoy yo, que si quieren conocerme del todo tienen que ver esto que estoy haciendo ahora, que ahora estoy mostrando algo que no tenía como mostrar.

En esa época, que ahora parece millones de años en el pasado, la idea de que para conocer a alguien con quien se habla todos los días había que entrar a internet parecía descabellada. Entrar a internet, sí eso también es anacrónico. Más de una vez tuve que explicar de qué estaba hablando. Tuve que contarles que mi realidad se componía de lo que ellos veían pero también de un montón de cosas que solamente se veían en internet. Más de una vez me miraron raro, con incomprensión y condescendencia.

La mayoría de esa gente me miró también extrañados cuando unos pocos años después les respondía que no, que no tengo una cuenta de Facebook y que no es de mala gente no querer ver las fotos de sus sobrinos en la playa (ahora son las de sus hijos o nietos en la paya y en el parque, un montón de bebés babeando por la internet)

Es que Facebook hizo eso: universalizar el concepto de identidad online. Pero la forma en que eso pasó es espeluznante porque para mi, desde muy temprano, la identidad online esa de que les hablo, jfrank, fue una construcción que entendí inmediatamente separada de Javier.

Y aclaro que no fue de entrada. Yo firmé siempre como Javier Frank en el blog y de hecho mis primeras experiencias con lo que ahora llaman SEO fue tratar de que mi nombre completo ranquee alto en búsquedas de google usando como herramienta el lindo PageRank 3 que había alcanzado el abra.

Pero lo entendí relativamente rápido y a pesar de mantener incambiado el pasado (yo soy de la escuela de que una URL debe apuntar al mismo contenido por toda la eternidad internauta como recomienda Sir Berners-Lee) me cuidé de no linkear a mi nombre ni de poner una sola foto de mi cara asociada a jfrank. Es más, ahora trato de que los resultados de búsqueda de mi nombre no apunten a nada que pueda dirigir al curioso a mi blog, o a mi cuenta de Facebook.

Espeluznante decía. Es que Facebook (y LinkedIn si vamos al caso) funciona justamente forzando una relación unívoca entre una persona y su representación online, su representación Facebook.

Y guarda que a mi no me parece mal alguien quiera que su Facebook la represente de la manera más fiel posible, lo que me asusta es que en general la gente que conozco que usa Facebook toma esa unicidad como un dato cuando en realidad es una ficción. Alguien no está en Facebook; las personas tienen cuentas en Facebook y las cuentas de Facebook cuentan una historia, representan un personaje. Facebook es literatura. Mala, trivial, pero literatura.

Y de la misma forma que twitter es vivido por cada individuo de forma única, sostengo lo mismo acerca de Facebook. Ahora tengo una cuenta, bajo seudónimo, que uso para mirar lo que cuelgan (cuelgan, otro anacronismo) algunos pocos conocidos a los que les pasé las señas. Yo elegí no construir un personaje ahí, ellos sí, aunque seguramente no se hayan puesto nunca a pensar en eso.

Microsoft Word


En definitiva lo que me queda es esto. Pensar en palabras escritas en un puntodoc. Sin tener demasiado claro para quién escribo, aunque tal vez por deformación siga pensando y sintiendo las miradas del lector imaginario de el abra cuando tipeo en español y sin rumbo en una computadora.

Incluso puede que cuando le mande este texto a algunos de esos componentes del lector ideal del blog, quienes en definitiva representan la gente cuya opinión me importa, me terminen convenciendo de ponerlo ahí. Tal vez vos me estés leyendo en un browser, aunque eso ya no me importa mucho.

Lo que me importa es que pude escribir esto en un hotel de Minnesota, con la calefacción prendida a pesar de tener que haber usado el aire acondicionado hace menos de veinticuatro horas.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Este post será compartido en Facebook, Twitter y Google+.



En esta pequeña charla, Chris Poole (el gurí fundador de 4chan) nos cuenta como la mayoría de las redes sociales (principalmente, Facebook y Google+) intentan solucionar el tema de la invidualidad de cada usuario de la forma equivocada: “Las redes intentan vernos a nuestras personalidades como si fuesemos espejos, cuando en realidad somos más bien como diamantes: Somos diferentes dependiendo del punto de vista de donde se nos mire”. Es algo muy sencillo que recuerdo haberlo aprendido en sociología de secundaria: Cada persona toma un rol diferente dependiendo de con quien habla y con quien trata. Sin embargo, todas las redes se esfuerzan por tener a TODOS los usuarios posibles y consideran que van a compartir TODO en ellas.

Poole se dedica  más bien al tema del anonimato, de como Google+ inicialmente sólo permitía hacerte una cuenta con tu nombre y apellido reales (gran error), y de cómo Twitter funciona mejor ya que es en base a nicknames y que permite con facilidad utilizar varias cuentas simultáneamente. Pero a mi me hizo pensar un poco en otras cosas sobre como funcionan un poco las redes y la relación que tenemos con ellas.
Cuando apareció Twitter, recuerdo que hablé con Javier y me dijo algo que al principio no me cerraba pero después comprendí: La diferencia entre cada red social es su público. Yo escribo en Twitter cosas que no escribiría en otro lado, y cosas aquí que no escribiría en otro Facebook, etc. Uno de mis lugares favoritos en Internet es el foro de un estudio de grabación donde puedo nerdear de lo que quiera o incluso hablar de inquietudes más personales, ya que a veces está bueno compartir cosas con un montón de nerds de Chicago que nunca conocí y seguramente nunca vaya a conocer. Por eso mismo, que una nueva red pretenda tener a todos los fucking usuarios también no sirve, porque justamente anula que cada red tenga su mismo público. Es algo que escribí hace poco: Tengo un link para enviar que me parece interesante. ¿Donde lo publico? ¿Acá? En Google+? En Facebook? ¿Twitter? ¿En TODOS los lugares?

Quizás por esta razón los foros que tratan nichos particulares siguen funcionando y son tan ricos e interesantes. Por eso tal vez Ravelry (la  red social dedicada al tejido y el  crochet) es todo un ejemplo de éxito, manteniéndose fija su submundo y siendo adorada por su comunidad. Hace como diez años era común que cada persona que paseará por internet tuviera sus varios lugares donde participaba: Su foro de algún videojuego, su salón de chat en el Soulseek, su grupo de amigo reducidos en ICQ. Intentando no sonar inmundamente nostalgioso, no estaba nada mal esa forma de funcionar de Internet a principios de la década. Y no me extrañaría que en un futuro Internet empiece a funcionar más en base a esa viejo fórmula, donde cada uno juntaba comunidades de aquí, alla, y armaba su mundo propio.

viernes, 14 de agosto de 2009

En que nos hemos convertido

Un conocido colega blogger nos bardea porque no hicimos el obituario al guitarrista Les Paul. Falleció a los 94 años, fue un gran colaborador en el desarollo de la guitarra electrica, invento el multipista y fue un guitarrista groso de jazz, y podría seguir escribiendo. No lo hice, ni lo haré. Puse un tweet cortito al respecto, y nada más.

En mi cuenta de bloglines tengo 142 feeds de distintos sitios, blogs, magazines, etc. Siempre lo dejo bastante vacío e intento leer todo. A veces pienso en cuanto leo por día de ellos... alguien debe haber hecho una estadística de cuanto lee uno por Internet, pero deben ser decenas y decenas de páginas por día. Pienso que tal vez con solamente el feed de Metafilter podría mantenerme más que entretenido. Me pongo a concentrarme en lo que leí ayer, y realmente no recuerdo nada en particular.
Sin embargo soy incapaz de leer un puto libro. Me avergüenza horrores, me hace mal. Cuando estuve engripado, semi en cama, pude leer La Hierba Roja, de Boris Vian, que lo tuve por leer desde hace ya dos años. Solo soy capaz de leer cuando estoy extremadamente ocioso. En una época de desempleado, me leí como 5 libros de borges. Despues con algun esfuerzo y en otras vacaciones leí un poco más, pero hasta ahi. Da pena. Pero mientras, tengo los links interesantes de la wiki.

En mi carpeta de música, tengo otra carpeta llamada "2009". En ningún otro año habia hecho eso, pero ahí tengo todos los discos nuevos que me he bajado de este año. Son 44 discos. Hay solo un par que escuche más de 5 veces, y hay bastantes que nunca termine de escuchar directamente. Ahora estoy intentando escuchar el nuevo de Yo La Tengo, que se supone que es mi banda favorita, por tercera vez.

¿Podría seguir, no? Cuantas veces habré escrito un post de 2 lineas con unos links cagados a la wikipedia. Los discos sin escuchar. Saqué un disco hace unos días. Trabaje un año y medio en él y fue de las cosas que más esfuerzo me costó en mi vida. Esta para bajar gratis. Se con ninguna preocupación que muchas de las personas que lo bajaron lo tienen ahí, en su carpeta de Downloads, descansando en su zip, sin abrir. Muchos de ellos quizás ni lo escuchen. Otros escuchen unos temas, les guste, o no, y lo dejen por ahí. No me parece mal. Yo también lo hago. Pienso en el Quaristice, último disco de Autechre que son 22 temas cortos, muy complejos, que requieren muchísima atención y que parece al mismo tiempo un disco muy disfrutable. No se si algún día le pueda entrar.

Hay varias notas que salieron en los últimos meses, que consideran que quizás estamos pensando distinto, al tener este nuevo paradigma de asimilar información en sms, twits, estados de facebook, comments, pequeños posteos de párrafos. Bloggers que dicen estar perdiendo su habilidad de concentrarse en cosas más largas y elaboradas. Que nuestros cerebros se estan adaptando a estas costumbres. Quizás sea una exageración, y solo sean hábitos, y hay que leer más libros, escuchar más discos, en vinilo o en cd, sentado en un sillón, concentrándose solo en eso. Mientras acá estoy, escribiendo esto, mientras trabajo, escucho un disco, y me salta un amigo chateando y gotean twits desde el plug-in de firefox ese tan lindo, que me permite tener al twitter en la esquina del browser, porque es mucho más cómodo.

miércoles, 13 de mayo de 2009

La Modernidad

Bueno, ya hace unos meses que yo, Amadeo y Dario tenemos cuenta en Twitter. Ahora, como agregado al blog pueden ver las últimas poblaciones en nuestros twitters aca al costado a la derecha, donde publicamos links, nos quejamos como viejos gruñones, en fin.. lo mismo que el blog, ¡pero que en 140 carácteres!

lunes, 3 de noviembre de 2008

Que buen estado el de la blogósfera: Los macacos de Wired la embarran con un articulo declarando la muerte de los blogs dando las explicaciones mas pedorras (comentarios? que es mejor twitter? que es mejor facebook?)y después artículos como este lo repiten concepto a concepto. Es totalmente idiota ya que en si el concepto de weblog es tan simple y amplio que ninguna de esas razones se vuelven válidas. un blog es un sitio web con entradas ordenadas por fecha. Una cuenta de twitter es en si un blog, solo que cada entrada esta limitada a 140 caracteres. Si, cambia el resultado, pero cual es?
En este POST Jeffrey Zeldman escribe muy bien en respuesta a esto. Es un tema que ya tratamos en comentarios. Muchos que siguen leyendo desde la explosión de blogs en el 2004 saben que las cosas cambiaron, pero los blogs que quedaron son de los mas interesantes, y en algunos casos los que se tenían que quedar. Muchos otros se fueron. Es comprensible. Nosotros estamos acá.

martes, 20 de mayo de 2008

Life is what happens when you're not Twittering.

Al fin una linda e interesante app de twitter que es interesante para gente que no usa twitter: favrd es una especie de greatest hits de twitter - como si fuera un digg pero solo de posteos de twitter. Hay cosas de lo más interesantes y es entretenido de leer.

viernes, 20 de julio de 2007

Links

Echocrome, un juego que se basa en algunos cuadros que juegan con la perspectiva de M.C. Escher. (via rulz indeed)

"I can sit and pretend that i´m in control or in charge,but the song is very much in charge. it always is. the album isn´t in charge. the name of the band isn´t in charge." - Entrevista a Jack White.

Solucionan el juego de las damas, y en el proceso crean a un programa que juega damas al cual es imposible vencerlo. Y bueh.

Boingboing dicen que esta es la única persona que deberia usar Twitter.

Al igual que le encontramos utilidad a Twitter (je), tambien se le encontró utilidad a Second Life. O por lo menos ya sirve para crear cosas bonitas, como esta interpretacion en Machinima del cuadro Starry Night, de Vincent Van Gogh.